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Afganistán: futuro poco esperanzador a pesar de los progresos alcanzados en algunas zonas

16-01-2012 Resumen de actividades

Tras diez años de transformación económica, impulsada por la necesidad de responder a las consecuencias de la guerra, Afganistán cuenta hoy con mejor infraestructura, acceso al mercado internacional, servicios y comunicaciones, especialmente en los núcleos urbanos. Pero la inseguridad es aún un gran problema en muchas zonas rurales, y las comunidades que viven en las regiones afectadas por el conflicto siguen siendo muy vulnerables.

La proliferación de grupos armados pro y antigubernamentales ha contribuido a crear un clima de seguridad muy inestable. Además, las carreteras bloqueadas por los puestos de control o sembradas de artefactos explosivos improvisados, así como el acoso y la intimidación ejercidos por las partes beligerantes son una constante en la vida diaria de muchos afganos de las zonas rurales.

A lo largo del año pasado se hicieron grandes esfuerzos por reclutar y formar a los miembros de ejército y la policía afganos, y el traspaso de la competencia en materia de seguridad de las fuerzas internacionales a manos afganas avanza a buen ritmo. Sin embargo, el futuro de Afganistán es incierto, ya que las necesidades humanitarias siguen en aumento y el interés de los donantes tiene visos de disiparse con la retirada de las fuerzas internacionales.

“Una de las cuestiones que más preocupan al CICR son las dificultades que sufren las comunidades rurales de las zonas más castigadas por el conflicto para acceder a los servicios médicos locales”, declaró Reto Stocker, jefe de la delegación del CICR en Afganistán.

“Una sequía de evolución lenta está asolando decenas de distritos del norte y el oeste de Afganistán y volviendo cada vez más precaria la vida de la población”, añadió. “La pobreza es, en sí misma, un factor que contribuye a aumentar la vulnerabilidad de las personas”.

El CICR sigue colaborando estrechamente con las autoridades internacionales y afganas responsables de los centros de detención, para que conozcan y cumplan sus responsabilidades relativas a las condiciones, el trato, y las garantías procesales y judiciales de los detenidos que se encuentran bajo su control. Aunque persisten algunos problemas, el CICR mantiene un diálogo abierto con las distintas autoridades y accede periódicamente a los centros de detención de todo el país.

De conformidad con su mandato, en 2011 el CICR promovió entre las partes beligerantes el conocimiento y el respeto de las normas de la guerra y de unas pautas mínimas de humanidad. La delegación también dialogó con todos los bandos, incluida la oposición armada, para garantizar la aceptación y el respeto de la labor humanitaria del CICR. Pese a ello, el acceso al terreno se volvió muy complicado a causa de la inseguridad, lo que hizo necesario innovar y estrechar las relaciones de trabajo con los socios para seguir estando cerca de las personas más necesitadas.

Visita a los centros de detención y restablecimiento del contacto entre familiares

El CICR tiene el cometido de supervisar las condiciones en que se encuentran las personas detenidas, así como el trato que se les dispensa en los centros penitenciarios de todo el mundo. En Afganistán, los delegados del CICR visitan periódicamente las cárceles administradas por los países que forman parte de la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (ISAF), por el ejército de Estados Unidos y por las autoridades afganas. El CICR también ayuda a los miembros de familias separadas por el conflicto armado a permanecer en contacto y se esfuerza por buscar a las personas desaparecidas.

Entre enero y diciembre de 2011, el personal del CICR :

  • efectuó 336 visitas a 112 lugares de detención;
  • siguió los casos de 3.271 detenidos y visitó a 2.309 de ellos por primera vez;
  • sufragó el coste del transporte de 29 ex detenidos para que pudieran regresar a sus pueblos de origen;
  • recogió 15.837 mensajes de Cruz Roja y distribuyó 12.562, principalmente entre los detenidos y sus familiares, con la ayuda de la Media Luna Roja Afgana;
  • facilitó 3.077 videoconferencias entre familiares y sus parientes recluidos en el centro de detención estadounidense de Parwan, ubicado en el aeródromo de Bagram;
  • facilitó transporte a las familias de 1.136 detenidos en el centro de Parwan para que pudieran visitarlos en persona.

Atención sanitaria

El CICR proporciona medicamentos y apoyo médico al Hospital de Sheberghan (en el norte del país) y al Hospital Regional de Mirwais (en el sur), ambos dependientes del Ministerio de Sanidad Pública. Más de 20 médicos, enfermeras y personal administrativo expatriados prestan apoyo al personal de Mirwais. El CICR también brinda asistencia técnica y financiera y suministra medicamentos a 46 dispensarios de la Media Luna Roja Afgana y a voluntarios socorristas locales que prodigan sus cuidados en zonas afectadas por el conflicto. Además, el CICR dirige cuatro puestos de primeros auxilios, uno de ellos en el oeste y tres en el sur.

En 2011, fueron ingresados en los hospitales de Mirwais y Sheberghan cerca de 61.530  pacientes y se pasaron unas 204.200 consultas. También se practicaron más de 13.560 intervenciones quirúrgicas.

Durante ese mismo período, el CICR:

  • envió suministros médicos al frente para atender a los heridos en los combates;
  • impartió formación en primeros auxilios a 1.183 combatientes, médicos, policías y voluntarios de primeros auxilios locales;
  • efectuó entregas mensuales de medicamentos y otros socorros a tres dispensarios de salud del sur y el este.

Servicios ortopédicos y de rehabilitación física

El CICR dirige siete centros ortopédicos que prestan servicios de rehabilitación a las personas que sufrieron la amputación de algún miembro y a otras personas con discapacidad. Los centros apoyan la reinserción social de las personas discapacitadas, que abarcan desde víctimas de minas hasta las que padecen lesiones de la columna vertebral. También dirigen un servicio de atención a domicilio que proporciona asistencia médica, económica y social a las personas parapléjicas. El CICR lleva 20 años prestando estos servicios en Afganistán.

En 2011, los siete centros del CICR:

  • registraron los datos de unos 7.480 pacientes nuevos, de los cuales 1.224 habían sufrido la amputación de algún miembro;
  • atendieron a 73.552 pacientes;
  • colocaron cerca de 14.400 prótesis y órtesis;
  • dispensaron 201.850 sesiones de fisioterapia;
  • concedieron microcréditos a unos 720 pacientes para que crearan pequeños negocios;
  • impartieron cursos de formación profesional a 248 pacientes, de los cuales 244 terminaron la formación en este período;
  • efectuaron 6.856 visitas a domicilio a pacientes con lesiones en la columna vertebral.

Distribución de víveres y otros tipos de ayuda

Esta es una de las actividades más importantes del CICR en Afganistán. Este servicio comprende la distribución de alimentos de urgencia, los proyectos de “alimentos a cambio de trabajo” y los programas de apoyo a la agricultura y al ganado. El CICR, en colaboración con la Media Luna Roja Afgana, ayuda a las comunidades desplazadas por el conflicto armado o por catástrofes naturales.

En 2011, el personal del CICR y los colaboradores y voluntarios de la Media Luna Roja Afgana:

  • proporcionó cerca de 920 toneladas de trigo, 524 toneladas de arroz, y 410 toneladas de frijoles a más de 12.070 participantes en proyectos de “alimentos a cambio de trabajo”;
  • distribuyó raciones alimentarias para un mes y artículos de primera necesidad a más de 19.110 familias desplazadas a raíz del conflicto o de las inundaciones;
  • enseñó a los ganaderos los cuidados veterinarios básicos, y ayudó a desparasitar a cerca de 227.000 animales y a vacunar a más de 42.400;
  • distribuyó raciones de alimentos para atender las necesidades inmediatas de 2.177 agricultores, además de facilitarles semillas, aperos y abonos para impulsar la producción de almendras y pistachos. También les proporcionó prensas de aceite y microcréditos para que pusieran en marcha proyectos para generar ingresos;
  • ayudó a cientos de hombres y mujeres en el norte a vacunar a sus aves de corral.

Mejora de los servicios de distribución de agua y de saneamiento

Los ingenieros hidráulicos del CICR trabajan en estrecha colaboración con las autoridades locales encargadas del abastecimiento de agua, en el marco de programas urbanos y rurales. Además, la Institución organiza sesiones de promoción de prácticas correctas de higiene en escuelas religiosas, centros de detención y en casas particulares.

En 2011, el CICR:

  • instaló tuberías y perforó pozos para abastecer de agua potable a cerca de 230.000 personas en los núcleos urbanos de Kabul, Farah, Nangarhar, Laghman, Kunar, Kandahar y Kunduz;
  • instaló bombas manuales e impartió formación sobre su mantenimiento, y mejoró la captación del agua de los manantiales para abastecer de agua potable a más de 182.000 personas en las zonas rurales de las provincias de Kabul, Kapisa, Bamyan, Herat, Farah, Badghis, Laghman, Jalalabad, Kandahar, Helmand, Balkh y Kunduz;
  • organizó sesiones de promoción de la higiene dirigidas a unas 56.870 personas en Kabul, Herat, Farah, Laghman, Jalalabad, Kunduz y Balkh (Mazar);
  • prosiguió las mejoras del sistema de abastecimiento de agua y de las condiciones de saneamiento en beneficio de unos 11.875 reclusos de 13 prisiones provinciales;
  • continuó las obras de renovación del Hospital de Mirwais, en Kandahar.

Promoción del derecho internacional humanitario

Recordar a las partes en conflicto que tienen la obligación de proteger a las personas civiles forma parte de la tarea del CICR de promover el respeto del derecho internacional humanitario en todo el mundo. La Institución también promueve el derecho internacional humanitario en la sociedad civil, los organismos gubernamentales y las fuerzas armadas.

A lo largo de 2011, el CICR:

  • realizó varias presentaciones sobre derecho internacional humanitario dirigidas a más de 3.120 miembros del ejército nacional afgano, la policía nacional afgana, la oposición armada y la Dirección nacional de seguridad;
  • dio charlas informativas a más de 20.000 personas, entre ellas ancianos de las comunidades, miembros de círculos religiosos, consejos provinciales, ONG y beneficiarios de la ayuda del CICR.

Colaboración con la Media Luna Roja Afgana

El CICR proporciona a la Media Luna Roja Afgana asistencia técnica y financiera para ayudarla a prestar servicios a la comunidad y a aplicar los diversos programas.

En enero y febrero de 2011, el CICR:

  • ayudó a organizar un taller de formación de instructores sobre gestión de voluntarios, dirigido a 49 supervisores y voluntarios de la Media Luna Roja Afgana;
  • distribuyó alimentos y semillas en colaboración con la Media Luna Roja Afgana.

Afganistán es la actividad operacional de mayor envergadura del CICR en términos de recursos asignados. La Institución cuenta más de 1.600 empleados nacionales y con 146 expatriados repartidos entre la delegación en Kabul, las cinco subdelegaciones y las 11 oficinas que tiene en el país. Asimismo, dirige siete centros ortopédicos.

Para más información:
Jessica Barry, CICR, Kabul, tel.: +93 700 28 27 19
Abdul Hassib Rahimi (dari y pashto), CICR, Kabul, tel.: +93 700 27 64 65
Christian Cardon, CICR, Ginebra, tel.: +41 22 730 24 26 ó +41 79 251 93 02


Fotos

Hospital Regional Mirwais, Kandahar, Afganistán. Personal del CICR visita a un paciente. 

Hospital Regional Mirwais, Kandahar, Afganistán. Personal del CICR visita a un paciente.
© CICR / S. Lenelle / v-p-af-e-01826

Hospital Regional Mirwais, Kandahar, Afganistán. Un miembro del equipo médico examina a un niño. 

Hospital Regional Mirwais, Kandahar, Afganistán. Un miembro del equipo médico examina a un niño.
© CICR / S. Lenelle / v-p-af-e-01828

Hospital Regional Mirwais, Kandahar, Afganistán. Pacientes esperan su turno. 

Hospital Regional Mirwais, Kandahar, Afganistán. Pacientes esperan su turno.
© CICR / S. Lenelle / v-p-af-e-01830

Centro de detención para menores, Kabul, Afganistán. Personal del centro y una delegada del CICR descarga socorros para los detenidos. 

Centro de detención para menores, Kabul, Afganistán. Personal del centro y una delegada del CICR descarga socorros para los detenidos.
© CICR / J. Barry / v-p-af-e-01807

Centro de detención para menores, Kabul, Afganistán. La directora de la cárcel, Aziza Adalatkhah, firma el certificado de entrega, después de una distribución de socorros efectuadad por el CICR. 

Centro de detención para menores, Kabul, Afganistán. La directora de la cárcel, Aziza Adalatkhah, firma el certificado de entrega, después de una distribución de socorros efectuada por el CICR.
© CICR / J. Barry / v-p-af-e-01810