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Malí: el acceso al agua potable preocupa a la población del norte del país

27-07-2012 Resumen de actividades

El CICR se esfuerza por suministrar agua potable, sobre todo en los lugares donde recientemente se han registrado casos de cólera, e intenta mejorar las condiciones de vida de los detenidos y ayudar a las personas necesitadas.

La propagación del cólera se ha circunscrito a los alrededores de la ciudad de Gao, pero el riesgo de un rebrote de la enfermedad sigue siendo alto, sobre todos en las ciudades y los poblados cercanos al río Níger. "Esa situación sería desastrosa para la población, en un contexto en el que numerosos centros de salud no pueden funcionar adecuadamente, porque la mayor parte del personal calificado tuvo que irse a causa del conflicto", explicó Jean-Nicolas Marti, jefe de la delegación regional del CICR para Malí y Níger.

"En la mayoría de los poblados, las bombas manuales y los pozos no funcionan, por falta de mantenimiento y de repuestos. Las pocas bombas que siguen en funcionamiento están al máximo de su capacidad, y son muchas las personas que tienen que recurrir al agua del río", añadió el señor Marti.

Durante la temporada de lluvias, podrían aumentar la propagación del cólera y los casos de paludismo y enfermedades diarreicas, ya que la mayoría de los poblados que se encuentran a la vera del río, particularmente los campamentos de pescadores, tienen un acceso limitado a las fuentes de agua potable.

Apenas se determinó que el río era una fuente de contaminación probable, varios equipos del CICR procedieron a una rápida evaluación del acceso de la población a las fuentes de agua potable. "Entonces nos pareció necesario terminar las obras del segundo pozo de la aldea de Wabaria y equiparlo con una bomba, ya que en esa localidad cercana a la ciudad de Gao se registraron los primeros casos de cólera", explica el señor Marti. "Al finalizar esas obras, la presión sobre la otra bomba de la localidad disminuyó considerablemente, y la población ya no tiene que recurrir tanto al agua del río." Por otro lado, se formaron equipos para sensibilizar a la población de las aldeas y los campamentos cercanos al río.

El CICR sigue de cerca toda información relativa a posibles nuevos casos de cólera en otras regiones del norte de Malí o en el país vecino de Níger.

Mejorar las condiciones de vida de los detenidos

El conflicto en el norte de Malí y la inestabilidad política en Bamako han contribuido a aumentar las necesidades de protección y asistencia en los lugares de detención. De conformidad con su cometido, el CICR visita a los detenidos y procura mejorar sus condiciones de detención, sobre todo en los ámbitos de nutrición, acceso a la atención médica, higiene y restablecimiento del contacto entre familiares. También se presta atención al tema de la duración de la detención provisional. En la cárcel civil de Kati, cerca de Bamako, el CICR construyó zonas de recreación, una enfermería (con una sala de consulta y un dispensario) y una farmacia, además de refaccionar la cocina.

Restablecer el contacto entre familiares

Los desplazamientos de población en Malí y en los países limítrofes también dan lugar a la separación de familiares; muchos de ellos pierden incluso todo tipo de contacto. En la región de Tillabéry, en Níger, el CICR registró los datos de más de 30 niños no acompañados llegados de Malí y se esfuerza por encontrar a sus parientes. En la región de Mopti, en Malí,   varias personas desplazadas desean restablecer el contacto con sus seres queridos.
Ante esas necesidades, el CICR y la Cruz Roja Maliense van a reforzar sus servicios a fin de facilitar el intercambio de noticias y de reunir a los familiares separados, cuando sea posible.

Apoyar a las personas más vulnerables

Desde el 14 de julio, el CICR, en colaboración con la Cruz Roja Maliense, inició una amplia distribución de víveres en favor de las personas más afectadas por la violencia y la crisis alimentaria en el norte de Malí. La primera etapa beneficiará a más de 160.000 personas, consideradas como las más vulnerables. Por otro lado, se entregarán semillas de arroz y sorgo a unas 42.000 personas en las regiones de Gao, Tombuctú y Mopti, a fin de apoyar la producción agrícola.

Prestar asistencia a los malienses refugiados en Mauritania

Desde el 18 de julio de 2012, un equipo de la Media Luna Roja de Mauritania procede a la distribución de artículos esenciales no alimentarios, como mantas, esterillas, mosquiteros y utensilios de cocina, para más de 72.000 malienses en los campamentos de M'berra, cerca de la frontera con Malí, en el sur de Mauritania. El CICR también distribuirá lonas alquitranadas.


Germain Mwehu, CICR, Niamey, tel. : +227 97 45 43 82 o +223 76 99 63 75
Bijan Frédéric Farnoudi, CICR, Ginebra, tel.: +41 22 730 21 80 ou +41 79 536 92 59


Fotos

Kidal, noreste de Malí. Personas se aprovisionan de agua en un pozo. 

Kidal, noreste de Malí. Personas se aprovisionan de agua en un pozo.
© CICR

Mopti, norte de Malí. Carga de un camión que transportará personas que huyen hacia el sur. 

Mopti, norte de Malí. Carga de un camión que transportará personas que huyen hacia el sur.
© CICR

Bagoundjé, cerca de Gao, en el norte de Malí. Un beneficiario carga su carro con alimentos y artículos de primer necesidad distribuidos por el CICR. 

Bagoundjé, cerca de Gao, en el norte de Malí. Un beneficiario carga su carro con alimentos y artículos de primer necesidad distribuidos por el CICR.
© CICR / ml-e-00029

Personas llegan con socorros al albergue para desplazados en Bagoundjé, cerca de Gao, tras una distribución de alimentos y bidones de aceite del CICR. 

Personas llegan con socorros al albergue para desplazados en Bagoundjé, cerca de Gao, tras una distribución de alimentos y bidones de aceite del CICR.
© CICR / ml-e-00031