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Yemen: escasas esperanzas en un clima de violencia

07-02-2012 Resumen de actividades N° 12/01

A pesar de los avances políticos y, de la calma relativa que reina en algunas zonas, Yemen sigue sumido en las revueltas. La violencia sigue dificultando la vida de los ciudadanos de a pie y los esfuerzos emprendidos para ayudarles. El CICR tiene una prioridad muy clara: mejorar la vida de la población.

En Saná, la capital de Yemen, reina un clima de relativa calma desde principios de año. Sin embargo, en otras zonas del país, especialmente en las gobernaciones de Sadá, Hajjah, Abyan y Aden, la escalada de violencia se ha cobrado la vida de cientos de civiles. A pesar de los progresos realizados en la esfera política, las necesidades humanitarias de la población van en aumento, ya que el inicio del período de transición todavía no se ha traducido en mejoras económicas tangibles. Las manifestaciones del pasado año y el conflicto han hecho mella en la economía y desbaratado gran parte de la infraestructura, que necesitará meses, o incluso años, para volver a funcionar. En este ambiente tan tenso, decenas de miles de familias que tuvieron que huir de la violencia en el norte, centro y sur del país siguen viviendo en campamentos, mezquitas o escuelas, y dependiendo de la ayuda humanitaria para sobrevivir.

Los últimos enfrentamientos registrados en la gobernación de Sadá provocaron numerosas víctimas. “El deterioro de la seguridad está teniendo un efecto devastador en la situación humanitaria. Nos preocupa especialmente la falta de acceso a la atención médica y al agua en toda la gobernación”, explicó Ishfaq Khan, jefe de la subdelegación del CICR en Sadá. “A finales de diciembre conseguimos, no sin dificultad, acceder a la mayoría de las zonas cuya situación era más preocupante, como Dammaj. Evacuamos a los heridos, los extranjeros y los cadáveres, y proporcionamos alimentos y otros artículos a unas 7.000 personas. Sin embargo, la violencia está dificultando el acceso de nuestro personal a otras zonas, como Kitaf”.

En la ciudad de Sadá, se ha impuesto la calma desde principios de año. Algunas de las familias desplazadas a raíz de conflictos pasados han empezado a regresar a sus lugares de origen. Más de 4.000 de estas personas han recibido alimentos, artículos de primera necesidad, y el importe de los gastos de transporte para que pudieran volver a sus casas. En las últimas semanas, cerca de 4.500 desplazados alojados en campamentos han recibido raciones de alimentos del CICR. Además, la semana pasada concluyó una distribución de víveres en el casco antiguo de Sadá. En total, en las últimas semanas, el CICR ha ayudado a más de 26.000 personas en Sadá, en colaboración con los dirigentes comunitarios. Asimismo, en el norte del país, unas 250 personas desplazadas en Al Ashah recibieron artículos como mantas, lonas, utensilios de cocina y paquetes con productos de aseo.
“Durante los últimos meses, se han venido detectando necesidades no sólo en la gobernación de Sadá, sino también en muchos otros lugares del país”, señaló Eric Marclay, jefe de la delegación del CICR en Yemen. “Los cortes del suministro eléctrico y de otras fuentes de energía, el deficiente abastecimiento de agua, el elevado precio de los alimentos básicos y la falta de atención médica y de medicamentos son algunos de los problemas más acuciantes. Sin una labor humanitaria y un apoyo económico sólidos, en las próximas semanas la situación de miles de personas se podría agravar aún más”.

“En este momento, nuestra prioridad consiste en prestar ayuda en las zonas más necesitadas del país, y obtener acceso a Kitaf, Arhab y a otras zonas”, añadió.

En Abyan y Aden, los enfrentamientos y explosiones se suceden a diario, perturbando la vida de la población civil. Aden ha sido escenario de varios ataques. Miles de personas que tuvieron que huir de Abyan permanecen en Aden y Lahj en unas condiciones muy precarias, y no pueden regresar a sus hogares. En Lahj, 30.800 personas que huyeron de Abyan recibieron raciones de alimentos, colchonetas y mantas distribuidas por los voluntarios del CICR y de la Media Luna Roja de Yemen. “Otra de nuestras prioridades es ampliar nuestras actividades en Abyan”, explicó el señor Marclay. “Por tercera vez, hemos distribuido alimentos a casi 155.000 desplazados internos y habitantes de la zona, además de víveres donados por el Programa Mundial de Alimentos a unos 18.500 niños en Yaar, Al Hosn y Bateis. Estamos haciendo todo lo posible por atender las necesidades más acuciantes y prevenir nuevos desplazamientos”.

Apoyo específico a las instalaciones de salud

El mes pasado, el CICR siguió distribuyendo medicamentos a los centros de salud, principalmente para los desplazados internos.

En Saná, el CICR donó medicamentos básicos al hospital de campaña de Yehes y material de primeros auxilios a otros centros. En Sadá y Amran, especialistas médicos del CICR impartieron un curso de formación de dos días sobre gestión de los medicamentos, dirigido a médicos, auxiliares sanitarios y enfermeras de cuatro centros de salud con los que colabora el CICR. Tras los recientes enfrentamientos librados en Aden, Abyan y Taiz, un cirujano del CICR intervino a seis pacientes con lesiones graves en el hospital de Al Naqib.

Una fuente vital de agua potable

El CICR organizó la distribución en camiones cisterna de 350.000 litros de agua potable a 5.000 habitantes de la ciudad de Sadá y a 8.500 desplazados alojados en campamentos. En Amran, distribuyó más de 140.000 litros de agua potable a cerca de 9.800 personas en Jaiwan Medina, Al Gobbah, Al Ghallah y Harf Sufiyan

Un generador de 200 kilovatios y cuatro bombas de agua donadas por el CICR al organismo de obras hidráulicas de Aden permitirán distribuir agua potable a 30.000 personas.

El CICR también proporcionó 35 tiendas de campaña familiares y cinco depósitos de almacenamiento de agua a 135 personas del distrito de Al Ashah (gobernación de Amran).

El CICR siguió reparando la red de suministro de agua de Al Qetat, que abastece a 1.500 personas, así como un depósito de agua en Tulumus, que abastece a otras 30.000 personas. También está rehabilitando pozos en dos mezquitas de Aden, en otras dos mezquitas de Abyan, y en el hospital Al Rawda de Taiz. Además, prosiguió las obras de rehabilitación y mejora de la cocina del Departamento de Investigación Criminal de Saná.

Visitas a los detenidos y mantenimiento del contacto entre familiares

El mes pasado, los delegados del CICR visitaron a más de 180 detenidos para comprobar sus condiciones de detención y el trato que se les dispensa.

El CICR también organizó 29 llamadas de teléfono y 19 videoconferencias, y distribuyó 52 mensajes de Cruz Roja entre los presos recluidos en la Bahía de Guantánamo, en Cuba, el centro de detención de Bagram, en Afganistán y Fort Suse, en Irak, y sus familiares en Yemen.

Para más información:
Dibeh Fakhr, CICR, Yemen, tel.: +967 711 94 43 43
Bijan Frederic Farnoudi, CICR, Ginebra, tel.: +41 21 730 2180 ó +41 79 536 92 59
Sitio web: www.cicr.org/spa

Se pueden visualizar y descargar las últimas secuencias de vídeo del CICR para teledifusión en la página:
www.icrcvideonewsroom.org

El CICR también está en facebook.com/icrcfans y twitter.com/cicr_espanol


Fotos

Saada, Yemen. Un hombre camina por un área destruida durante los enfrentamientos más recientes. 

Saada, Yemen. Un hombre camina por un área destruida durante los enfrentamientos más recientes.
© Reuters / K. Ali Al Mahdi