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Afganistán: las personas afectadas por el conflicto siguen siendo nuestra prioridad

27-02-2013 Resumen de actividades

Mientras se intensifica el conflicto armado, y deja un saldo de numerosos civiles muertos o heridos, la proliferación de grupos armados agrava la falta de seguridad generalizada. El CICR hace todo lo que está a su alcance para aliviar el sufrimiento de la población. A continuación, el testimonio del jefe de la delegación del CICR en Afganistán, Gherardo Pontrandolfi.

 

En marzo del año pasado, las autoridades afganas y Estados Unidos firmaron un memorándum de entendimiento para el traspaso de la dirección del centro de detención de Parwan, en Bagram, de las fuerzas internacionales a las afganas. En septiembre, una sección del centro de Parwan ya estaba bajo la dirección de las autoridades afganas. Antes y durante el traspaso, el CICR continuó visitando a los detenidos en ese lugar, a fin de verificar las condiciones de detención y el trato que recibían, ofrecer la posibilidad de contacto entre los detenidos y sus familiares y asegurarse del respeto de las garantías judiciales. Asimismo, el CICR mantuvo un diálogo confidencial con las fuerzas internacionales y las fuerzas afganas acerca de las obligaciones que les incumben en virtud del derecho internacional humanitario.

A finales de 2012, las consecuencias del conflicto empeoraron debido a la difícil situación económica y a la dureza del invierno. Los desplazados por el conflicto debieron soportar la falta de un techo adecuado y las dificultades para satisfacer las necesidades cotidianas. El desfavorable contexto económico empeoraba la situación de las personas con pocos recursos, que ahora tenían la carga adicional de mantener la casa caliente para no enfermarse y sobrevivir a las duras condiciones invernales. El invierno también afectaba a los detenidos por causa del conflicto o por otras razones. Un brote de enfermedades contagiosas que podría haberse prevenido por medio de campañas de vacunación puso en peligro la vida de muchas personas.

Tras los problemas de seguridad que surgieron en el Hospital de Mirwais en junio de 2012, el CICR retiró a su personal del hospital, administrado por el Ministerio de Salud Pública, pero continuó proveyendo medicamentos y equipos para el mantenimiento de las instalaciones, los servicios eléctricos y la provisión de agua. En noviembre del año pasado, el CICR empezó a enviar nuevamente personal al establecimiento. El Hospital de Mirwais, el principal centro médico de referencia en el sur del país, satisface las necesidades sanitarias de alrededor de cuatro millones de personas. El CICR también proporciona apoyo técnico y financiero al Hospital de Sheberghan, en el norte de Afganistán.

Entre las consecuencias del conflicto de Afganistán se encuentran los miles de personas, tanto civiles como combatientes, con discapacidades. Otros deben su discapacidad a accidentes o a enfermedades como la poliomielitis, que aún afecta a un gran número de niños que no han recibido la vacuna correspondiente.

Además de la seguridad y el bienestar de la población civil, el acceso a la salud se encuentra entre los principales intereses del CICR en Afganistán. La lucha activa, el corte de caminos, las bombas al costado de las carreteras, las demoras innecesarias y la falta generalizada de seguridad obstaculizan la asistencia de salud a heridos y enfermos. Según el derecho internacional humanitario, las personas heridas o enfermas, sean amigas o enemigas, deben tener un acceso justo e igualitario a la atención médica. Las partes en conflicto deben tomar las medidas necesarias para garantizar que quienes necesitan asistencia la reciban sin demoras. El CICR continúa dialogando con las partes en el conflicto de Afganistán sobre sus preocupaciones acerca de las demoras en prestar asistencia a enfermos y heridos. Asimismo, les recuerda las obligaciones que les corresponden en virtud del derecho internacional humanitario y les ofrece recomendaciones para solucionar el problema.

Visita a lugares de detención y restablecimiento del contacto entre familiares

En 2012, los delegados del CICR visitaron regularmente lugares de detención a cargo de países que colaboran con la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad, al mando de la OTAN, las fuerzas estadounidenses y las autoridades afganas. La finalidad fue supervisar las condiciones de vida en los centros de detención y el trato recibido por los detenidos, y dar a los reclusos la oportunidad de restablecer el contacto con sus familiares. El CICR también contribuyó a facilitar la comunicación entre familiares separados por el conflicto y a conocer el paradero de personas desaparecidas.

Durante el año 2012, el personal del CICR:

  • ● realizó 378 visitas en 109 lugares de detención en todo el país;
  • ● siguió de cerca los casos individuales de 4.055 detenidos y visitó a 1.766 de ellos por primera vez;
  • ● asumió los gastos de viaje de 37 ex detenidos de regreso a sus localidades de origen;
  • ● recogió más de 21.500 mensajes de Cruz Roja y distribuyó cerca de 21.700, principalmente entre detenidos y sus familias, con la colaboración de la Media Luna Roja Afgana;
  • ● facilitó la realización de 7.300 videoconferencias entre personas detenidas en el Centro de Detención de Parwan y sus familiares;
  • ● facilitó, proporcionando el transporte, la realización de 3.300 visitas de familiares a los detenidos en el Centro de Detención de Parwan.

Asistencia médica

Una de las principales tareas del CICR en Afganistán consiste en facilitar el acceso a la atención médica. Para ello, el CICR suministra medicamentos y brinda apoyo médico al Hospital de Sheberghan, en el norte del país, y el Hospital Regional de Mirwais, en el sur, ambos bajo la dirección del Ministerio de Salud Pública. Además, el CICR presta apoyo técnico y financiero, y abastece de medicamentos e insumos médicos a 47 clínicas de la Media Luna Roja Afgana. La Institución proporciona botiquines de primeros auxilios y otros suministros médicos en las zonas cercanas a las líneas del frente, así como formación en primeros auxilios para portadores de armas y civiles, a fin de que puedan atender a los heridos.

Durante 2012, en los hospitales de Mirwais y Sheberghan ingresaron 45.391 pacientes en régimen de internación y se atendieron 216.618 consultas de pacientes ambulatorios. En el año, se practicaron en Mirwais 11.385 intervenciones quirúrgicas. Además, el CICR:

  • entregó insumos médicos en las líneas del frente para atender a las personas heridas en combate;
  • brindó formación en primeros auxilios a 2.314 combatientes, personal de las fuerzas de seguridad afganas, de la policía nacional y del Ministerio de Salud Pública, y conductores de taxi, que suelen trasladar heridos a los hospitales;
  • hizo entregas mensuales de fármacos y otros artículos en tres puestos de salud dirigidos por la organización en el sur y en el este del país.

Servicios de ortopedia y rehabilitación

Los años de conflicto han dejado miles de afganos heridos o con discapacidades. En sus siete centros de ortopedia ubicados en diferentes regiones de Afganistán, el CICR presta servicios de rehabilitación a personas amputadas y discapacitadas. En los centros, se ayuda a las personas discapacitadas a que puedan volver a caminar y reinsertarse en la sociedad mediante formación ocupacional, asignación de microcréditos y educación infantil domiciliaria. Los pacientes parapléjicos reciben asistencia médica, económica y social en sus hogares.

En 2012, en los siete centros del CICR en Afganistán:

  • se registraron 7.929 nuevos pacientes, 1.218 de ellos con miembros amputados;
  • se atendió a 80.528 pacientes;
  • se colocaron 14.841 prótesis y órtesis;
  • se realizaron 241.379 sesiones de fisioterapia;
  • se otorgaron microcréditos a 695 pacientes para la puesta en marcha de pequeños emprendimientos;
  • se impartió formación ocupacional a 265 pacientes, de los cuales 239 finalizaron su formación antes de fin de año;
  • se realizaron 7.083 visitas domiciliarias a pacientes con lesiones en la médula espinal.

Distribución de víveres y otro tipo de ayuda

En colaboración con la Media Luna Roja Afgana, el CICR distribuye alimentos y otros artículos de primera necesidad entre las personas afectadas por el conflicto o por catástrofes naturales. Mediante la realización de programas de trabajo por alimentos en varias provincias, los jefes de hogar pueden mantener a sus familias, y mediante los programas de formación para criadores de ganado, éstos adquieren conocimientos elementales de veterinaria.

Durante el año pasado, el CICR y la Media Luna Roja Afgana:

  • distribuyeron 1.107 toneladas de trigo, arroz, mantequilla y alubias entre 7.861 familias participantes en los programas de trabajo por alimentos;
  • distribuyeron raciones de alimento suficientes para un mes y utensilios domésticos entre más de 40.000 familias desplazadas a causa del conflicto o de catástrofes naturales.
  • distribuyeron polluelos, alimento, comederos y bebederos para aves y medicamentos entre 660 mujeres para pudieran mantener a sus familias a través de la cría de aves;
  • realizaron sesiones de formación para 15.070 criadores de ganado de todo el país, destinadas a mejorar las actividades de cría;
  • otorgaron microcréditos a 2.500 familias de distintas poblaciones, destinados a mejorar la producción agrícola.

Servicios de distribución de agua y saneamiento

El CICR colabora con los organismos locales encargados del abastecimiento de agua potable a comunidades rurales y urbanas mediante la perforación de pozos, la instalación de tuberías y la capacitación de las comunidades en el mantenimiento de bombas de acción manual. También ayuda a las autoridades penitenciarias a mejorar las condiciones higiénicas y sanitarias en los lugares de detención.

En 2012, el CICR:

  • instaló tuberías y perforó pozos para abastecer de agua potable a más de 25.700 personas en zonas urbanas de las provincias de Khost, Nangarhar, Herat, Farah y Kandahar;
  • instaló bombas de agua de acción manual, capacitó a pobladores en su mantenimiento y refaccionó varias tomas de agua para abastecer de agua potable a alrededor de 301.000 personas en zonas rurales de las provincias de Kabul, Kapisa, Parwan, Bamiyán, Paktika, Khost, Ghazni, Nangarhar, Herat, Balj, Kandahar y Kunduz;
  • organizó sesiones de promoción de la higiene para unas 21.000 personas en Kabul, Herat, Farah, Laghman, Jalalabad, Kunduz y Balj (Mazar-i-Sharif);
  • contribuyó a mejorar el suministro de agua y las condiciones sanitarias en doce cárceles provinciales donde se hallan detenidas 8.150 personas;
  • continuó las obras de renovación del sistema de distribución de agua del Hospital de Mirwais, en Kandahar.

Promoción del respeto del derecho internacional humanitario

La insistencia en la obligación de las partes en el conflicto de proteger a la población civil es una de las actividades fundamentales del CICR en su labor para promover el respeto del derecho internacional humanitario. Asimismo, la organización difunde el conocimiento del derecho internacional humanitario entre grupos de la sociedad civil, organismos gubernamentales y universidades.

Durante 2012, el CICR:

  • hizo presentaciones sobre derecho internacional humanitario para más de 3.100 miembros del ejército y la policía nacional, unidades locales de policía y la Dirección Nacional de Seguridad;
  • dio charlas informativas sobre la misión y la labor de la organización para más de 26.000 personas, incluidos ancianos, autoridades religiosas, miembros de consejos provinciales, autoridades políticas, ONG y beneficiarios de los programas de asistencia;
  • ofreció formación en derecho internacional humanitario para alrededor de 210 instructores del ejército nacional;
  • organizó seminarios de tres días de duración sobre derecho internacional humanitario para casi 1.700 miembros del ejército afgano, la policía nacional y la Dirección Nacional de Seguridad.

Actividades en asociación con la Media Luna Roja Afgana

El CICR presta asistencia técnica y financiera a la Media Luna Roja Afgana, para que ésta ofrezca servicios a la comunidad e implemente diversos programas.

En 2012, con el apoyo del CICR, la Media Luna Roja Afgana:

  • celebró la asamblea general para la aprobación de sus Estatutos;
  • ofreció cuatro talleres de formación para 68 instructores locales de primeros auxilios.

Las operaciones del CICR en Afganistán son las de mayor envergadura en lo que se refiere al empleo de recursos. La organización cuenta con más de 1.630 colaboradores locales y con 130 expatriados que desempeñan tareas en la delegación principal con sede en Kabul, y en cinco subdelegaciones y 11 oficinas distribuidas en todo el territorio nacional. Además, el CICR administra siete centros de ortopedia y rehabilitación en el país.