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Filipinas: un largo camino hacia la recuperación tras el paso del tifón

15-05-2013 Resumen de actividades N° 13/02

Han pasado más de cuatro meses desde que el territorio de Mindanao oriental fue arrasado por un tifón que dejó sin vivienda ni medios de sustento a cientos de miles de personas. A continuación, ofrecemos información actualizada acerca de las actividades que el CICR lleva adelante para ayudar a la población a recuperarse.

El tifón Bopha (conocido localmente como Pablo) ha tenido efectos devastadores en el sudeste de Filipinas, donde destruyó infraestructura y obligó a desplazarse a miles de personas. El CICR y la Cruz Roja de Filipinas continúan distribuyendo alimentos y otros socorros para más de 273.000 personas en las dos regiones más castigadas de Mindanao oriental. Además, han dado inicio a proyectos de generación de ingresos y a actividades de más largo plazo destinadas a mejorar el acceso de la población a la vivienda, el agua potable y la atención médica.

"Muchas personas han perdido sus viviendas y medios de sustento a causa de la devastación producida por el tifón en diciembre de 2012", dijo Pascal Mauchle, jefe de la delegación del CICR en Filipinas. "Para los pobladores, reconstruir su vida desde cero es un proceso largo y difícil".

"Lo que los sobrevivientes más necesitan es recuperarse rápidamente de esta terrible experiencia y volver a ponerse de pie. El CICR está brindando acceso sostenible al agua potable y a la atención médica, además de prestar apoyo a las familias para construir refugios más duraderos y hallar modos de recuperar pronto sus medios de sustento. Al mismo tiempo, prestamos ayuda de urgencia para satisfacer las necesidades básicas", añadió el señor Mauchle.

Han pasado más de cuatro meses desde que el territorio de Mindanao oriental fue arrasado por el tifón Bopha. Maria Fe Ayala, madre de 35 años de edad y procedente de Monkayo, Valle de Compostela, dice que ella y su familia sobrevivieron al desastre a duras penas. "Mis hijos y yo no podíamos salir y arriesgamos nuestras vidas porque incluso la casa de mi suegra fue barrida por el tifón. Hice una pequeña perforación y logramos salir justo antes de que la casa fuera destruida. Nos tendimos en el suelo... Si no hubiese dejado de llover, habríamos muerto a causa del frío".

Refugio para las familias vulnerables

En las comunidades más afectadas de las provincias Valle de Compostela y Davao Oriental, muchas familias siguen viviendo en refugios temporarios. Junto con la Cruz Roja de Filipinas, el CICR ha iniciado un proyecto para ayudar a unas 19.000 personas a reconstruir sus viviendas y brindar trabajo a obreros calificados de la comunidad local, como carpinteros y operadores de motosierras.

En el marco del proyecto, las familias que están luchando por reconstruir sus viviendas, que quedaron completamente destruidas, recibirán materiales de construcción y la mano de obra necesaria para edificar viviendas permanentes y resistentes a las tormentas. Otras familias que perdieron sus viviendas recibirán materiales y mano de obra para instalar la armazón de sus casas (cimientos, estructura y techo). Además, residentes de la comunidad recibirán capacitación en prácticas idóneas de construcción.

Marilyn Donga, cuya casa fue destruida por el tifón, tiene un nuevo hogar en Campawan, provincia de Davao oriental: "Ahora que tenemos un refugio seguro, podemos concentrarnos en generar un ingreso para que nuestros niños puedan regresar a la escuela".

De las actividades de socorro al apoyo a los medios de sustento

De enero a abril, se realizaron distribuciones regulares de socorros para 273.000 personas en los 42 barangays (poblados) de los tres municipios más afectados de Davao oriental y en 35 barangays de las cinco zonas más afectadas de Valle de Compostela. Los beneficiarios recibieron alimentos, como arroz, sardinas, sal, aceite comestible, café, salsa de soja y azúcar, y artículos domésticos de primera necesidad, como bidones, baldes, cacerolas, colchonetas, mosquiteros y jabón.

Por otro lado, a través de programas de dinero por trabajo, se ayuda a generar ingresos a las comunidades cuyos sembrados y, por ende, sus medios de sustento, quedaron total o parcialmente destruidos.

Junto con otros miembros de la comunidad, Maria Fe se ofreció como voluntaria para participar en un programa de dinero por trabajo en el municipio de Monkayo, en cuyo marco se procedió a limpiar el canal local mediante la remoción de capas de lodo, desechos y escombros. Esta tarea fue crucial para que el agua de riego llegara hasta las tierras sembradas.

"Utilicé el dinero que gané para comprar alimentos para nuestra familia y reemplazar algunas de las pertenencias que habían quedado dañadas. Valió la pena la ardua tarea realizada", dijo la señora Fe.

Mediante once programas de dinero por trabajo, se está ayudando a más de 2.600 familias, y está previsto iniciar otros doce programas. Por otro lado, los campesinos locales han recibido semillas de maíz, cacahuetes y chile, y otros artículos que permitirán aumentar las cosechas y generar ingresos, al tiempo que contribuirán a ampliar la disponibilidad de alimentos a nivel local.

Mejorar el acceso al agua potable

Entre diciembre y mediados de abril, los sistemas de distribución de emergencia instalados por el CICR y la Cruz Roja de Filipinas abastecieron de agua potable a 18.000 personas en 14 comunidades de Cateel y Baganga, en la provincia de Davao oriental.

A fin de que la población pueda disponer de agua potable en forma más permanente, se ha procedido a reparar los sistemas comunitarios de abastecimiento de agua existentes que fueron dañados por el tifón. Hasta ahora, están en curso o han sido completadas las obras de reparación de 11 sistemas que abastecen a unas 27.000 personas.

Los ingenieros del CICR también ayudaron a reconstruir y mejorar los sistemas de abastecimiento de agua y saneamiento del campamento de evacuados que la Cruz Roja de Filipinas tiene en Nueva Bataan, Valle de Compostela, que prestó servicios a unas 3.000 personas en el momento álgido de la emergencia.

Ampliar el acceso a la atención médica

Dado que las instalaciones de asistencia de salud locales sufrieron daños significativos a raíz del tifón, el CICR ayudó a responder a las necesidades críticas de atención médica mediante la instalación, en Baganga, Davao oriental, de una unidad de atención médica básica donada por la Cruz Roja Japonesa. La unidad, que abrió sus puertas en enero, ha prestado atención médica inmediata y apoyo psicosocial a más de 7.000 pacientes durante sus 11 semanas de funcionamiento. Varios profesionales médicos procedentes de las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja de Japón, Canadá, Finlandia, Alemania, Hong Kong, Noruega y Filipinas, se sumaron a las actividades del CICR para brindar tratamiento y atender consultas en forma gratuita.

"La unidad permitió que la población tuviera acceso a la atención médica básica, pese a las condiciones imperantes. Resultó esencial para atender a los pobladores mientras se procedía a reparar las instalaciones de salud que habían sufrido graves daños. Además, respaldó las actividades de los servicios de salud existentes", dijo Gegham Petrosyan, coordinador de actividades de salud del CICR.

Las instalaciones de salud locales siguen recibiendo asistencia del CICR a medida que retoman sus actividades normales. El CICR ha prestado o presta apoyo a la reparación de ocho instalaciones de salud dañadas (puestos de salud locales, unidades de salud rurales y un hospital de distrito) en Davao oriental, que abastecen a una población de 120.000 personas, aproximadamente. La población de zonas afectadas por el tifón ha tenido acceso sin interrupciones a la atención de salud gracias, en parte, a los insumos médicos que entregó el CICR a cinco unidades de salud rurales y a un hospital.

Para más información:
Cynthia Lee, CICR, Manila, tel.: +63 918 907 2125
Ewan Watson, CICR, Ginebra, tel.: +41 22 730 33 45 o +41 79 244 64 70


Fotos

El CICR ha entregado a unas 1.600 personas de 26 poblados semillas de maíz, fertilizantes y fondos para limpiar el terreno. Se ha previsto que otros 4.000 agricultores, al menos, reciban la misma asistencia en Monkayo, Nueva Bataan, Compostela y Montevista. 

Laak, provincia del Valle de Compostela, Filipinas.
El CICR ha entregado a unas 1.600 personas de 26 poblados semillas de maíz, fertilizantes y fondos para limpiar el terreno. Se ha previsto que otros 4.000 agricultores, al menos, reciban la misma asistencia en Monkayo, Nueva Bataan, Compostela y Montevista.
© CICR / D. Easson

La comunidad determinó que la limpieza del canal de riego de 1.000 metros era una prioridad para el programa de dinero por trabajo. Unos 50 hombres y mujeres pasaron una semana trabajando sin descanso para eliminar los desechos y los escombros que dejó el tifón Bopha. Por la tarea realizada, los pobladores recibieron 226 pesos filipinos (unos cinco francos suizos) por día.  

Tubu Tubu, Monkayo, provincia del Valle de Compostela, Filipinas.
La comunidad determinó que la limpieza del canal de riego de 1.000 metros era una prioridad para el programa de dinero por trabajo. Unos 50 hombres y mujeres pasaron una semana trabajando sin descanso para eliminar los desechos y los escombros que dejó el tifón Bopha. Por la tarea realizada, los pobladores recibieron 226 pesos filipinos (unos cinco francos suizos) por día.
© CICR / J. Rala

Carpinteros de Campawan aprenden a construir viviendas resistentes a las tormentas en el sitio piloto del programa de refugio que conduce el CICR. La Institución pronto reproducirá el programa en la provincia del Valle de Compostela. 

Instalaciones del CICR, provincia de Davao Oriental, Filipinas.
Carpinteros de Campawan aprenden a construir viviendas resistentes a las tormentas en el sitio piloto del programa de refugio que conduce el CICR. La Institución pronto reproducirá el programa en la provincia del Valle de Compostela.
© CICR / B. Lavisurez

La Unidad de salud básica ayudó a más de 7.000 pacientes entre enero y marzo de 2013, ofreciéndoles consultas médicas y tratamiento en forma gratuita. El CICR renovó sus instalaciones y les brindó capacitación adicional, lo que le permitirá atender un número mayor de pacientes. 

Unidad de salud básica, Baganga, provincia de Davao oriental, Filipinas.
La Unidad de salud básica ayudó a más de 7.000 pacientes entre enero y marzo de 2013, ofreciéndoles consultas médicas y tratamiento en forma gratuita. El CICR renovó sus instalaciones y les brindó capacitación adicional, lo que le permitirá atender un número mayor de pacientes.
© CICR / S. Velasco

El CICR y la Cruz Roja de Filipinas instalaron estaciones de distribución y entregaron agua en Cateel y Baganga, en favor de unas 18.000 personas en 14 comunidades entre diciembre de 2012 y mediados de abril de 2013. 

Baganga, provincia de Davao oriental, Filipinas.
El CICR y la Cruz Roja de Filipinas instalaron estaciones de distribución y entregaron agua en Cateel y Baganga, en favor de unas 18.000 personas en 14 comunidades entre diciembre de 2012 y mediados de abril de 2013.
© CICR / S. Velasco