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Malí: las poblaciones del norte siguen dependiendo de la ayuda humanitaria

28-06-2013 Resumen de actividades N° 08/13

A pesar de las precarias condiciones de seguridad, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y la Cruz Roja Maliense llevan adelante un amplio programa de asistencia alimentaria en beneficio de medio millón de personas, en las regiones de Kidal, Gao, Tombuctú y Mopti.

Las comunidades del norte de Malí siguen pagando el precio del conflicto armado. La supervivencia de muchas de ellas depende básicamente de la ayuda humanitaria.

"Los agricultores, los ganaderos y los pescadores de la región se han visto gravemente afectados por las sucesivas crisis alimentarias y sequías, así como por el conflicto armado que estalló en enero de 2012, explica Jean-Nicolas Marti, jefe de la delegación regional del CICR en Malí y Níger. Las cosechas han sido prácticamente nulas y las reservas se han agotado. En estas condiciones, resulta difícil alimentarse y comercializar productos sin ayuda externa", señala el Sr. Marti.

Durante mayo de 2013, se distribuyeron más de 540 toneladas de alimentos a unas 30.000 personas en la zona de Kidal. También recibieron ayuda alimentaria aproximadamente 11.000 personas desplazadas en Tinzaouatène y Talhanzak.

"Si esta situación persiste, existe el riesgo de que aumente la dependencia de las poblaciones de la ayuda humanitaria, lo cual sería sumamente preocupante", manifiesta el Sr. Marti.

En el norte de Malí, se han distribuido más de 15.000 toneladas de alimentos, en particular arroz, mijo, sémola, guisantes, aceite de cocina y sal yodada, a más de 420.000 residentes y a unas 24.000 personas desplazadas por el conflicto o que han regresado a sus aldeas de origen, a fin de ayudar a estos grupos a atravesar el período de escasez hasta las próximas cosechas.  

"Por otra parte, las distribuciones de alimentos, semillas, fertilizantes y herramientas agrícolas de las organizaciones humanitarias a veces se ven obstaculizadas por las precarias condiciones de seguridad que imperan en la región", añade el Sr. Marti. "Todo esto tiene graves repercusiones en la reanudación del comercio y de otras actividades económicas. Es urgente actuar".

Esta situación también ha afectado los programas de vacunación y atención veterinaria del ganado. Si bien la producción de forraje ha alcanzado un nivel satisfactorio y las abundantes lluvias de 2012 han permitido disponer de buenas pasturas, la reanudación de las hostilidades no ha permitido a los ganaderos aprovechar plenamente estas condiciones favorables. "Las rutas de trashumancia del ganado no son seguras y los ganaderos se ven obligados a transitar por zonas adonde no acostumbran a llevar sus rebaños", explica el Sr. Marti. Los desplazamientos de poblaciones, que a veces se trasladan con sus animales, también han sobrecargado las pasturas existentes en las aldeas o en los lugares donde se han asentado temporalmente los desplazados. Teniendo presente que al trasladarse, las personas desplazadas también cruzan las fronteras, el CICR y las respectivas Sociedades Nacionales se encuentran presentes en los cruces, dentro de los países limítrofes, para brindarles asistencia.

Desde enero de 2013, el CICR, en colaboración con la Cruz Roja Maliense:

  • distribuyó más de 670 toneladas de semillas mejoradas de arroz y de sorgo, así como insumos agrícolas, a más de 120.000 familias de agricultores para reactivar, reforzar y diversificar la producción de cereales y hortalizas;
  • distribuyó más de 400 toneladas de alimentos para el ganado a unas 30.000 personas pertenecientes a comunidades ganaderas, a fin de mejorar la alimentación de los animales durante el período de escasez de pasturas de 2013;
  • vacunó más de dos millones de cabezas de ganado (vacas, carneros, cabras, camellos y asnos) a fin de proteger los medios de subsistencia de más de 300.000 personas y mejorar sus ingresos;
  • más de 400 ganaderos de 80 cooperativas recibieron formación en sanidad animal, gestión de los recursos de pastoreo y otros temas;
  • distribuyó más de 3.500 paquetes de artículos domésticos (lonas impermeables, mosquiteros impregnados con insecticida, esteras, mantas, utensilios de cocina, baldes, prendas de vestir y productos de higiene) a más de 21.000 personas;
  • inició proyectos de interés comunitario o de trabajo remunerado para mejorar los ingresos de más de 2.800 hogares.

Para más información:
Valery Mbaoh Nana, CICR, Bamako y Niamey, tel.: +223 76 99 63 75 ó +227 97 45 43 82
Marie-Servane Desjonquères, CICR, Ginebra, tel.: +41 22 730 31 60 ó +41 79 536 92 58