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Nigeria: la población sufre las consecuencias de la violencia en el noreste del país

22-08-2013 Resumen de actividades

En los estados de Adamawa, Borno y Yobe, en el noreste de Nigeria, se sigue registrando una situación de violencia que obliga a la población a desplazarse, lo cual tiene consecuencias de índole humanitaria no sólo en Nigeria, sino también en los países vecinos. El Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja sigue movilizando sus recursos para prestar asistencia a las personas desplazadas.

Miles de personas están obligadas a huir de los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad nigerianas y grupos armados en esta región del país. En tanto que algunas personas hallan refugio en los poblados vecinos, otros, en especial ciudadanos de países limítrofes optan por regresar al respectivo país de origen.  

Así pues, varios miles de personas han cruzado la frontera con Níger, a fin de asentarse en los departamentos de Bosso, Mainé Soroa y Gudumaria y en el municipio urbano de Diffa, en el extremo este del país, a más de 1.300 km de Niamey, la capital de ese país.

La mayoría de los nigerinos, algunos de los cuales asentados desde hace varios decenios en Nigeria, tuvo que marcharse y abandonar todos sus bienes precipitadamente. Familias de acogida suelen atender a estas personas completamente desprovistas y suponen una carga pesada para la frágil economía local.

“He dejado todos mis bienes para huir; he perdido todas mis reservas destinadas a la alimentación de mi familia. Nos fuimos precipitadamente, no tuvimos tiempo de llevarnos lo mínimo” cuenta Kabo Moussa, un nigerino que regresó a Níger.

Entre los desplazados que llegan a Níger, hay también algunos ciudadanos de Nigeria, de Chad y de Camerún.

En Camerún, las autoridades aceptaron la apertura de un campamento en Ninawau, en el norte del país, a 65 km de la frontera con Nigeria. El mes de julio, con el apoyo de los voluntarios de la Cruz Roja del Camerún, comenzó el  traslado de los refugiados a ese lugar. Actualmente, hay más de 800 personas en dicho campamento.  

En Chad, ha cruzado la frontera probablemente un número superior a 1.500 personas, la mayoría de las cuales chadianas. Entre esas personas hay unos 300 niños que estudiaban en las escuelas coránicas en Nigeria. La llegada de esas personas da lugar también a una presión suplementaria en una región cuyos habitantes, por lo demás, no pueden ejercer sus actividades comerciales tradicionales con Nigeria.

Intervención de urgencia del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja

Unas 13.200 personas afectadas por la violencia en el estado de Borno, en Nigeria, se han beneficiado recientemente de una asistencia en forma de bienes de primera necesidad, que distribuyó el CICR con la colaboración de los voluntarios de la Cruz Roja de Nigeria.  

“La Cruz Roja nos ha procurado los bienes que más necesitábamos: baterías de cocina y material para protegernos de la lluvia”, explica Fati, habitante de Bagadaza, distrito de la ciudad de Baga (estado de Borno). También se distribuyeron mantas,  ropa, mosquiteros y artículos para el hogar y el aseo.

Por lo demás, más de 5.000 personas, de las cuales nigerinos que regresaron a Níger, así como ciudadanos de países vecinos refugiados en Níger, recibieron víveres y artículos para el hogar, que distribuyó el CICR con ayuda de voluntarios de la Cruz Roja de Níger.

En Níger, esta gran afluencia de personas plantea un real problema relativo al abastecimiento de agua, que de por sí es difícil en tiempo normal. "No hay agua suficiente para todos. Hemos tenido que beber agua del lago Chad. Un solo pozo no da abasto para todos", explica Lawan Mustapha, un nigerino que regresó a ese país.

Así pues, en el departamento de Bosso, el CICR ha rehabilitado siete pozos ubicados en los poblados fronterizos con Nigeria. Tanto en Níger como en Nigeria, se seguirá prestando esta ayuda cuya finalidad es mejorar el acceso de la población al agua potable.

El CICR, en asociación con la Cruz Roja de Nigeria y las Sociedades Nacionales de países vecinos, sigue movilizado a fin de intervenir para paliar las consecuencias de índole humanitaria a las que da lugar la violencia y para aliviar los sufrimientos de las comunidades que sufren los efectos de esta situación.

Para más información:
Aleksandra Matijevic Mosimann, CICR, Abuya, tel.: +234 94 61 96 13 ó +234 703 595 41 68
Oumarou Daddy Rabiou, CICR, Niamey, tel.: +227 96 66 99 12 ó +227 90 43 43 04
Wolde-Gabriel Saugeron, CICR, Ginebra, tel.: +41 22 730 31 49 ó +41 79 244 64 05


Fotos

Anciano recibe socorros de urgencia de la Cruz Roja. El CICR y la Cruz Roja de Nigeria están ayudando a las personas afectadas por la violencia armada en el nordeste de Nigeria. Algunas de ellas han perdido la vivienda y casi todas sus pertenencias. Los mosquiteros y el material para construir refugios les ayudarán a protegerse durante la temporada de lluvias. 

Baga, estado de Borno, nordeste de Nigeria.
Anciano recibe socorros de urgencia de la Cruz Roja. El CICR y la Cruz Roja de Nigeria están ayudando a las personas afectadas por la violencia armada en el nordeste de Nigeria. Algunas de ellas han perdido la vivienda y casi todas sus pertenencias. Los mosquiteros y el material para construir refugios les ayudarán a protegerse durante la temporada de lluvias.
© CICR / R. Muriungi / v-p-ng-e-00478

El CICR distribuye ayuda de emergencia, con la asistencia de la Cruz Roja de Nigeria. Más de 13.000 personas afectadas por la violencia armada en el nordeste de Nigeria recibieron material para construir refugios, colchonetas, mosquiteros, ropa, artículos para el aseo personal y utensilios de cocina. Un 45 por ciento de las personas que recibieron asistencia son mujeres, muchas ellas ancianas o viudas. 

Baga, estado de Borno, nordeste de Nigeria.
El CICR distribuye ayuda de emergencia, con la asistencia de la Cruz Roja de Nigeria. Más de 13.000 personas afectadas por la violencia armada en el nordeste de Nigeria recibieron material para construir refugios, colchonetas, mosquiteros, ropa, artículos para el aseo personal y utensilios de cocina. Un 45 por ciento de las personas que recibieron asistencia son mujeres, muchas ellas ancianas o viudas.
© CICR / R. Muriungi / v-p-ng-e-00479