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República Centroafricana: los enfrentamientos obligan a la población a huir

25-09-2013 Resumen de actividades

Las poblaciones de las ciudades de Bossangoa (70.000 habitantes) y Bouca (20.000 habitantes), así como de las zonas aledañas, en la prefectura de Ouham, al noroeste de Bangui, la capital del país, han sido gravemente afectadas por los enfrentamientos armados que tienen lugar en la región. La Cruz Roja Centroafricana y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) colaboran para prestarles ayuda.

"Miles de personas cuyas aldeas fueron incendiadas se vieron obligadas a huir para refugiarse en el bosque o en sitios más seguros, como las escuelas o los lugares de culto", explica Christian Mehl, coordinador de las actividades de protección del CICR.

Los voluntarios de la Cruz Roja Centroafricana y el CICR se ocupan de evacuar a los heridos y de prestarles los primeros auxilios. El 12 de septiembre pasado, 13 heridos graves que no podían recibir atención en el lugar donde se hallaban fueron trasladados en avión a Bangui, donde fueron recibidos por el CICR y trasladados al hospital de derivación.

Se inhumaron los restos de más de 50 personas, tras haberlos identificado o tras tomar las precauciones necesarias para facilitar su identificación posterior. Se proporcionó al hospital de la prefectura de Bossangoa, administrado por otra organización humanitaria, una cantidad de material médico suficiente para tratar a 50 personas.

Ayudar a los desplazados a hacer frente a las situaciones de emergencia

En Bouca, donde la Cruz Roja es una de las escasas organizaciones humanitarias que aún mantienen su presencia, los días 22 y 23 de septiembre, 4.000 personas cuyas viviendas fueron incendiadas o saqueadas y que perdieron todas sus pertenencias recibieron ayuda de emergencia en forma de alimentos y artículos de primera necesidad (utensilios de cocina, colchones, mosquiteros, lonas impermeables, mantas y otros).

Además, desde el mes de junio:

  • más de 9.000 personas que huyeron de los actos de violencia cometidos por hombres armados en las regiones de Nana-Gribizi y de Ouham han recibido ayuda alimentaria;
  • más de 1.700 personas que perdieron todas sus pertenencias porque sus aldeas, situadas entre Bouca y Batangafo y en Dékoa, fueron incendiadas, recibieron ayuda para la construcción de refugios provisionales;
  • casi 3.000 personas afectadas por la violencia en la región de Ndélé, en el norte del país, recibieron alimentos, semillas y herramientas agrícolas.

El acceso a la asistencia de salud: un reto cotidiano

En situaciones de violencia armada, el acceso a la asistencia de salud es prioritario. Para la población, es a menudo una cuestión de vida o muerte.

En la República Centroafricana, el sistema de salud, que ya era frágil antes de los episodios de violencia que tuvieron lugar a principios de año, ha colapsado por completo. "Casi todos los centros de salud situados fuera de Bangui han cerrado sus puertas. Los equipos médicos y las ambulancias han sido dañados o robados y no han sido reemplazados. El personal médico calificado se ha trasladado a Bangui. Los siete cirujanos con que cuenta este país de más de cuatro millones de habitantes se encuentran todos en Bangui", señala Bonaventure Bazirutwabo, coordinador de salud del CICR.

Frente a esta catastrófica situación y debido a la ausencia de otros actores humanitarios en la región de Nana-Gribizi, donde viven más de 130.000 personas, el CICR ha proporcionado equipos médicos móviles. Estos equipos, compuestos por un médico, dos enfermeras, dos parteras y seis socorristas, todas las semanas recorren tres de los principales ejes de la prefectura para ofrecer atención médica a los habitantes de las zonas más remotas.

"A sólo tres meses de iniciado el programa, ya han recibido atención médica 24.000 personas, entre las cuales figuran más de 2.700 mujeres embarazadas y numerosos niños de corta edad", explica Bonaventure Bazirutwabo. "Para los habitantes de las aldeas visitadas, estas clínicas móviles representan la única oportunidad de recibir atención médica".

Los casos más graves son evacuados al hospital de Kaga-Bandoro, donde los equipos del CICR recientemente han llevado a cabo importantes obras de renovación. Los pacientes que necesitan cuidados más avanzados deben ser trasladados por avión o por carretera al hospital de derivación de Bangui. En los últimos tres meses, se trasladaron a dicho hospital veinticinco pacientes. El CICR se ha comprometido a prestar apoyo al departamento de cirugía de este hospital, donde las deficiencias del servicio de radiología son sintomáticas de las dificultades que viene afrontando este establecimiento.

Más información:
Vincent Pouget, CICR, Bangui, tel. : +236 75 64 30 07
Wolde Saugeron, CICR, Ginebra, tel. : +41 79 24 46 405


Fotos

Bossangoa, región de Ouham. Personas que huyeron de la localidad de Gbakota llegan al campamento tras caminar 50 km en la jungla. 

Bossangoa, región de Ouham. Personas que huyeron de la localidad de Gbakota llegan al campamento tras caminar 50 km en la jungla.
© CICR / Boris Heger

Heridos por armas de fuego ingresan a un hospital en Bangui tras ser evacuados de la zona de combate por el CICR. 

Heridos por armas de fuego ingresan a un hospital en Bangui tras ser evacuados de la zona de combate por el CICR.
© CICR / Boris Heger

Gran cantidad de personas que huyeron de la violencia se refugian en la misión católica en Bossangoa. 

Gran cantidad de personas que huyeron de la violencia se refugian en la misión católica en Bossangoa.
© CICR / Boris Heger

Bossangoa. Una mujer herida con machete. 

Bossangoa. Una mujer herida con machete.
© CICR / Boris Heger

Bossangoa. Campamento temporario erigido en los terrenos de la misión católica. 

Bossangoa. Campamento temporario erigido en los terrenos de la misión católica.
© CICR / Boris Heger