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Malí: campaña contra la sarna en las cárceles

05-05-2014 Resumen de actividades

Más de 2.600 detenidos se beneficiaron de una campaña emprendida por las autoridades penitenciarias malienses, con el apoyo del CICR, a fin de luchar contra la sarna en las cárceles de Sikasso, Kati y Bamako.

"En las últimas visitas a los lugares de detención, nos dimos cuenta de que la sarna constituía un verdadero problema de salud", explicó Ishukwe N’sindi, médico del CICR. "Algunos detenidos tenían el cuerpo lleno de granos y los atormentaba el picor".

Algunas enfermedades, sobre todo las infecciones de la piel, se trasmiten con más facilidad en las cárceles, a causa de la concentración de personas y la promiscuidad. Por ello, se da prioridad a las campañas en las cárceles y no en el exterior.

"Aumentaba cada vez más el número de detenidos que se quejaba de problemas de piel. Por iniciativa de nuestra jerarquía, tratamos a los detenidos y a todo el personal carcelario. También se desinfectaron los locales, las prendas de vestir, los colchones y la ropa de cama de los detenidos. Para ello, recibimos una gran ayuda tanto del centro de salud de Sikasso como del CICR", dijo el gestor de la cárcel de Sikasso (sur de Malí), Ali Diakité.

El CICR trabaja en estrecha colaboración con las autoridades penitenciarias y la Dirección Nacional de Salud en la mejora del acceso de los detenidos a la atención sanitaria mediante la instauración de distintas medidas, como los reconocimientos médicos de los nuevos detenidos y la mejora del acceso al personal de salud o al suministro de medicamentos en las enfermerías de las cárceles.

Visita a las personas privadas de libertad

En 2013, el CICR visitó a más de 3.500 detenidos en las cárceles de Bamako, Kati, Kulikoro, Sikasso, Sevare, Tombuctú y Gao, así como en estaciones de policía. Estas visitas, que ya se hacían antes de que comenzara el conflicto en el norte del país, fueron oficializadas mediante la firma de un acuerdo con el Gobierno maliense en abril de 2013. Según este acuerdo, el CICR está autorizado a visitar todos los lugares de detención y a todos los detenidos.

"La finalidad de las visitas es cerciorarnos de que las condiciones de detención de los todos los reclusos se ajustan a las normas internacionales. Todas las personas privadas de libertad tienen derecho a ser tratadas con humanidad, independientemente de las razones por las cuales están detenidas. Asimismo, se debe respetar su integridad física y mental y debe atenderse a sus necesidades básicas", explicó el jefe de la delegación del CICR en Malí, Christoph Luedi.

Al comienzo de las visitas, los delegados del CICR se entrevistan con las autoridades carcelarias. Después hablan con los detenidos de forma individual y sin la presencia de terceros, a fin de evaluar el trato que reciben y las condiciones en que están detenidos. Las visitas conciernen a todos los reclusos, pero se hace un seguimiento individual de las personas privadas de libertad por motivos relacionados con el conflicto.

Restablecimiento del contacto entre familiares

En caso de necesidad, el CICR ayuda a los detenidos a ponerse en contacto con sus familias, dándoles la posibilidad de hacer llamadas telefónicas o de escribir mensajes de Cruz Roja (breves mensajes con noticias de índole exclusivamente familiar).

"El país es inmenso y hay personas que están recluidas muy lejos de su lugar de domicilio. Restablecer el contacto entre familiares permite a los detenidos salir del aislamiento y reanudar el contacto con sus parientes, de los que a veces están separados desde hace mucho tiempo", dijo el delegado encargado de este programa, Cellou Mamadou Bah.

En 2013, los voluntarios de la Cruz Roja Maliense facilitaron el intercambio de 130 mensajes de Cruz Roja, y hubo 170 llamadas telefónicas entre detenidos y sus familiares.

Diálogo con las autoridades penitenciarias

De conformidad con sus modalidades habituales de trabajo, el CICR transmite sus observaciones y recomendaciones sólo a los responsables de la administración penitenciaria, en el marco de un diálogo bilateral y confidencial.

Estos intercambios regulares y constructivos con la Dirección Nacional de la Administración Penitenciaria y la Educación Vigilada ayudan a coordinar los esfuerzos emprendidos para mejorar las condiciones de detención.

El CICR apoya también a las autoridades mediante la realización de obras para mejorar la infraestructura de las cárceles: construcción de letrinas, cocinas o tanques de agua. Asimismo, se distribuyen productos de higiene a los detenidos.

Para más información:
Valery Mbaoh Nana, CICR, Bamako, tel.: +223 76 99 63 75
Wolde-Gabriel Saugeron, CICR, Ginebra, tel.: +41 22 730 31 49 ó +41 79 244 64 05


Fotos

Una delegada del CICR habla con un guardia de la cárcel. 

Cárcel de Kati, Malí.
Una delegada del CICR habla con un guardia de la cárcel.
© CICR / AMOK

Técnicos preparan el material y los productos de desinfección. 

Cárcel de Sikasso, Malí.
Técnicos preparan el material y los productos de desinfección.
© CICR / AMOK / v-p-ml-e-00097

Desinfección de las celdas para luchar contra la sarna. 

Cárcel de Kati, Malí.
Desinfección de las celdas para luchar contra la sarna.
© CICR / AMOK

Desinfección de los efectos personales y de la ropa de los detenidos. 

Cárcel de Sikasso, Malí.
Desinfección de los efectos personales y de la ropa de los detenidos.
© CICR / AMOK / v-p-ml-e-00098

Un delegado del CICR entrega a un detenido medicamentos contra la sarna. 

Cárcel de Kati, Malí.
Un delegado del CICR entrega a un detenido medicamentos contra la sarna.
© CICR / AMOK

Una delegada del CICR ayuda, junto con los reclusos, a majar el maíz. 

Cárcel de Sikasso, Malí.
Una delegada del CICR ayuda, junto con los reclusos, a majar el maíz.
© CICR / AMOK

Intercambio entre un detenido y una delegada del CICR. 

Maison d’arrêt de Sikasso, Mali.
Intercambio entre un detenido y una delegada del CICR.
© CICR / AMOK