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Retos para el DIH – Fuerzas multinacionales

29-10-2010 Introducción

Con el transcurso de los años, la variedad de las operaciones de las fuerzas multinacionales se ha ampliado considerablemente. Se trata, en su mayoría, de operaciones realizadas bajo la égida de las Naciones Unidas con fines de mantenimiento o imposición de la paz. La índole multifacética de esas operaciones, el concepto emergente de misiones integradas y los entornos cada vez más difíciles y violentos donde operan esas fuerzas han evidenciado la importancia de determinar el marco jurídico aplicable a esas situaciones.

Dados los contextos peligrosos y volátiles en los que se desempeñan, es probable que las fuerzas que participan en operaciones de paz se vean obligadas a emplear la fuerza. En esos contextos, la cuestión de la aplicabilidad del DIH se vuelve crucial.

Aplicabilidad del DIH

El CICR siempre ha opinado que las fuerzas multinacionales deben observan el DIH cuando están reunidas las condiciones para su aplicabilidad. La índole de las situaciones en las que actúan las fuerzas multinacionales va cambiando, y la evaluación de la aplicabilidad del DIH debe realizarse sólo sobre la base de los hechos en el terreno, independientemente del mandato formal asignado a las operaciones de paz por el Consejo de Seguridad y de la designación de las partes potencialmente opuestas a las fuerzas de paz. El mandato y la legitimidad de la misión confiada a las fuerzas de paz son cuestiones de jus ad bellum y no inciden en la aplicabilidad del DIH a esas operaciones.

El derecho de la ocupación

El derecho de la ocupación también se aplica a las operaciones multinacionales, en particular a las operaciones realizadas bajo los auspicios de las Naciones Unidas. Si bien esa aplicabilidad puede parecer una especie de tabú para las organizaciones internacionales, así como para algunos de los Estados que contribuyen con tropas, el derecho de la ocupación no debe descartarse de entrada y los derechos, las obligaciones y las protecciones que establece deben aplicarse cuando están reunidas las condiciones para su aplicabilidad. Ese conjunto normativo, que ha demostrado su utilidad en el pasado, ofrecería cierta orientación práctica, en particular para situaciones en las que las fuerzas multinacionales hacen uso de poderes administrativos y/o legislativos amplios o pueden tener que realizar tareas de las que normalmente se ocupan las autoridades nacionales.

Actividades de detención

Hoy en día, las operaciones multinacionales se caracterizan por la participación recurrente de las fuerzas armadas en la detención de personas. Uno de los principales retos que afrontan las fuerzas multinacionales que realizan detenciones es asegurarse de respetar sus obligaciones internacionales, derivadas en lo esencial del DIH y del derecho de los derechos humanos, cuando tratan con detenidos. Esas obligaciones incluyen las normas que se aplican a la transferencia de detenidos a las autoridades locales o a otros Estados contribuyentes con tropas. Uno de los principales retos es cómo elaborar normas comunes que reflejen debidamente las obligaciones jurídicas establecidas en el DIH y en el derecho de los derechos humanos. Éstas incluyen, en particular, un importante conjunto de garantías procesales para la detención administrativa, así como el principio de no devolución, que prohíbe a un Estado transferir a una persona a otro Estado si existen motivos significativos para creer que esa persona corre el riesgo de ser objeto de violaciones de sus derechos fundamentales, en particular tortura, otras formas de malos tratos, persecución o privación arbitraria de la vida.

Difusión del DIH

Dado que las fuerzas multinacionales suelen participar en hostilidades y en operaciones de mantenimiento del orden, el CICR considera sumamente importante que esas fuerzas conozcan debidamente y respeten escrupulosamente las normas del DIH y de otros ordenamientos jurídicos pertinentes, como el derecho de los derechos humanos. El CICR está convenido de que la formación sólida en derecho internacional humanitario tiene un valor preventivo y ofrece beneficios operacionales significativos para las operaciones de paz.

Protección de los miembros de las misiones de paz

Los conflictos armados suelen causar numerosas víctimas entre el personal de las operaciones de paz. Como evidencia el crimen de guerra tipificado en el Estatuto de Roma de 1998 de la Corte Penal Internacional, el DIH contiene una clara prohibición de atacar el personal y los bienes de las misiones de mantenimiento de la paz, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas, en la medida en que tiene derecho a recibir la protección que concede el DIH a las personas civiles y a los bienes de carácter civil. Se considera que esa prohibición forma parte del derecho consuetudinario y, por lo tanto, vincula a todas las partes en conflictos armados. Por ello, no puede decirse que el DIH no aborde la protección del personal de las operaciones de paz en conflictos armados.

Acción humanitaria neutral e independiente

Por último, es importante destacar la necesidad de preservar la esencia de la acción humanitaria neutral e independiente. Hace años que el CICR presta particular atención a la relación entre las actividades humanitarias, por un lado, y la acción política y militar, por otro. El CICR está convencido de que ambas deben mantenerse separadas en la medida en que su combinación podría causar una confusión perniciosa para la labor humanitaria y para la seguridad del personal humanitario. Por esa razón, el CICR considera esencial que las operaciones políticas y militares, incluidas las realizadas bajo los auspicios de la ONU, se lleven adelante de un modo que no atente contra la neutralidad y la imparcialidad de las actividades humanitarias.


Fotos

 

© Reuters