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Fortalecer el respeto a la acción humanitaria y al derecho internacional humanitario por parte de “otros” portadores de armas

29-10-2010 Introducción

En los conflictos armados contemporáneos no puede pasarse por alto a los "otros" portadores de armas – grupos armados de oposición y compañías militares y de seguridad– ya que desempeñan un papel cada vez más activo, y a veces fundamental, en los disturbios internos y otras situaciones de violencia, así como en conflictos de gran intensidad, como los de Afganistán e Irak. Estos grupos tienen gran influencia en lo que les sucede a las personas afectadas por esas situaciones, y sus integrantes pueden convertirse también en víctimas de las hostilidades, cuando resultan heridos o son capturados. Por consiguiente, el CICR se esfuerza por mantener y fortalecer el diálogo con ellos para concienciarlos de sus obligaciones.

Sudán: SLA (Ejército de Liberación de Sudán) 

Sudán. Un delegado del CICR con un miembro del SLA (Ejército de Liberación de Sudán)
© CICR / HEGER, Boris / V-P-SD-E-01934

El diálogo con los grupos armados no es algo nuevo para el CICR. Ya en 1871, durante la insurrección de la Comuna de París, Henry Dunant, uno de los fundadores de la Cruz Roja, consultó con sus dirigentes para saber de qué forma se podía liberar a los rehenes. De 1936 a 1939, los delegados del CICR visitaron, durante la guerra civil española, a prisioneros en poder de republicanos españoles para saber si eran tratados correctamente y, en ocasiones, lograron su liberación. Son sólo dos ejemplos de numerosos casos de interacción y, actualmente, gracias a la voluntad del CICR de seguir siendo neutral e independiente, mantiene muchos contactos en todo el mundo con diferentes grupos, como los talibanes y los rebeldes de las FARC en Colombia.

Los grupos armados abarcan:

  • grupos armados de oposición,
  • grupos armados progubernamentales,
  • grupos comunitarios,
  • pandillas territoriales.

 

Si bien, aproximarse a estos grupos puede ser difícil, mantener una relación con ellos entra en el cometido del CICR por dos razones:

  • Estos grupos forman parte del problema humanitario que el CICR desea resolver, pues no sólo pueden provocar víctimas, sino que ellos mismos pueden ser víctimas. Por esta razón, es necesario tenerlos en cuenta.
  • Estos grupos facilitan u obstaculizan las actividades del CICR (acceso y seguridad).

 

El diálogo del CICR con los grupos armados tiene por objeto:

  • mejorar la seguridad de los trabajadores humanitarios,
  • obtener acceso a las personas en poder de grupos armados o a las personas afectadas por la situación y que viven en zonas que ellos controlan,
  • evaluar la voluntad y capacidad de esos grupos de respetar el derecho de la guerra y apoyar en lo posible sus esfuerzos encaminados a adoptar medidas para lograr un mayor respeto al derecho internacional humanitario mediante, por ejemplo, la incorporación de estas normas en sus códigos de conducta.

 

El CICR promueve el respeto al derecho internacional humanitario (DIH) por parte de jefes y combatientes por varios medios, entre los cuales cabe citar los siguientes: reuniones de difusión, cursos de primeros auxilios, cursos avanzados para jefes, asistencia práctica para incorporar el DIH en la instrucción, la educación, la doctrina y las sanciones. El CICR también puede proporcionar a grupos armados específicos herramientas normativas como declaraciones unilaterales y acuerdos especiales entre las partes.

El CICR mantiene un diálogo con grupos armados y con todos los que intervienen en un conflicto, y lo hace con el único propósito de proteger y asistir a las personas afectadas por el conflicto.

Con esta misma finalidad, el CICR se relaciona con compañías militares y de seguridad privadas. Desde mediados del decenio de 1990, estas compañías se hacen cargo de un creciente número de actividades que incumben a las fuerzas armadas –instrucción de tropas, operaciones de inteligencia, arresto e interrogatorio de prisioneros, y participación directa en las hostilidades– y operan fuera de las fronteras de sus países. Dado que interactúan cada vez más a menudo con personas protegidas en virtud del derecho internacional humanitario y otras normas de derecho pertinentes, el CICR tiene la obligación de recordarles sus obligaciones.

La mayoría de las compañías militares y de seguridad privadas ha comenzado a reconocer la necesidad de respetar el derecho internacional humanitario. No obstante, la debilidad de cadenas de mando, la falta de códigos de conducta y directrices operativas, así como de un un régimen de sanciones puede incitar a veces a cometer violaciones. El CICR insta con firmeza a esas compañías a adoptar las medidas necesarias para hacer que su personal conozca y respete el derecho.