• Enviar
  • Imprimir

Atención primaria de la salud

29-10-2010 Introducción

En situaciones de conflicto, el CICR y sus socios de la Cruz Roja y la Media Luna Roja mantienen los servicios básicos de atención a la salud para la población afectada, mediante el apoyo a las estructuras locales para que sigan funcionando. Donde es necesario, el CICR envía a sus propios especialistas y concentra su apoyo en áreas donde las agencias oficiales no pueden trabajar. Como organización neutral e independiente, el CICR intenta garantizar que todos puedan recibir atención médica.

El CICR y sus socios de la Cruz Roja y la Media Luna Roja intervienen en las situaciones de conflicto para que, dentro de lo posible, no se interrumpa la atención primaria de la salud de la población afectada por el conflicto. Prestan apoyo a las estructuras locales para que continúen funcionando. Cuando es necesario, el CICR también envía especialistas al lugar y presta apoyo, en forma prioritaria, a los sectores donde los organismos oficiales no logran funcionar. Como organización neutral e independiente, el CICR vela por que la atención de la salud sea accesible para todos.

En un conflicto, el funcionamiento de los sistemas nacionales de salud suele verse perturbado. En los peores casos, esos sistemas, o parte de ellos, prácticamente dejan de existir. El riesgo de epidemias aumenta, y el apoyo a las víctimas civiles y a las personas que sufren traumatismos psicológicos es limitado o incluso inexistente.

Las acciones que realiza el CICR varían en función de la gravedad de la urgencia, el riesgo de que la situación empeore o las acciones realizadas por otros organismos. El CICR ha integrado en sus actividades de asistencia médica la estrategia definida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el ámbito de atención primaria de la salud.

En crisis graves, cuando los servicios de salud existentes no pueden atender a las  necesidades vitales de la población, el CICR aplica una estrategia de urgencia que consiste en responder a las necesidades inmediatas (en particular, agua y alimentos) a fin de garantizar la supervivencia de la población y en limitar la mortalidad mediante atención médica básica, un control de las enfermedades transmisibles y campañas de vacunación.

La amplitud de los proyectos del CICR puede variar en función del nivel de perturbación de los servicios y de las necesidades específicas de la población. Pero el objeto es siempre el mismo: la continuidad de la prestación de servicios de salud básicos, preventivos y curativos. Para ello, se presta apoyo directo a la infraestructura local (puestos de salud, centro de salud y hospitales de distrito), según modalidades conformes a la política nacional de salud.

La asistencia del CICR incluye construcción o rehabilitación de infraestructura y respuesta a las necesidades básicas, en particular para el abastecimiento de agua y saneamiento. El CICR provee de material médico y medicamentos, y presta apoyo organizacional en los ámbitos de desarrollo de capacidades y capacitación y supervisión del personal.

Los programas ampliados de vacunación contra el sarampión, la tuberculosis, el tétanos, la difteria, la poliomielitis y la tos ferina son algunas de las iniciativas del CICR destinadas a reducir la mortalidad infantil. En 2007, el CICR administró, en total, 497.277 dosis de vacunas a niños menores de cinco años.

El CICR participa en campañas para erradicar algunas enfermedades específicas, como la poliomielitis. Junto con las Sociedades Nacionales y otros socios que se esfuerzan por erradicar esa enfermedad, la CICR contribuye a garantizar el acceso a los niños que viven en zonas donde los gobiernos o los organismos de las Naciones Unidas no pueden actuar.

La guerra no sólo provoca heridas físicas. La proximidad de los combates, las evacuaciones forzadas, la separación de las familias, la detención, las violaciones y otras formas de violencia dejan marcar psicológicas profundas y vulnerabilidades a las que el CICR trata de responder mediante actividades diversas: visitas a las personas detenidas, ayuda al restablecimiento del contacto entre familiares, transmisión de mensajes de Cruz Roja, provisión de víveres y de condiciones de vida razonables, etc. El CICR también se preocupa particularmente por las víctimas de abusos sexuales y por los familiares de las personas dadas por desaparecidas.

En numerosas zonas de conflicto, el sistema de salud queda debilitado, en el mejor de los casos; el CICR presta particular atención a las necesidades de las mujeres embarazadas y a las que están amamantando. A menudo colabora con las Sociedades Nacionales para atender a ese tipo de necesidades. Promueve las prácticas idóneas para partos sin riesgos, en general junto con parteras tradicionales, y da asesoramiento sobre VIH/SIDA.