• Enviar
  • Imprimir

El CICR en Colombia

01-02-2012 Introducción

La operación del CICR en Colombia es la más grande de las que la Institución ha desplegado en el continente americano. Las principales actividades del CICR en Colombia son: protección de la población civil, asistencia a las personas desplazadas y a las comunidades afectadas por el conflicto, ayuda a las personas afectadas por la contaminación de armas, apoyo a los familiares de desaparecidos, visitas a los detenidos, promoción del derecho internacional humanitario (DIH) y cooperación con la Cruz Roja Colombiana y otros miembros activos del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en Colombia.

El CICR ha estado presente en Colombia por más de 40 años y tiene una docena de oficinas que abordan las consecuencias del conflicto armado (uno de los más prolongados del mundo) y otras situaciones de violencia. Se ha dado prioridad operacional a 25 zonas rurales alejadas donde la situación de la población civil sigue siendo muy difícil.

El CICR presta asistencia a las personas desplazadas en el interior del país tanto en zonas urbanas como rurales, en asociación con la Cruz Roja Colombiana. Ha aumentado sus esfuerzos a lo largo de la costa del Pacífico y en áreas del sudoeste, así como en Antioquia, donde se producen los mayores desplazamientos de población. Las personas desplazadas y los residentes reciben ayuda, y el CICR conduce programas agrícolas para incrementar la autonomía económica y evitar los desplazamientos. El CICR también se esfuerza por mejorar la infraestructura, para lo cual refacciona escuelas, centros de salud, acueductos y sistemas de saneamiento; además, insta a las autoridades a aumentar su asistencia a las personas desplazadas en los centros urbanos.

A fin de facilitar el acceso a los servicios médicos en zonas rurales, el CICR negocia con los portadores de armas para asegurarse de que los equipos médicos locales puedan trabajar en condiciones de seguridad. Si es necesario, los acompaña o envía a su propio personal.

Restos explosivos de guerra

El CICR y la Cruz Roja Colombiana están trabajando para reducir lo máximo posible la cantidad de víctimas civiles de dispositivos explosivos improvisados y de restos explosivos de guerra, así como para prestar asistencia a las víctimas del conflicto. El CICR respalda los esfuerzos de las autoridades sanitarias para mejorar la atención que se brinda a las víctimas.  

Además de la amenaza de muerte, los civiles corren riesgos de verse obligados a desplazarse y de desaparecer, de sufrir actos de violencia sexual y ejecuciones sumarias. El CICR registra las presuntas violaciones del DIH y las debate en forma directa y confidencial con las fuerzas de seguridad, así como con los grupos armados, instándoles a que pongan término a esas prácticas. A las personas que están bajo amenaza de muerte el CICR les entrega asistencia de emergencia y les ayuda a instalarse en zonas más seguras. Además, ayuda a los familiares de personas que han muerto en relación con el conflicto a pagar los gastos de los funerales. Las víctimas de abusos sexuales son derivadas a centros donde reciben atención médica y psicológica.

Con el apoyo del CICR, entidades estatales y asociaciones familiares están trabajando para averiguar el paradero de unas 45.000 personas dadas por desaparecidas como resultado del conflicto, y prestar apoyo a sus familiares. El CICR brinda asistencia psicológica y ha colaborado para que especialistas forenses colombianos asistan a conferencias de profesionales.

Acceso a los detenidos

El CICR visita con regularidad a personas detenidas en relación con el conflicto y mantiene un diálogo confidencial y constructivo con las autoridades pertinentes en relación con las condiciones materiales de detención y el trato que brindan a los detenidos. En los últimos años, el CICR también ha procurado mejorar el acceso a una atención médica digna y ha apoyado las actividades de restablecimiento del contacto entre familiares. Además, brinda asesoramiento técnico en relación con la infraestructura, sobre todo en materia de agua y saneamiento.

El acceso del CICR a las personas detenidas por los grupos armados sigue siendo insatisfactorio. Sin embargo, un grupo detenido por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-EP)  fue autorizado a recibir mensajes de Cruz Roja. En los últimos años, el CICR ha facilitado la liberación de civiles y de oficiales del ejército y de policía.

El CICR hace mucho hincapié en la promoción del DIH y en las limitaciones jurídicas al uso de la fuerza. Para ello, apoya a las autoridades en el proceso de ratificar e implementar los tratados de DIH y sensibilizar a los portadores de armas sobre las consecuencias del conflicto en el plano humanitario y sobre la importancia de respetar a la población civil y a los trabajadores humanitarios.


Fotos

Un equipo del CICR recorre en canoa el río Ispí para visitar el municipio de Roberto Payán (Nariño) y dar asistencia a la población residente afectada por el conflicto, a través de proyectos agropecuarios y de saneamiento básico. 

Un equipo del CICR recorre en canoa el río Ispí para visitar el municipio de Roberto Payán (Nariño) y dar asistencia a la población residente afectada por el conflicto, a través de proyectos agropecuarios y de saneamiento básico.
© CICR / Boris Heger