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El CICR en Afganistán

01-01-2014 Introducción

La delegación del CICR en Kabul se estableció en 1987, después de ocho años de trabajo en Pakistán en favor de las víctimas del conflicto afgano. Las principales actividades operacionales son el seguimiento de la conducción de las hostilidades y los esfuerzos por prevenir las violaciones del derecho internacional humanitario, la protección de los detenidos y la asistencia a los civiles afectados por el conflicto. El CICR procura restablecer el contacto entre familiares y actúa como intermediario neutral para que puedan llevarse a cabo actividades humanitarias entre las líneas de frente. La Institución también presta asistencia a los heridos y los discapacitados, apoya a la atención hospitalaria y mejora los servicios de abastecimiento de agua y saneamiento. La delegación contribuye al fortalecimiento de la Media Luna Roja Afgana.

El conflicto generalizado sigue devastando la vida de los afganos en muchos distritos y aldeas. La población civil sigue estando amenazada, se producen desplazamientos internos de población y el acceso a la atención médica es insuficiente. Todo ello tiene lugar en un contexto caracterizado por la presencia de múltiples grupos armados, incursiones nocturnas, ataques aéreos, atentados suicida y diseminación de dispositivos explosivos improvisados. La expansión del conflicto a zonas que antes estaban en calma ha aumentado las dificultades de la población y ha dejado a comunidades enteras atrapadas entre las partes beligerantes. Las regiones sur, este, norte, noroeste y central son las más afectadas.

En esta situación tan compleja, en la que sigue siendo difícil llegar a prestar ayuda humanitaria a quienes más la necesitan, el CICR ha tenido que adaptar su enfoque a fin de prestar asistencia a los más vulnerables. Trabaja cada vez más junto a socios locales, incluida la Media Luna Roja Afgana y está entablando el diálogo con dirigentes influyentes de la sociedad civil para que su cometido y sus actividades se comprendan y acepten mejor. Desde 2009, el CICR ha aumentado el número de oficinas en el país a fin de asegurar su presencia en las zonas donde más se necesita ayuda.

Los delegados del CICR recogen información sobre las circunstancias específicas de presuntas violaciones del derecho internacional humanitario (DIH) y hacen gestiones confidenciales ante las partes en conflicto con la intención de evitar que se repitan esas infracciones. Además, recuerdan a las autoridades y a los portadores de armas las obligaciones que tienen conforme al DIH, sobre todo en lo que respecta a la conducción de las hostilidades y el deber de proteger a las personas que no participan en las hostilidades o que han dejado de hacerlo.

Mantener el contacto entre familiares separados

Las visitas a las personas detenidas por las autoridades afganas y las fuerzas militares internacionales siguen siendo una prioridad para verificar el trato que reciben los detenidos y las condiciones en que se encuentran, así como para que se respeten las garantías procesales. También se han realizado esfuerzos para restablecer o mantener el contacto entre miembros de familias separadas. El CICR ofrece sus competencias en materia de infraestructura penitenciaria para ayudar a las autoridades afganas a rehabilitar las cárceles y mejorar la salud y la higiene de los reclusos.

El acceso a la atención médica sigue siendo difícil en muchas áreas donde las condiciones de seguridad son precarias. El CICR presta apoyo médico al hospital Sheberghan administrado por el Gobierno en el norte d país y al hospital regional Mirwais, en el sur. También presta apoyo técnico y financiero a 47 clínicas de la Media Luna Roja Afgana y a voluntarios que trabajan en las comunidades, donde brinda atención médica a las personas que residen en las zonas afectadas por el conflicto. Se proporcionan insumos médicos a los hospitales a pedido, cuando se producen grandes números de víctimas. En el sur, el CICR paga el servicio de taxis que trasladan a los heridos a los hospitales. Además, envía material médico a las zonas de conflicto para tratar los casos urgentes.

Siete centros de ortopedia dirigidos por el CICR ofrecen servicios de rehabilitación y reinserción social para miles de amputados y otras personas con discapacidades. Los pacientes con heridas en la columna vertebral son visitados en sus hogares por fisioterapeutas capacitados por el CICR.
 

Asistencia para las familias

El CICR distribuye artículos alimentarios y no alimentarios a las familias desplazadas por el conflicto o por desastres naturales. En ese marco, se distribuyen alimentos, se realizan proyecto de "alimentos por trabajo" y se conducen programas de apoyo a la agricultura y la ganadería. En estrecha cooperación con la Media Luna Roja Afgana, el CICR presta ayuda a las comunidades desplazadas.

Por otro lado, se realizan actividades para reforzar la capacidad de los voluntarios y el personal de la Media Luna Roja Afgana a fin de que puedan realizar programas en favor de la comunidad.


Fotos

Gazergah, Herat, Afganistán. Niños rellenan bidones en una de las seis fuentes de agua potable que sirven a toda la comunidad. 

Gazergah, Herat, Afganistán. Niños rellenan bidones en una de las seis fuentes de agua potable que sirven a toda la comunidad.
© CICR / J. Powell / v-p-af-e-01608