• Enviar
  • Imprimir

El CICR en Filipinas

01-07-2011 Introducción

En Filipinas, donde el CICR realiza actividades desde 1982, la delegación presta protección y asistencia a los civiles afectados por los enfrentamientos armados entre el Gobierno y grupos insurgentes. Actúa como intermediario neutral entre las fuerzas opositoras en relación con asuntos humanitarios. Además, visita a detenidos por razones de seguridad, ayuda a mejorar las condiciones en las cárceles y promueve el derecho internacional humanitario (DIH).

A lo largo de las décadas de conflictos armados internos que han afectado el país, el CICR ha visitado a detenidos y prestado asistencia a las personas necesitadas, muchas de las cuales han sido obligadas a desplazarse a raíz de los conflictos. En cooperación con las autoridades nacionales, el CICR ha iniciado el programa "Llamado a la acción", cuya finalidad es abordar los problemas jurídicos y procesales que causan situaciones de hacinamiento en las cárceles, encarar las preocupaciones relativas a la salud de las personas detenidas -en particular, la propagación de la tuberculosis- y mejorar las deficientes condiciones de vida.

El CICR recuerda con regularidad a todas las partes en conflictos armados las obligaciones que tienen en virtud del derecho internacional humanitario (DIH), en particular la necesidad de proteger a los civiles. Además, actúa como intermediario neutral e imparcial para facilitar la entrega de personas capturadas y detenidas en relación con los conflictos a sus familiares.

La Institución procura integrar el DIH en la legislación nacional y promover el conocimiento y el respeto de esa rama del derecho entre las autoridades locales y nacionales, las fuerzas armadas y de seguridad, los estudiantes universitarios y la sociedad civil. En este sentido, en diciembre de 2009, los esfuerzos del CICR dieron un resultado tangible: la adopción por el Gobierno de Filipinas de una ley que sanciona las infracciones graves del DIH, el genocidio y otros crímenes de lesa humanidad.

El CICR dirige sus programas de asistencia y de DIH en cooperación con la Cruz Roja de Filipinas. La Institución también ayuda a la Sociedad Nacional a fortalecer su capacidad en ámbitos como la preparación para catástrofes y el restablecimiento del contacto entre familiares.

El CICR tiene una delegación en Manila, una subdelegación en Davao y oficinas en las ciudades de Cotabato, Zamboanga y Tacloban.


Fotos

Nueva cárcel de máxima seguridad de Bilibid, ciudad de Muntinlupa, Filipinas. Enfermero voluntario distribuye  medicamentos y vitaminas entre los detenidos a los que se ha diagnosticado tuberculosis. 

Nueva cárcel de máxima seguridad de Bilibid, ciudad de Muntinlupa, Filipinas. Enfermero voluntario distribuye medicamentos y vitaminas entre los detenidos a los que se ha diagnosticado tuberculosis.
© CICR / J. Letch / v-p-ph-e-00406