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Sede del CICR en Ginebra

29-10-2010 Introducción

La sede del CICR en Ginebra presta apoyo a las actividades humanitarias realizadas por las casi 80 delegaciones que la Institución mantiene en todas partes del mundo. Ginebra también dirige las funciones del CICR como guardián y promotor del derecho internacional humanitario y lleva adelante sus relaciones con los gobiernos y los asociados en la comunidad humanitaria. Además, la sede se encarga de gestionar los llamamientos para recaudar fondos, los recursos humanos y las comunicaciones a nivel mundial. Desde el cierre de la misión en Turquía, la Sede también se ocupa de las cuestiones relacionadas con ese país.

El CICR es, básicamente, una organización operativa cuya acción está firmemente anclada en el derecho internacional humanitario (DIH); este carácter se refleja en la estructura y en las actividades de su sede en Ginebra.

El órgano rector supremo del CICR es la Asamblea, integrada por hasta 25 miembros de nacionalidad suiza, reclutados por cooptación. La Asamblea supervisa todas las actividades y define los objetivos y las políticas generales de la Institución.  El Consejo de la Asamblea es un órgano subsidiario de la Asamblea formado por cinco miembros, que adopta las decisiones de índole más inmediata. El presidente del CICR preside tanto la Asamblea como el Consejo de la Asamblea;  actualmente, ocupa el cargo del presidente del CICR el señor Peter Maurer.  

El director general y un grupo de directores dirigen las actividades cotidianas del CICR.

En consonancia con el cometido que le incumbe de conformidad con el derecho internacional humanitario, principalmente los Convenios de Ginebra, la sede del CICR se centra en las operaciones de ayuda humanitaria que se llevan a cabo en el marco de conflictos armados y otras situaciones de violencia.

En la década anterior, África fue la zona en que el CICR desplegó sus esfuerzos más importantes, en respuesta a los conflictos que asolaban el continente. Pero, sus actividades en situaciones de conflicto armado en lugares tan diversos como Afganistán, Oriente Próximo, los Balcanes, Colombia, Sri Lanka y el Cáucaso reflejan la índole verdaderamente mundial de las operaciones del CICR.

El departamento de Actividades Operacionales afronta condiciones operativas muy diversas y adopta las respuestas apropiadas, a nivel internacional, regional o local. Es responsable de analizar las tendencias en los conflictos armados y de velar por que el CICR cuente con las capacidades necesarias para responder con eficacia. En las últimas décadas, el departamento ha encarado cuestiones tales como el predominio de los grupos armados no estatales en muchos conflictos, el impacto del terrorismo, la evolución tecnológica y los cambios económicos y ambientales.

Debido a la proliferación de organizaciones humanitarias en todos los continentes, ahora resulta fundamental coordinar las operaciones tanto a nivel internacional como sobre el terreno.

El papel del CICR como guardián del DIH y como uno de los principales promotores de su desarrollo acompaña, de manera natural, sus actividades operacionales. Este ámbito de acción incumbe al departamento de Derecho Internacional y Cooperación, que realiza sus actividades en colaboración con los gobiernos, las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y las organizaciones internacionales.

El CICR apoya constantemente las actividades de formación, educación y comunicación en materia de DIH, mediante sus contactos con las fuerzas armadas, los establecimientos educativos y los medios de comunicación, respectivamente. Sin embargo, también establece las normas del DIH en conflictos concretos, como el que se libra en Oriente Próximo, y en situaciones más generales como las operaciones contra el terrorismo.

El CICR siempre ha desempeñado un papel decisivo en el desarrollo del DIH. En este ámbito se han registrado avances fundamentales, el más destacado de los cuales es, tal vez, la creación del IV Convenio de Ginebra (sobre la protección de los civiles), en 1948.

Más recientemente, el CICR ha abordado cuestiones relacionadas con los conflictos contemporáneos. En este ámbito, su actividad más exitosa ha sido la campaña para prohibir las minas antipersonal, que culminó en el Tratado de Ottawa. El CICR ha encarado también otras cuestiones relacionadas con el armamento, como las armas biológicas y químicas, las armas láser y las bombas en racimo.

El CICR respalda sus actividades de promoción del DIH y de gestión de la ayuda humanitaria a las víctimas de los conflictos armados mediante una serie de servicios, entre los que se cuentan las comunicaciones, las relaciones con los donantes, el apoyo a las Sociedades Nacionales y la formación y perfeccionamiento del personal.


Fotos

 

Sede del CICR
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