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La fundación y los primeros años del CICR (1863-1914)

12-05-2010 Introducción

La Cruz Roja vio la luz por iniciativa de un hombre llamado Henry Dunant, quien socorrió a los soldados heridos en la batalla de Solferino, el año 1859, y luego hizo continuas gestiones ante los líderes políticos para que tomasen más medidas de protección en favor de las víctimas de la guerra. Sus dos ideas principales eran la formulación de un tratado por el cual se obligase a los ejércitos a prestar asistencia a todos los soldados heridos y la fundación de Sociedades Nacionales que ayudasen a los servicios sanitarios de los ejércitos.

Dunant plasmó estas ideas en Recuerdo de Solferino, un libro con el cual hizo campaña, publicado en 1862. La Sociedad Ginebrina de Utilidad Pública, sociedad de beneficencia de su natal Ginebra, las hizo suyas y formó un grupo de trabajo (que era el CICR en gestación), cuyo secretario era Dunant. Este grupo se reunió por primera vez en febrero de 1863.  

Asimismo, la Conferencia convino en adoptar un emblema uniforme para identificar al  personal sanitario en el campo de batalla: una cruz roja sobre fondo blanco. (El emblema de la media luna roja fue adoptado por el Imperio (Turco) Otomano en el decenio de 1870).

En agosto de 1864, los delegados de unos doce países aprobaron el primer Convenio de Ginebra, por el cual se formuló el marco jurídico de las decisiones de la Conferencia y se dispuso la obligación para los ejércitos de prestar asistencia a todos los soldados heridos, cualquiera que sea su bando.

Estos acontecimientos revistieron al CICR como cuna del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja –que hoy integran el CICR, las Sociedades Nacionales y su Federación Internacional– así como del derecho internacional humanitario actual: los cuatro Convenios de Ginebra de 1949, y sus tres Protocolos adicionales, de 1977 y 2006.

Al comienzo, la labor del CICR era alentar la fundación de Sociedades Nacionales, de las cuales la primera se instituyó en el estado alemán de Württemberg, el mes de noviembre de 1863, así como canalizar las comunicaciones entre las mismas. El CICR realizó su primera actividad operacional sobre el terreno en 1864, durante la guerra entre Alemania y Dinamarca y consistió en enviar delegados a trabajar a ambos lados de la línea del frente. Fue éste el preludio anunciador de la puesta en marcha del cometido operacional del CICR como intermediario neutral entre los beligerantes.

Las ideas de Dunant tuvieron buena acogida entre los líderes y los benefactores, así como los grupos de asistencia social y el público en general. Los años siguientes se establecieron Sociedades Nacionales en toda Europa. Se adaptó luego el Convenio de Ginebra para incorporar la protección de los heridos, los enfermos y los náufragos en la guerra marítima, y los Gobiernos aprobaron legislación adicional, como las Convenciones de La Haya, a fin de prestar protección a las víctimas de la guerra.

Paralelamente, el CICR amplió el ámbito de su labor, emprendiendo nuevas actividades, como las visitas a los prisioneros de guerra y la transmisión de listas de nombres, a fin de sosegar la preocupación de los familiares de éstos

En las postrimerías del siglo XIX, Henry Dunant, cuya visión sirvió de acicate para comenzar todo el proceso, vivía anónimamente, en un poblado de las montañas helvéticas, pues los fracasos de sus negocios lo obligaron a retirarse de Ginebra y de la dinámica labor que desempeñaba en la Cruz Roja. Mas en 1901, fue el primer galardonado con el Nobel de la Paz, junto con el pacifista francés Frédéric Passy.

Dunant falleció el año 1910 y, para ese entonces, ya se habían arraigado la Cruz Roja y los Convenios de Ginebra en Europa, en América, en Asia y en África. Tanto la primera como los segundos fueron sometidos a dura prueba durante la Primera Guerra Mundial.


Fotos

Batalla de Solferino, junIo de 1859 

Batalla de Solferino, junio de 1859
© CICR / V-P-HIST-00056