Portada
  English
  Arabic
  Russian
  Chinese
Ayude a las víctimas de la guerra: ¡haga un donativo al CICR hoy!
3-11-1999    
XXVIIª Conferencia Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja: Informe de la Comisión Plenaria Tema II del Plan de Acción

La acción humanitaria en tiempo de conflicto armado
y de otros desastres

Presidente de la Comisión : Sr. Christopher Lamb, Embajador de Australia
Vicepresidentes : Sr. Boris Shikhmuradov, Ministro de Asuntos Exteriores de Turkmenistan, Sr. Teofilo Siman, Presidente de la Cruz Roja Salvadoreña
Relator : Doctor Tahar Cheniti, Secretario General de la Media Luna Roja Tunecina

Introducción

Es para mí un gran honor presentar aquí los trabajos de la Comisión Plenaria acerca de del tema 2 del Plan de Acción:


La acción humanitaria en tiempo de conflicto armado y de otros desastres

Aunque este tema estaba en el orden del día de la reunión del 3 de noviembre de 1999, mi síntesis también tiene en cuenta las intervenciones que hicieron las delegaciones los días 2 y 4 de noviembre de 1999.

La Conferencia refrenda la importancia vital de la ayuda humanitaria que se presta a cientos de millones de personas, que, cada año, padecen a causa de las catástrofes y de los conflictos. La segunda mitad del siglo se han recrudecido los conflictos armados y han proliferado los desastres naturales y de toda índole, puesto que a los conflictos y catástrofes tradicionales -que continúan siendo parte de nuestra realidad- se añaden nuevos tipos de catástrofes: las relativas a la evolución climática, a la urbanización no planificada, a las nuevas tecnologías y a la incapacidad de los sistemas sanitarios y de previsión social para hacer frente a las necesidades de los más vulnerables. A esta nueva índole de catástrofes se añaden nuevos agentes en la acción humanitaria. Como agente esencial en la respuesta a las catástrofes, el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja ha de promover una mejor coordinación.

La acción humanitaria no se despliega sin base alguna. Sólo es uno de los elementos de la respuesta de las comunidades a esas situaciones excepcionales. La acción humanitaria es complementaria a la acción política, pero no puede sustituirla. Aunque su creciente impacto haya sido confirmado por numerosos oradores, representantes tanto de las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, como de los Gobiernos, la acción humanitaria no puede resolver problemas de índole política o económica, que, a menudo, son razones subyacentes de los conflictos o el origen de la mayor vulnerabilidad de la población ante las catástrofes.

Varios delegados también pusieron de relieve que la ayuda de urgencia sólo representa la parte más visible de la acción humanitaria. Se valora más si después se presta ayuda para la rehabilitación de las comunidades afectadas por la catástrofe o el conflicto, y si es el punto de partida para un mayor despliegue de esfuerzos de todos los agentes concernidos por lo que respecta a la preparación para los casos de desastre y potenciación de la capacidad de intervención.

Como destacaron varios delegados, la acción humanitaria no se mide simplemente en "kilos de harina", el derecho a la vida es indisociable del derecho a la dignidad. Se debe prestar una atención muy particular a la vulnerabilidad específica de las mujeres afectadas por los conflictos armado y las catástrofes. Varios oradores también subrayaron la importancia de añadir a la ayuda de emergencia la lucha contra la pobreza, que es no sólo una consecuencia, sino que suele ser una causa de vulnerabilidad y de conflicto.

El debate sobre la intervención humanitaria se concentró en cuatro temas:


    Ÿ la eficacia de la preparación para los casos de desastre,
    Ÿ la cooperación y la coordinación de la acción humanitaria,
    Ÿ la protección de los derechos de las víctimas, y
    Ÿ el respectivo cometido de los diversos agentes.

      1. De la eficacia de la preparación para los casos de desastre
      Varios oradores afirmaron la necesidad de instaurar una buena preparación para las situaciones de desastre, a fin de poner límite a los efectos devastadores de los desastres y de los conflictos. Esta preparación ha de hacerse a diferentes niveles: local, nacional e internacional.

      Las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja han de desempeñar un cometido importante en esta preparación, habida cuenta de la especificidad del Movimiento, integrado por una red mundial de Sociedades Nacionales auxiliares de los poderes públicos con sólidas ramificaciones locales.

      La capacidad de las Sociedades Nacionales, tanto por lo que respecta a la preparación para los casos de desastre como a la respuesta a los mismos, depende esencialmente del nivel de su desarrollo institucional y de la formación de sus voluntarios.

      Las Sociedades Nacionales han de tener las siguientes prioridades:


    Ÿ trazar planes de preparación para los casos de desastre,
    Ÿ seleccionar y formar adecuadamente a los voluntarios;
    Ÿ establecer estructuras e infraestructuras y su protección.

    Por lo que atañe a estas prioridades, se requiere la participación sostenida de los poderes públicos, a fin de seguir mejorando la rapidez y la calidad de la respuesta local en casos de desastre.

      Varios delegados destacaron el cometido del Movimiento en la reducción de la vulnerabilidad de las comunidades. Por esta razón, las actividades del Movimiento deben basarse en la acción comunitaria y en la participación de las comunidades concernidas. Estas actividades también deben incluir la formación de las comunidades, porque el desarrollo humano integrado es un factor esencial de la reducción de la vulnerabilidad.

      2. De la cooperación y de la coordinación de la acción humanitaria
      Varios oradores mencionaron la multiplicación del número de agentes humanitarios sobre el terreno. Una multitud de nuevas ONG con motivaciones y capacidades muy diversas se ha añadido a las organizaciones tradicionales. Ello compromete la coherencia de la ayuda humanitaria y exige una coordinación mayor entre los agentes.

      Tras las recientes catástrofes -seísmos, tifones, inundaciones, etc.- se ha requerido el despliegue de operaciones de socorro de gran envergadura. Un gran número de Gobiernos, Sociedades Nacionales y de otras organizaciones humanitarias han demostrado solidaridad enviando, a menudo espontáneamente, equipos y material de socorro. Sin embargo, la falta de autonomía de los más de esos equipos, la ausencia de un conocimiento suficiente de las realidades locales han puesto de relieve, una vez más, la necesidad de potenciar los mecanismos de coordinación no sólo a nivel nacional, sino también a nivel internacional.

      La especificidad del Movimiento, reforzada por su capacidad para movilizar a sus voluntarios y propiciar la participación de los beneficiarios le confiere un cometido privilegiado en la coordinación de la ayuda humanitaria.

      El Código de Conducta relativo al socorro en casos de desastre para el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y las organizaciones no gubernamentales (ONG) y, más recientemente, el Proyecto de la Esfera brindaron un conjunto de principios de comportamiento y de normas técnicas que pueden servir de base mínima para una acción coordinada. Cabe señalar que en el Código se tiene en cuenta la relación entre la acción humanitaria y la soberanía de los Estados.

      Procurando aumentar la eficacia de su acción, los diferentes agentes humanitarios deben buscar, mediante todos los medios de que disponen, las posibilidades de sinergia a fin de optimizar el impacto final del conjunto de sus esfuerzos.

      Podrían trazarse programas de asociación con las autoridades a fin de asistir a las víctimas de las catástrofes velando por la salvaguardia de la independencia de la acción humanitaria. En este marco, se alienta la realización del proyecto tripartito entre los Gobiernos/asociados, sus Sociedades Nacionales y la Secretaría de la Federación.

      La Conferencia desea expresar su aprecio por los esfuerzos desplegados por los diferentes componentes del Movimiento para mejorar la cooperación y la comunicación mutuas en la organización de sus actividades internacionales, de conformidad con el Acuerdo de Sevilla. Algunos oradores pusieron de relieve la necesidad de continuar ese esfuerzo. Un delegado gubernamental expresó también el deseo de que los Gobiernos participen más activamente en la preparación de las Conferencias futuras.

      3. De la protección de los derechos de las víctimas
      La multiplicación de los actores implicados en los conflictos armados, sobre todo internos, así como la índole de los conflictos son elementos que tienden a contribuir a la deterioración de las condiciones de seguridad. Ello se aplica sobre todo a las víctimas, pero también al personal humanitario. A ello se añade la proliferación de las armas ligeras, que es una fuente de inseguridad permanente para las comunidades locales. En este contexto, la comunidad internacional debe exigir que todas la partes implicadas en los conflictos respeten el derecho internacional humanitario (DIH) y el emblema de la cruz roja y de la media luna roja. Numerosos delegados solicitaron que se actúe contra las transferencias no controladas de armas ligeras y contra su disponibilidad.

      También se destacó la necesidad de mantener la índole civil de los campamentos de desplazados y de refugiados. Se recordaron las medidas y las acciones que han de emprenderse para el respeto y los derechos de las víctimas. En estas medidas se deberá dar una importancia muy particular a la protección de las mujeres refugiadas, a menudo víctimas de violencias sexuales.

      Prestar apoyo a los niños desplazados o refugiados, que también son víctimas, muy especialmente, de violencias, es un factor de prevención contra su reclutamiento por los grupos armados.

      Durante sus intervenciones, varios delegados recordaron a los Gobiernos la respectiva responsabilidad ante los solicitantes de asilo. Se pide a las Sociedades Nacionales que propicien un clima de comprensión para con la población concernida. El problema de los inmigrantes ilegales requiere una mayor atención de las autoridades competentes, a fin de que esas personas no vivan en precarias condiciones sanitarias y que no sean víctimas de explotación económica y criminal.

      Varias delegaciones mencionaron los sufrimientos padecidos por la población civil a causa de las sanciones económicas. Un orador señaló que las necesidades de la población afectada son aún más acuciantes desde la XXVI Conferencia Internacional, que ya había examinado las repercusiones negativas de las sanciones económicas en la población civil, especialmente en las personas más vulnerables.

      El Movimiento debe continuar desplegando sus esfuerzos para aliviar los sufrimientos de esas personas.

      Se apela a los Estados y a las organizaciones que imponen sanciones a tener en cuenta expresamente las necesidades de la población civil, evaluando este impacto, no sólo durante la aplicación de las sanciones, sino también antes de su aplicación, previendo exenciones humanitarias pertinentes y respetando el principio de proporcionalidad.

      Las catástrofes denominadas lentas (incluido el VIH/SIDA) tienen menor visibilidad que las catástrofes repentinas. Por consiguiente, hay un gran riesgo de que se olvide a las víctimas. Ello tanto más cuanto que la mediatización de cierta ayuda humanitaria puede hacer llegar a la situación de que la visibilidad de la acción determina directamente el nivel de respuesta del público y de los asociados de las instituciones.

      4. Del respectivo cometido de los diversos agentes
      La creciente implicación de las fuerzas armadas en la acción humanitaria pone también de relieve la necesidad de esclarecimiento de los cometidos de los diversos agentes, sean políticos sean militares, a fin de evitar toda confusión. Sobre el particular numerosos delegados mencionaron la importancia de organizar seminarios o una formación con todos los agentes presentes sobre el terreno: protección civil, militares, autoridades, policía, ONG, sin olvidar al público en general.

      Por lo demás, la multiplicidad de los diversos agentes en los conflictos armados, sobre todo internos, aumenta la inseguridad y acelera la degradación de las condiciones operacionales para el personal humanitario. La comunidad internacional debe exigir que todas las partes implicadas respeten el DIH y el emblema de la cruz roja y de la media luna roja.

      En este sentido, la Conferencia refrenda la importancia de la difusión del DIH y el cometido primordial del CICR en la protección de las víctimas de los conflictos, especialmente los prisioneros y la población civil.


      Conclusión

      Los documentos de referencia elaborados por la Federación y el CICR trazaron el marco general de las medidas propuestas en los objetivos del plan de acción.

      Las reacciones y los comentarios formulados por los delegados de los Gobiernos y de las Sociedades Nacionales:


    Ÿ confirmaron la aceptación de este Plan de acción por la XVII Conferencia Internacional;
    Ÿ enriquecieron y completaron las propuestas enunciadas;
    Ÿ subrayaron la necesidad de adaptar la acción humanitaria a las realidades del terreno;
    Ÿ recordaron la utilidad de coordinar las actividades de los diferentes agentes;
    Ÿ expresaron la preocupación de propiciar las condiciones de seguridad para el personal humanitario, rindiendo homenaje al número demasiado alto de quienes fueron víctimas durante el cumplimiento de su misión humanitaria;
    Ÿ alentaron las diferentes formas de asociación;
    Ÿ dieron una atención particular a la condición de los más vulnerables;
    Ÿ recordaron que es urgente promover nuevos mecanismos de desarrollo institucional;
    Ÿ llamaron la atención acerca de la necesidad de una selección eficaz y permanente de nuevos voluntarios;
    Ÿ subrayaron la importancia de la planificación y de la preparación para casos de desastre, así como de la intervención rápida, coordinada y eficaz;
    Ÿ por último, fomentaron la aplicación de programas de prevención destinados a combatir la pobreza y la reducción durable de la vulnerabilidad.
      Esperando que nuestros trabajos contribuyan a potenciar el poder de la humanidad, agradezco a ustedes su atención.

Añadir a:
Otros documentos en esta sección
Temas > Movimiento CR y MLR > Conferencia Internacional > 27ª Conferencia 

Volver al principio de esta página
Portada | Mapa del sitio | Búsqueda | Nuevo | Contactos | Copyright | Normas de privacidad | RSS
© 2008 Comité Internacional de la Cruz Roja
3-11-1999