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16-04-2008  Boletín del terreno  
Haití: actividades del CICR en favor de las personas privadas de libertad
En Haití, durante 2007, los delegados del CICR visitaron a 6.789 personas privadas de libertad en 20 lugares de detención. Las visitas se concentran en las necesidades humanitarias de los detenidos con los cuales los delegados del CICR se entrevistan sin testigos. Las visitas permiten comprender mejor los factores que influyen en las condiciones de detención, como las condiciones de las instalaciones, el acceso al agua potable y a la atención médica, o el trato que se da a los detenidos.

Contexto

©ICRC/J. Charles
Un delegado del CICR visita una cárcel común

El CICR comienza a realizar actividades en Haití en 1967; en particular, se concentra en las visitas a las personas privadas de libertad en varios establecimientos penitenciarios. El objetivo era verificar las condiciones de detención y registrar los datos de las personas detenidas a fin de hacer un seguimiento de su situación hasta que fueran liberadas.

En 1994, el CICR decide abrir una delegación en Haití y desde entonces mantiene una presencia permanente en el país. La protección de las personas privadas de libertad sigue siendo su actividad principal. En 2004, tras la salida del Gobierno del entonces presidente Jean Bertrand ARISTIDE, Haití atraviesa una situación de violencia armada que afecta primero a las principales ciudades del norte y luego a la capital. Para responder a las necesidades humanitarias cada vez mayores de los habitantes de algunas zonas afectadas por la violencia, el CICR aumenta sus actividades y su personal.

El CICR mantiene un diálogo constante con todos los portadores de armas, las autoridades estatales y otras organizaciones nacionales e internacionales. Hoy en día, las actividades del CICR se concentran en:

  • protección y asistencia a las personas privadas de libertad, en todos los centros de detención permanentes o temporarios en el país;
  • protección y asistencia a la población de algunas zonas afectadas por la violencia, en particular Martissant y Cité Soleil.
    Actividades en los lugares de detención en Haití

    En Haití, los delegados del CICR visitaron a 6.789 personas privadas de libertad en 20 lugares de detención entre enero y diciembre de 2007.

    ©ICRC/J. Charles
    La sobrepoblación es reconocida públicamente en Haití, incluso por las autoridades, como uno de los principales problemas de los lugares de detención.

    Los delegados del CICR visitan con regularidad los lugares de detención transitorios y permanentes del país, es decir las comisarías y las cárceles comunes. Las visitas se concentran en las necesidades humanitarias de los detenidos con los cuales los delegados del CICR se entrevistan sin testigos. Las visitas permiten comprender mejor los factores que influyen en las condiciones de detención y, por consiguiente, en la vida de los detenidos (por ejemplo, las condiciones de las instalaciones, el acceso al agua potable y a la atención médica, el trato que se da a los detenidos).

    Por otro lado, los delegados se reúnen con las autoridades de los lugares de detención, en todos los niveles, y con la Dirección de Administración Penitenciaria (DAP) a fin de comunicarles sus observaciones de manera confidencial. El objetivo es encontrar conjuntamente soluciones viables para mejorar las condiciones psicológicas y materiales, así como el trato de los detenidos. Ese diálogo con las autoridades detenedoras se fortaleció en 2007, a fin de reducir el índice de mortalidad en las cárceles.

    La sobrepoblación es reconocida públicamente en Haití, incluso por las autoridades, como uno de los principales problemas de los lugares de detención. De más está decir que esa situación influye en gran medida en las condiciones de vida y de salud de las personas privadas de libertad, pues corren grandes riesgos de exponerse a las enfermedades y sufren carencias en cuanto a la higiene y la alimentación.

    El CICR acompaña a las autoridades de la DAP, brindándole asesoramiento y apoyo técnico. Sin embargo, en las situaciones de urgencia o cuando las autoridades, a pesar de su buena voluntad, no tienen la capacidad de satisfacer todas las necesidades básicas de los detenidos, el CICR puede prestar más ayuda y, con el consentimiento de las autoridades, presta una asistencia directa en materia de artículos de higiene, acceso a la atención médica, al agua y a los alimentos, a fin de mejorar las condiciones de vida de los detenidos, dados los efectos de la sobrepoblación.

    El CICR también ha participado en diferentes reuniones de trabajo al más alto nivel con representantes de la Policía Nacional de Haití, el Gobierno haitiano, las Naciones Unidas y potenciales donantes. El CICR ayudó a la DAP a elaborar y promover el "plan de desarrollo estratégico 2007-2011", así como a movilizar recursos para la construcción de nuevas cárceles y la rehabilitación de las existentes. Concretamente, el plan adoptado el último trimestre de 2007 prevé una revisión de todo el sistema penitenciario, incluida la rehabilitación de 10 cárceles comunes y la construcción de otras 13.

    Acceso a la atención sanitaria

    La salud en las cárceles es una prioridad para el CICR. Durante todo 2007, gracias a la colaboración entre el CICR, la Subdirección médica de la DAP y el apoyo de todas las instancias de la Administración Penitenciaria, se realizaron varias actividades.

    Tratamiento de la parasitosis cutánea

    ©ICRC/J. Charles
    Campaña de tratamiento de la sarna

    Las enfermedades de la piel causan un estrés enorme a las personas detenidas. Entre abril y septiembre de 2007, 3.146 detenidos, 160 agentes (y sus familiares) de la Cárcel Civil de Puerto Príncipe (antiguamente Penitenciario nacional) se beneficiaron de una campaña de tratamiento de la sarna, micosis cutáneas, parasitosis intestinales y beriberi. Se trata de la mayor operación realizada por el CICR en un solo lugar de detención a nivel mundial.

    En la misma oportunidad, se limpiaron las celdas de los detenidos, se repararon y enceraron los pisos, y se pintaron las paredes con pintura lavable. Esa campaña fue un proyecto piloto que se extenderá a todas las cárceles comunes de Haití donde se ha observado la misma situación.

    Mesas redondas sobre temas médicos

    Entre junio y diciembre de 2007, el CICR organizó ocho mesas redondas en Cap-Haïtien y Puerto Príncipe sobre el acceso a la atención médica para las personas privadas de libertad, así como sobre la tuberculosis y el VIH/SIDA en las cárceles.

    Esa actividad se inscribe en el marco del proyecto para mejorar el sistema de salud de los establecimientos penitenciarios, en el que el CICR trabaja en estrecha colaboración con las autoridades. Los debates entre representantes de la DAP, del Ministerio de Salud, los directores de los establecimientos penitenciarios y los responsables de las estructuras hospitalarias de referencia para las cárceles permiten facilitar la reflexión y la búsqueda de soluciones en el ámbito del acceso a la atención médica primaria y secundaria para los detenidos.

    Formación del personal médico

    ©ICRC/J. Charles
    Médico del CICR en el dispensario de una cárcel común


    En noviembre de 2007, la Subdirección médica de la DAP, con el apoyo del CICR, organizó en Puerto Príncipe una formación para el personal de salud de las cárceles comunes de Haití. Participaron treinta enfermeros procedentes de todos los departamentos del país, quienes pudieron profundizar sus conocimientos sobre las enfermedades más frecuentes en las cárceles a fin de mejorar su atención.

    Obras para mejorar el abastecimiento y la distribución del agua

    El CICR realizó una evaluación del sistema de abastecimiento y distribución de agua y de la infraestructura de saneamiento en 16 cárceles comunes y tres comisarías que se utilizan como lugares de detención permanentes. El informe de esa evaluación incluirá recomendaciones claras para la administración penitenciaria y los contribuyentes.

    Además, se realizaron diferentes proyectos para mejorar las condiciones de higiene y de acceso al agua en los lugares de detención:

  • En la Cárcel civil de Puerto Príncipe, el CICR realizó algunos trabajos que permitieron ahorrar agua y mejorar su calidad. Se instaló primero una nueva bomba de presión y se refaccionó toda la red hidráulica mediante la instalación de un tanque de 215m³. Se cambiaron todos los grifos de las duchas y los lavabos para evitar la pérdida de agua. Por otra parte, se interconectaron las canaletas de los cuatro tanques del edificio más grande, a fin de evacuar el agua en un tanque que alimenta las duchas. Los tanques fueron desratizados y luego protegidos contra los roedores. El CICR también dio capacitación y material sobre cloración al jefe de la unidad logística.

  • En la Cárcel civil de Cap-Haïtien, el CICR facilitó la conexión a la red del SNEP a partir de 2007. Luego, se reparó todo el sistema de distribución de agua. El CICR también contribuyó a duplicar la capacidad de almacenamiento del agua destinada a las duchas, pasando de 800 a 1.600 galones.

    En la Cárcel civil de Anse à Veau, las obras realizadas por el CICR en cooperación con el SNEP, en agosto de 2007, permitieron volver a poner en funcionamiento la red de distribución que abastece a la ciudad y accesoriamente a la cárcel. A fin de garantizar la perennidad del sistema, se hizo hincapié en la gestión de la red a través de la formación de un comité.

    Obras para mejorar las condiciones de higiene

    A fin de mejorar las condiciones de higiene de las personas detenidas, el CICR efectúa varias obras en las estructuras de las cárceles.

    En todos los centros de detención visitados, el CICR distribuye artículos de higiene básicos, como jabón para uso personal y para lavar la ropa, escobas, lavandina y otros desinfectantes. Se puso a disposición de la DAP contenedores de residuos, carretillas y material de limpieza, que se distribuirán en las cárceles civiles de Puerto Príncipe y de Cap-Haïtien. En esta cárcel también se efectuaron obras hidráulicas para permitir el drenaje de las aguas residuales de la cocina hacia un sumidero.

    El CICR refaccionó los depósitos y las cocinas de las dos cárceles mencionadas. Así se pudo mejorar la cantidad y la calidad de los alimentos recibidos por los detenidos. Las visitas de los delegados también permitieron asegurar una mejor alimentación, lo que contribuyó a impedir una epidemia de beriberi, enfermedad potencialmente mortal causada por la falta de vitamina B1.

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    16-04-2008