Los suministros médicos son suficientes para tratar a unos 250 pacientes con traumatismos y para prestar atención básica de salud a unas 10.000 personas durante tres meses. El material de agua y saneamiento, que incluye una planta móvil para el tratamiento del agua, servirá para abastecer de agua potable a unas 10.000 personas.
De conformidad con una solicitud de las autoridades de Myanmar, una parte de los suministros está destinada a varios centros de detención que fueron afectados por el ciclón. Debido a la grave escasez de agua potable, la planta de tratamiento será instalada en el más breve plazo en una localidad elegida por la Cruz Roja de Myanmar.
Además, el equipo del CICR en Yangón trabaja con la Cruz Roja de Myanmar para ayudar a restablecer el contacto entre personas separadas de sus seres queridos a causa del desastre, lo que constituye una parte fundamental de la operación de la Cruz Roja. “Nuestra prioridad es, sin lugar a dudas, velar por que las víctimas de esta terrible catástrofe tengan acceso a agua potable, abrigo y asistencia sanitaria”, dijo Pierre-André Conod, jefe de la delegación del CICR en Myanmar. “Pero no hay que subestimar la importancia de dar a una familia la posibilidad de averiguar si su hijo está ileso".
Para más información:
Marçal Izard, CICR, Ginebra, tel.: +41 79 217 32 24 ó +41 22 730 24 58
Craig Strathern, CICR, Yangón, tel.: +873 762 73 22 50
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