Decenas de miles de personas atrapadas en una zona que se reduce cada vez más rápidamente se dirigen hacia la costa para escapar de los combates, en busca de seguridad, alimentos y asistencia médica. Pero, las últimas semanas, ha aumentado vertiginosamente el número de personas en el cinturón de la costa en poder de los LTTE, y escasea el agua potable. En la zona hay bombardeos cada día, y las pobres condiciones y la falta de agua y saneamiento adecuado exponen a la población al riesgo de epidemias.
"Desde el punto de vista humanitario, la situación se deteriora cada día", dijo el jefe de la delegación del CICR en Colombo, señor Paul Castella. "Muchas de estas personas tienen que refugiarse en trincheras. Están expuestas a un peligro físico considerable. Tras haber sido obligadas a desplazarse masivamente de lugar en lugar, durante semanas o incluso meses, dependen completamente de los víveres del exterior de la zona de conflicto".
Los enfermos y los heridos siguen llegado a Putumattalan, donde la población local ha ayudado a establecer un centro sanitario improvisado en un centro comunitario y una escuela. El personal médico del Ministerio de Salud hace cuanto es posible para dar abasto ante una afluencia sin cesar de personas heridas a causa de los combates. Pero, no hay suficientes suministros médicos.
Con el asenso del Gobierno y de los LTTE, el CICR continúa evacuando a pacientes de Putumattalan (la zona en poder de los LTTE) a Trincomalee (zona gubernamental). Desde que comenzaron las evacuaciones, el 10 de febrero, en el transbordador Green Ocean, fletado por el CICR, han sido evacuadas más de 4.000 personas enfermas y heridas, acompañadas por las personas que las atienden. Entre los evacuados había 1.400 personas que necesitaban intervención quirúrgica. Así pues, hay un equipo médico del CICR, integrado por un cirujano, un anestesista y un enfermero, que presta ayuda al Hospital de Trincomalee, a fin de que pueda hacer frente a la afluencia.
Desde mediados de febrero, el CICR ha facilitado, en 12 oportunidades, la circulación de los envíos de alimentos de Trincomalee a Putumattalan, y ha entregado un total de 700 toneladas de harina, dhal, azúcar y aceite proporcionados por el Gobierno y el Programa Mundial de Alimentos. En tres oportunidades, fue posible entregar algunos medicamentos proporcionados por el Ministerio de Salud, pero las cantidades eran muy escasas para poder satisfacer las necesidades.
"Dada la continua llegada de pacientes al centro sanitario improvisado en Putumattalan, es esencial que las evacuaciones se efectúen con regularidad y sin interferencias. Es alentador comprobar que hay víveres y medicamentos que se envían a la zona de conflicto, pero deben entregarse con regularidad a fin de que puedan atender debidamente a las necesidades", dijo el coordinador de las actividades sanitarias del CICR en Sri Lanka, señor Morven Murchison.
Tanto las autoridades civiles y militares como la población local han prestado ayuda para las evacuaciones médicas y los envíos de alimentos. La descarga de víveres en la playa en Putumattalan puede requerir el trabajo de hasta 275 cargadores para transportar los víveres a los botes de pesca y llevarlos a la orilla. Estas son operaciones peligrosas y complejas. Los combates son un peligro, pero el mal tiempo y el mar bravo con frecuencia empeoran las cosas.
Con la ayuda de la Cruz Roja de Sri Lanka, el CICR pudo entregar a 130 enfermos y heridos evacuados paquetes para el aseo personal, artículos de emergencia de primera necesidad, baterías de cocina y paquetes para el cuidado de bebés. Dichos evacuados recibieron tratamiento médico en hospitales en Trincomalee y Vavuniya.
Un miembro del personal del CICR resultó muerto
El 4 de marzo, el empleado del CICR señor Vadivel Vijayakumar resultó muerto a causa de un bombardeo al norte de Valayanmadam, en el cinturón de la costa situado en el territorio en poder de los LTTE. Su hijo de nueve años de edad fue herido en el mismo incidente. Es la segunda vez en Sri Lanka, en menos de tres meses, que resulta muerto un miembro del personal del CICR. Sobreviven al señor Vijayakumar su esposa y tres hijos.
Actuación como intermediario neutral entre el Gobierno y los LTTE
El conflicto ha interrumpido el tráfico por Omanthai, que antes era el único punto de cruce entre las zonas gubernamentales y de los LTTE. Sin embargo, en enero, el CICR facilitó el paso de 360 civiles, incluidos 70 pacientes que requerían tratamiento en el hospital de Vavuniya, y de casi 125 vehículos, incluidas ambulancias. En el mismo período, el personal del CICR también trasladó los cuerpos de 100 combatientes, de los cuales 99 en enero. El 29 de enero, el CICR escoltó el último convoy terrestre. Desde el 10 de febrero, el CICR facilita la circulación por vía marítima de enfermos, heridos y de la ayuda humanitaria entre las zonas en poder de los LTTE y gubernamentales.
Tras un ataque, ayuda de emergencia para habitantes de poblados
En febrero, un ataque contra un poblado en el distrito de Ampara dejó un saldo de 14 muertos y 10 heridos. El CICR proporcionó a un total de 143 familias paquetes con artículos para el aseo personal y para el cuidado de bebés. Veinte familias desplazadas por el ataque recibieron artículos de primera necesidad. Cinco familias cuyas viviendas habían sido incendiadas en el ataque también recibieron una lona alquitranada, baterías de cocina y una estufa de querosene.
Protección de civiles y detenidos
El CICR continúa siguiendo de cerca las denuncias relativas a violaciones de derecho internacional humanitario que afectan a los civiles en todo el país. En enero y febrero, más de 3.900 personas se pusieron en contacto con la Institución para denunciar casos de personas desaparecidas, arrestos arbitrarios, reclutamiento de menores, homicidios ilegales detenciones arbitrarias y malos tratos de civiles por parte de portadores de armas. A fin de no poner en peligro a las personas que informan de tales violaciones, el personal del CICR habló de esos informes bilateralmente con las partes implicadas.
Con la cooperación de los funcionarios gubernamentales y los LTTE, el CICR visita a las personas detenidas en relación con el conflicto armado, a fin de seguir de cerca el trato que reciben y las condiciones de detención. Delegados del CICR mantuvieron entrevistas en privado con más de 1.400 detenidos de seguridad en más de 70 lugares de detención en todo el mundo y les proporcionaron ropa, artículos para el aseo personal y artículos de esparcimiento. El CICR pagó los gastos de viaje de 10 detenidos que, tras su liberación, regresaron a su hogar en medios de transporte público. Asimismo, sufragó los gastos de viaje de las familias de 635 detenidos que visitaron a sus parientes detenidos
En colaboración con voluntarios de la Cruz Roja de Sri Lanka, el CICR ha proporcionado instalaciones de agua y saneamiento para las personas desplazadas en los centros de tránsito en Vavuniya y Jaffna. Se instalaron más de 150 letrinas, además de tanques de almacenamiento de agua.
Como parte de sus esfuerzos para fomentar el respeto debido al derecho internacional humanitario, el CICR efectuó sesiones de información para más de 2.500 personas, incluidos civiles, los Tigres de Liberación del Pueblo Tamil (TMVP), el Partido Democrático Popular Eelam (EPDP) y fuerzas de seguridad gubernamentales.
El CICR continúa prestando ayuda a la Cruz Roja de Sri Lanka para mantener el contacto entre familiares y sensibilizar sobre los Principios de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. Quince voluntarios de la Cruz Roja de Sri Lanka recibieron capacitación para instalar carpas y refugios de emergencia.
Para más información:
Sarasi Wijeratne, ICRC Colombo, tel. +94 11 250 33 46 or +94 773 1588 44
Sophie Romanens, Colombo, CICR, tel.: +94 11 250 33 46 ó +94 777 28 96 82
Simon Schorno, Ginebra, CICR, tel.: +41 79 251 93 02 |