Las peores cicatrices no siempre son físicas: la tortura psicológica

La tortura a menudo incluye métodos que conllevan graves trastornos psicológicos y perturban profundamente los sentidos y la personalidad. En este artículo se describe cómo estos métodos, que no se equiparan con malos tratos cuando se los practica
en forma aislada, son asimilables a tratos inhumanos o degradantes, incluso a actos de tortura, cuando se los aplica en forma conjunta con otras técnicas y/o durante largos períodos.

Acerca del autor

Dr Hernán Reyes
Especialista en los aspectos médicos de la detención

El doctor Hernán Reyes, de la División de Asistencia del CICR, se ha especializado en los aspectos médicos de la detención y ha visitado numerosos centros de detención en todo el mundo.