Puesta en práctica de la convención de Kampala: ejercicio de balance

En 2016, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) llevó adelante un estudio para evaluar los avances logrados mediante la implementación de las medidas propuestas en la Convención de la Unión Africana para la Protección y Asistencia a los Desplazados Internos en África (Convención de Kampala). Siendo el primer instrumento en su género que es jurídicamente vinculante a nivel internacional, la Convención de Kampala representa un paso significativo en pos de reafirmar los derechos de los desplazados internos frente al creciente problema de los desplazamientos que tienen lugar en África. La práctica del ejercicio de balance aumentó porque se reconoció el valor de la Convención de Kampala y la necesidad urgente de lograr que tuviera la mayor efectividad posible. El CICR participó, desde el comienzo, en la redacción de la Convención de Kampala y, desde su aprobación, ha trabajado en promover su ratificación e implementación. El ejercicio de balance, por ende, forma parte del apoyo constante del CICR a la Convención de Kampala. También representa un paso adicional en el marco de participación operacional a largo plazo del CICR en lo referido a abordar las necesidades de las personas desplazadas y sus comunidades de acogida afectadas por conflictos armados y otras situaciones de violencia en África. Cuando comenzó a concebirse el ejercicio de balance, también se observó que numerosos Estados llevaban —o llevan— adelante acciones importantes para adoptar a nivel interno y poner en práctica la Convención de Kampala, aunque intentaron hacerlo en forma aislada. El CICR sintió la necesidad de recopilar diversas experiencias de los Estados a fin de alentar los esfuerzos en pos de lograr la plena implementación de las medidas propuestas en la Convención, y la manera de hacerlo fue permitiendo que los Estados aprendieran unos de otros cómo podría funcionar mejor la Convención. En el estudio, se analiza la práctica de veinticinco países africanos donde opera el CICR, que incluyen tanto Estados Partes en la Convención de Kampala como Estados que, si bien no son Partes aún, actuaron a través de medidas normativas, políticas o concretas para dar respuesta a los desplazamientos internos. El foco estuvo en las obligaciones basadas en el derecho internacional humanitario o relativas a cuestiones humanitarias con las que el CICR se encuentra durante las operaciones que lleva adelante en África. Los resultados se publicaron en un informe en el que se identifican las lecciones aprendidas, las mejores prácticas y los desafíos clave en los esfuerzos de los Estados por cumplir sus obligaciones relativas a los desplazados internos, de conformidad con la Convención de Kampala. En el informe, se ofrecen recomendaciones a los Estados y otros actores interesados —Unión Africana, comunidades económicas regionales, organismos de las Naciones Unidas, organizaciones de la sociedad civil— sobre cómo poner en práctica la Convención de Kampala a fin de lograr mejoras tangibles para los desplazados internos. Las delegaciones del CICR en África se basan en el informe para llevar adelante las discusiones bilaterales con los Estados sobre las obligaciones de estos últimos de proteger y asistir a los desplazados internos, así como de proporcionarles soluciones duraderas. También utilizan el informe para respaldar la aprobación de marcos jurídicos nacionales y políticas que efectúan los Estados como parte de sus respuestas ante los casos de desplazamiento interno. En el plano continental, el informe describe la cooperación a largo plazo del CICR con la Unión Africana y los foros subregionales —la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo y la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental — sobre la promoción de la ratificación de la Convención de Kampala y el fortalecimiento de su implementación. Por ejemplo, el informe sirvió como puntapié inicial de las discusiones entre expertos durante la primera reunión de la Conferencia de Estados Partes de la Convención de Kampala celebrada en Harare, en abril de 2017. Según el marco del plan de acción que se aprobó durante la conferencia, el CICR apoyará más iniciativas para optimizar la concienciación sobre la Convención de Kampala y, asimismo, facilitar el intercambio de experiencias y conocimientos entre los Estados acerca de su implementación. Las conclusiones y las recomendaciones que constan en el informe también resultan de utilidad en el diálogo del CICR con los Estados en otras regiones fuera del continente africano, toda vez que ofrecen ejemplos de medidas que los Estados pueden adoptar para abordar los casos de desplazamiento interno con mayor efectividad a nivel nacional y regional. (en inglés)