Página archivada:puede contener información desactualizada
  • Enviar
  • Imprimir

Corea del Norte: mejor atención para los discapacitados

03-03-2004

Desde su apertura en 2002, el centro ortopédico del CICR cercano a Pyongyang ha provisto prótesis a 850 personas que, como Li Dong Su y Kim Chol Ko, han sufrido una o varias amputaciones debidas esencialmente a un accidente doméstico, de trabajo o de tráfico

En octubre de 2002, Li Dong Su recibió una prótesis fabricada a la medida en el centro del CICR en Song Rim, ciudad de 14.000 habitantes situada a unos 30 kilómetros al sur de Pyongyang, capital de la República Popular Democrática de Corea. Desde que se abrió el centro, en julio de 2002, se han colocado prótesis a 850 personas que han sufrido una o varias amputaciones debidas esencialmente a un accidente doméstico, de trabajo o de tráfico. A Li Dong Su un peñasco le aplastó la pierna cuando trabajaba como obrero voluntario en la perforación de un túnel hace 30 años.

Hoy, Li Dong Su tiene 51 años. Todas las mañanas, va al hospital Kim Man Yu, en Pyongyang. Médico endocrinólogo, practica su oficio con el mismo rigor y está sometido a las mismas obligaciones que sus colegas, a pesar de la amputación de su pierna derecha.

Hay que observar muy bien para darse cuenta del ligero contoneo cuando va de una habitación a otra para atender a los pacientes de su unidad. Con el tiempo ese defecto ha ido desapareciendo gracias a las mejoras técnicas aportadas a la fabricación de miembros artificiales, sobre todo con respecto al movimiento de rotación de la articulación de la rodilla.

Kim Chol Ko, en cuanto a ella, podrá muy pronto reunirse nuevamente con su familia. Hace tres años, esta joven de 17 años perdió su pierna izquierda tras la explosión de una bombona de gas que le causó graves quemaduras. Los especialistas del centro le impusieron varios ejercicios para aprender a utilizar la prótesis. El jefe del proyecto finlandés, Antero Kinnunen, la fisioterapeuta francesa, Solenne Chupin y la ortopedista noruega, Unni Mollan, siguen atentament e los progresos de la joven paciente.

Habrá quizás que proceder a unos últimos ajustes o arreglos antes de que Kim Chol Ko se vaya definitivamente del centro, donde habrá permanecido seis semanas. Kim Chol Ko habrá significado mucho para los cincuenta pacientes que la trataron durante su reeducación física. Su eterna sonrisa, su inalterable buen humor, su perseverancia en conseguir la movilidad y sus gritos cuando perdía a los naipes son algunos de los recuerdos asociados a Song Rim.

Bajo la vigilancia del constructor alemán del CICR, Gerd Toeppner, los edificios del centro de rehabilitación física están en constante ampliación y renovación. Esta antigua fábrica de paraguas emplea a unos cuarenta colaboradores nacionales, de los cuales 16 técnicos, para atender a las necesidades de los amputados.

Hasta ahora, las amputaciones registradas en Corea del Norte se deben en su mayoría a accidentes laborales. Actualmente, la zona desmilitarizada que separa las dos Coreas no es frecuentada salvo por militares que conocen el emplazamiento de las minas. El peligro surgirá cuando se autorice a la población civil a recorrer y ocupar esta zona, a menos que se haya limpiado y desminado previamente.