• Enviar
  • Imprimir

Gaza y Cisjordania: acceder a todas las víctimas en plena escalada del conflicto

27-07-2014 Resumen de actividades N° 01/2014

El conflicto que afecta a la Franja de Gaza y a Israel está haciendo pagar un precio muy alto a la población civil. Los trabajadores humanitarios ponen en peligro su propia seguridad a fin de poder acceder a todas las personas que necesitan ayuda. El 25 de julio, un voluntario de la Media Luna Roja Palestina resultó muerto mientras intentaba prestar auxilio a los heridos en Juza, localidad situada al sur de la ciudad de Gaza. Otros voluntarios paramédicos que trataron de socorrerlo también fueron tomados como blanco, por lo que les resultó imposible trasladarlo al hospital a tiempo. Poco antes ese mismo día, otro voluntario fue muerto y tres más resultaron heridos en Beit Hanún.


Beit Hanún, Gaza, 26 de julio de 2014 © Reuters / Finbarr O'Reilly

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) condena de forma categórica esta alarmante serie de ataques contra los trabajadores humanitarios, las ambulancias y los hospitales. Estos actos constituyen una grave violación del derecho de la guerra Se debe poner término inmediatamente a ellos.

Las hostilidades se han cobrado un elevado número de víctimas y han ocasionado daños materiales generalizados, como la destrucción de infraestructura esencial. Según funcionarios de salud en Gaza, al 27 de julio, se habían registrado más de 1.000 muertos y 5.430 heridos. Según se informó, de estas víctimas una de cada cuatro eran niños.

Todos los gazatíes se han visto afectados: algunos han perdido su hogar, otros han tenido que huir y otros se han visto atrapados en las zonas de combate, pero todos se encuentran en la línea de fuego, temiendo por su seguridad y la de sus seres queridos. Miles de edificios han resultado destruidos o dañados, lo que ha obligado a más de 100.000 personas a abandonar sus hogares. Muchas de ellas se han instalado en campamentos, escuelas, lugares de culto o con familiares. Incluso allí, nadie se siente a salvo. Las personas viven en el miedo permanente de una muerte violenta y muchas están extenuadas porque llevan varios días sin dormir por el estrépito de los ataques y el terror que ello infunde durante la noche. Este conflicto está haciendo pagar un costo abrumadoramente alto a los civiles.

La situación en la Franja de Gaza, donde la población ya había enfrentado dificultades crónicas a causa de la frágil infraestructura, una economía estancada y las restricciones impuestas a la circulación de personas y de bienes, como consecuencia del cierre de la Franja, se ha visto agravada desde que se inició la operación terrestre el pasado 17 de julio.

En Israel, miles de cohetes han dejado tres muertos y 77 heridos, y han causado daños a los bienes civiles en todo el país; la población vive con miedo y en estado de estrés permanente.

El CICR ve también con profunda preocupación la escalada de la violencia y las víctimas civiles registradas en Cisjordania. Nuestro personal está presente en el terreno, siguiendo de cerca la situación. Hemos perseverado en el diálogo bilateral con la potencia ocupante sobre la necesidad de hacer todo lo posible por garantizar el orden público y la seguridad, proteger en la mayor medida posible a los civiles de los ataques y respetar las normas internacionales relacionadas con la aplicación de la ley.

Prioridades humanitarias

A fin de aliviar el sufrimiento en la densamente poblada Franja de Gaza, el CICR trabaja sin descanso con la Media Luna Roja Palestina y las autoridades locales a fin de restablecer el acceso de las personas al agua, la asistencia médica y el alojamiento provisional. Las ambulancias de la Media Luna Roja, con el apoyo del personal del CICR, se afanan día y noche para salvar vidas y trasladar a los heridos al hospital.

Sin embargo, lo más difícil es proteger a las personas de los nuevos ataques y de los efectos de los enfrentamientos. El CICR ha intensificado el diálogo con las partes en el conflicto sobre la conducción de las hostilidades, recordándoles las obligaciones que les incumben en virtud del derecho internacional humanitario, especialmente la necesidad de tomar precauciones para preservar a la población civil y la infraestructura civil. La ayuda humanitaria, en cierta medida, alivia el sufrimiento causado por la violencia, pero no puede impedirlo. En última instancia, sólo una acción eficaz a nivel político podrá conferir a los civiles una verdadera protección.

Salud

Ayudar a trasladar a los enfermos y los heridos al hospital y apoyar la labor de esos hospitales son actividades esenciales, que el CICR está desplegando día y noche. A lo largo de todo el conflicto, el CICR se ha esforzado por garantizar el acceso a la asistencia de salud, para lo cual ha:

  • brindado ayuda financiera y material a los servicios médicos de urgencia de la Media Luna Roja Palestina;
  • coordinado con las autoridades competentes en decenas de ocasiones para facilitar el paso seguro de las ambulancias a través de las zonas afectadas por el conflicto;
  • donado nueve botiquines de cirugía de guerra (un botiquín contiene material suficiente para 50 heridos graves o 1.500 pacientes con lesiones menores), medicamentos, material quirúrgico, 300 bolsas mortuorias, 20 camillas, 120 camas de hospital, sillas de ruedas, cuatro lotes con apósitos quirúrgicos y 200 botiquines de primeros auxilios;
  • suministrado combustible para las ambulancias y los generadores de hospitales y ha ayudado a distribuir el combustible donado por el Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas;
  • asistido al hospital Al Aqsa tras el bombardeo, para que por lo menos pudiera dar a los pacientes un tratamiento de urgencia antes de ser trasladados por la Media Luna Roja a otros hospitales;
  • enviado al hospital Al Shifa un médico del CICR especializado en medicina de urgencia;
  • desempeñado un papel protector para la Media Luna Roja y las organizaciones de defensa civil con objeto de trasladar a los enfermos y los heridos al hospital;
  • procurado facilitar la entrada a Gaza de insumos médicos suministrados por el Ministerio palestino de Salud y la Media Luna Roja en Ramala, así como por otras organizaciones;
  • facilitado el envío de 76 paletas de insumos médicos proporcionados por el Ministerio de Salud en Ramala al depósito médico central en Gaza.

Asimismo, el CICR ha hecho todo lo posible por garantiza que la población civil no se vea aún más afectada. Con tal finalidad, ha:

  • ayudado a proteger las instalaciones de salud y las zonas de almacenamiento coordinando con todas las partes a fin de evitar que se les cause daño;
  • realizado gestiones inmediatas ante los beligerantes en nombre de los hospitales, como Al Wafa y Al Aqsa que han resultado afectados por las hostilidades, así como en nombre de las ambulancias que trabajan en el terreno;
  • seguido de cerca y documentado los hechos cometidos por las partes en el conflicto que hayan suscitado la preocupación de la Institución durante la conducción de las hostilidades;
  • coordinado sus actividades con las de otras organizaciones, como la Organización Mundial de la Salud y Médicos Sin Fronteras.

Agua y saneamiento

El CICR ha realizado las siguientes actividades:

  • llevar a cabo 20 proyectos desde que estalló el conflicto para asegurar que unas 370.000 personas tengan nuevamente acceso al agua y a los servicios de saneamiento;
  • ayudar a evaluar y reparar los daños ocasionados a la infraestructura de suministro de agua y electricidad (previa solicitud, el CICR también acompaña a los técnicos de otras entidades para garantizar su seguridad);
  • colaborar estrechamente con la junta local de agua para supervisar el estado de las instalaciones de abastecimiento y distribución de agua, así como el de los sistemas de alcantarillado;
  • efectuar reparaciones de urgencia en Beit Hanún y Rafá, por ejemplo, para restablecer el suministro de energía eléctrica;
  • suministrar1.500 litros de agua potable al hospital Kamal Edwan para abastecer de agua al hospital de Beit Hanún.

Asistencia

El CICR ha colaborado estrechamente con la Media Luna Roja Palestina para satisfacer las necesidades esenciales de las personas sin hogar. En particular, ha:

  • ayudado, hasta el momento, a más de 3.500 desplazados que se albergan en seis emplazamientos diferentes (el CICR y la Media Luna Roja están ultimando un vasto plan para ayudar a satisfacer las necesidades de decenas de miles de personas desplazadas);
  • distribuido artículos de primera necesidad, como mantas, colchones, utensilios de cocina y lonas impermeables, a más de 500 familias cuyas casas han resultado dañadas o destruidas;
  • ayudado a la Media Luna Roja a localizar las viviendas dañadas, en el proceso de evaluación de las necesidades;
  • ayudado a la Media Luna Roja a evaluar las necesidades de las personas desplazadas que se han instalado en alojamientos provisionales (edificios públicos, escuelas privadas, iglesias, etc.).

Colaboración con la Media Luna Roja Palestina y el Magen David Adom

  • Desde que estalló el conflicto, la Media Luna Roja Palestina ha trasladado a 2.625 personas heridas al hospital y llevado 461 cadáveres a la morgue. En 35 de esos traslados, el CICR ha hecho lo necesario para asegurar el acceso y la protección de esas personas en las zonas especialmente peligrosas.
  • El CICR presta apoyo operacional a la Media Luna Roja Palestina, que hizo un llamamiento público para recibir donativos sustanciales, poniendo a disposición fondos y otros recursos. (La Sociedad Nacional ha recibido hasta la fecha ayuda del CICR por valor de 2,73 millones de francos suizos).
  • A fin de trasladar a las personas heridas y enfermas al hospital, la Media Luna Roja cuenta con 42 ambulancias estacionadas en cinco lugares repartidos en toda la Franja de Gaza. Además, administra hospitales en la ciudad de Gaza y Jan Yunis, un centro de rehabilitación en Jan Yunis y seis centros de salud más pequeños. El CICR se esfuerza por respaldar esta labor.
  • El CICR y la Media Luna Roja han enviado convoyes a las zonas donde tienen lugar las operaciones militares. El CICR hace lo posible por optimizar el acceso humanitario.
  • El CICR y la Media Luna Roja (más de 400 voluntarios) han estado llevando a cabo una operación conjunta centrada en el suministro de socorros de urgencia y alojamientos provisionales.
  • El CICR y el Magen David Adom han efectuado juntos varios desplazamientos al terreno, a fin de comprobar las necesidades en Israel. El CICR ha seguido documentando los casos que afectan a la población civil y los bienes de carácter civil.

Es primordial garantizar un nivel estable de reservas de equipamiento e insumos médicos vitales. Desde el inicio de las hostilidades, el CICR ha efectuado o facilitado el transporte a Gaza de:

  • insumos médicos en cantidad suficiente para tratar a 300 heridos graves durante una semana;
  • unos 500 paquetes con artículos de primera necesidad;
  • otras 117 paletas con este tipo de artículos para su distribución por la Media Luna Roja (una cantidad suficiente para ayudar a centenares de personas necesitadas);
  • 12 camionadas de insumos médicos y unidades de sangre para su uso por el Ministerio de Salud;
  • insumos médicos destinados a Médicos sin Fronteras.

Para más información:
Nadia Dibsy, ICRC Jerusalén, tel.: +972 52 601 91 48
Maria Cecilia Goin, CICR, Jerusalén, tel.: +972 52 601 91 50  o +972 59 893 54 68
Ran Goldstein, CICR, Tel Aviv, tel.: +972 52 275 75 17
Sitara Jabeen, CICR, Ginebra, tel.: +41 22 730 24 78  o  +41 79 536 92 31