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Municiones de racimo: ¿Qué son y qué problema plantean?

23-09-2010

¿Qué son las municiones en racimo? ¿Por qué preocupan tanto desde un punto de vista humanitario? ¿Cuántos países producen y almacenan municiones en racimo? ¿Cuántos países han utilizado municiones en racimo? ¿Pueden los mecanismos de autodestrucción y otros avances técnicos resolver el problema de las municiones en racimo?

     

©AP M. Zaatari      
   
     
         

Las municiones en racimo son un problema persistente desde hace décadas. La amplia zona sobre la que actúan y el elevado número de submuniciones que no llegan a estallar se han cobrado numerosas víctimas civiles. Aunque, en la práctica, sólo un número limitado de países ha utilizado estas municiones, son muchos los que disponen de estas armas en sus existencias. Aun si sólo un pequeño porcentaje de estas municiones se utilizara o se transfiriera a otros países o grupos no estatales, las consecuencias superarían con creces las de las minas antipersonal. Las innovaciones tecnológicas que se han aplicado a estas municiones no han solucionado el problema, y cada vez más Estados están adhiriéndose a la Convención sobre Municiones en Racimo para resolver los problemas de índole humanita ria que estas armas causan.

  ¿Qué son las municiones en racimo?  

  • Las municiones en racimo son armas que constan de un contenedor que se abre en el aire y dispersa grandes cantidades de submuniciones explosivas o “bombetas” sobre un área amplia. Dependiendo del modelo, el número de submuniciones puede variar desde varias decenas hasta más de 600. Las municiones en racimo pueden ser lanzadas desde un avión, con artillería o con misiles.

  • En general, estas submuniciones están diseñadas para estallar al impactar. La mayoría son de caída libre, lo que significa que no están dirigidas hacia un objetivo.

  • Las municiones en racimo se emplearon por primera vez durante la Segunda Guerra Mundial, y gran parte de las municiones que hoy están almacenadas en las reservas fueron diseñadas para el contexto de la Guerra Fría. Su principal objetivo era destruir objetivos militares múltiples, como tanques o unidades de infantería, dispersos en un área extensa, y matar o herir a los combatientes.

  ¿Por qué preocupan tanto desde un punto de vista humanitario?  

  • La historia ha demostrado que un gran número de submuniciones no llega a estallar con el impacto. Fuentes fidedignas estiman que el índice de error de estas armas en conflictos recientes varía entre el 10% y el 40%. El empleo de estas armas a gran escala ha infestado algunos países y regiones d e decenas de miles e, incluso, millones de submuniciones sin estallar sumamente inestables.

  • Las submuniciones sin estallar suelen explotar cuando se manipulan o se mueven, poniendo gravemente en riesgo a la población civil. La presencia de estas armas amenaza a los civiles desplazados que regresan a sus hogares, entorpece las labores de socorro y reconstrucción y hace que actividades de subsistencia como la agricultura, sean peligrosas años o incluso décadas después del conflicto.

  • Como son “armas de efecto zonal”, capaces de arrojar grandes cantidades de submuniciones sobre un área que puede alcanzar las decenas de miles de metros cuadrados, las consecuencias de las municiones de racimo en la población civil durante un conflicto constituyen un motivo de gran preocupación, sobre todo cuando se emplean en zonas pobladas.

  • Como la mayoría de las submuniciones no son armas dirigidas con precisión, las condiciones climáticas y otros factores pueden incidir en su exactitud, de modo que pueden caer en zonas distintas del objetivo militar que se pretendía atacar. Cuando estas armas se utilizan en zonas pobladas o cerca de ellas, pueden amenazar gravemente a la población civil, tanto durante el ataque como en el período inmediatamente posterior a este, cuando la gente retoma sus actividades cotidianas.

  ¿Cuántos países producen y almacenan municiones en racimo?  

  • Se sabe que 34 países han producido más de 210 tipos de municiones en racimo: proyectiles, bombas, cohetes, misiles y otros dispensadores (Hiznay).

  • Actualmente, al menos 87 países almacenan municiones en racimo o lo han hecho en el pasado (HRW, Information Chart). Las existencias actuales contienen millones de municiones en racimo, que constan a su vez de miles de millones de submuniciones individuales.

  ¿Cuántos países han utilizado municiones en racimo?  

     

  • De los 87 países que tienen o tenían reservas de municiones en racimo, 16 las han utilizado durante un conflicto armado (HRW, Information Chart; Cluster Munition Coalition).

  • En algunos casos se ha documentado el uso de esas municiones por grupos armados no estatales (HRW, Overview).

  • Aunque sólo se utilizara o transfiriera a otros países o grupos armados no estatales un pequeño porcentaje de las municiones que se encuentran actualmente en las reservas, los daños superarían con creces los provocados por las minas antipersonal en la década de 1990.

  ¿Pueden los mecanismos de autodestrucción y otros avances técnicos resolver el problema de las municiones en racimo?  

     

  • La mayoría de las municiones en racimo de las reservas actuales son modelos antiguos (de hace 20 años o más), lo que les resta fiabilidad; por eso, no se deberían utilizar.

  • Algunos de los modelos posteriores disponen de mecanismos de autodestrucción para que las submuniciones se destruyan solas si no llegan a estallar. Sin embargo, esta tecnología no ha resuelto el problema de la fiabilidad. Los mecanismos de autodestrucción han permitido reducir el número de submuniciones sin estallar en ensayos controlados, pero el índice real de error en el campo de batalla sigue siendo elevado. Se ha demostrado que estas armas también dejan sobre el terreno una gran cantidad de submuniciones sin estallar.

 
  • Afortunadamente, son cada vez más los Estados que se han adherido o están en el proceso de adherirse a la Convención sobre Municiones en Racimo. Esta Convención fue negociada y aprobada por 107 Estados en una conferencia diplomática en Dublín, Irlanda, en mayo de 2008. La Convención establece nuevas normas para que las municiones en racimo dejen de utilizarse y para que se aborden los problemas humanitarios relacionados con esas armas. (Véase la ficha técnica "Convención sobre Municiones en Racimo: un nuevo tratado para terminar con el sufrimiento provocado por las municiones en racimo"
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        Fuentes:
       
        Mark Hiznay, Survey of cluster munitions produced and stockpiled, presentación durante la Reunión de Expertos del CICR sobre los retos que plantean las municiones de racimo en el ámbito humanitario, militar, técnico y jurídico Montreux, Suiza, 18–20 de abril de 2007.
       
        Human Rights Watch, Cluster Munition Information Chart, April 2010, Cluster Munition Information Chart
       
        Human Rights Watch, At a Glance: Global Overview of Cluster Munition Policy and Practice, Human Rights Watch, Washington D.C., EE.UU., octubre de 2007, (HRW, Overview)
       
        Cluster Munition Coalition, El problema