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Armas nucleares

19-12-2013 Introducción

Desde el primer y único episodio de utilización de armas nucleares en 1945, la comunidad internacional viene esforzándose por resolver el problema de cómo aplicar el derecho de la guerra a esas armas. El Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja ha instado a los Estados a velar por que nunca más se empleen armas nucleares, así como a prohibir su uso y eliminarlas por completo mediante un acuerdo internacional jurídicamente vinculante.

Las armas nucleares generan graves consecuencias de índole humanitaria. Esas consecuencias surgen como resultado del calor, la onda de choque y la radiación generados por la explosión nuclear, así como por el hecho de que estas fuerzas pueden extenderse a grandes distancias. Como se comprobó en los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki en 1945, la detonación de un arma nuclear en una zona poblada o en sus cercanías puede provocar una enorme cantidad de víctimas y daños generalizados en la infraestructura civil. También puede devastar las instalaciones y los servicios médicos, por lo cual las actividades de socorro y asistencia se tornan casi imposibles inmediatamente después del bombardeo. Muchos sobrevivientes serán víctimas de enfermedades causadas por la radiación en las semanas y los meses siguientes, mientras que otros enfrentarán un mayor riesgo de contraer ciertos tipos de cáncer más adelante.

Si bien no existe ninguna prohibición integral o universal de las armas nucleares en el derecho internacional, en 1996 la Corte Internacional de Justicia concluyó que el empleo de armas nucleares sería generalmente contrario a los principios y normas del derecho internacional humanitario (DIH). La Corte también concluyó que los Estados tienen la obligación de emprender y celebrar negociaciones conducentes al desarme nuclear.

En 2011, el Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja efectuó un llamamiento histórico sobre las armas nucleares, instando a los Estados a velar por que nunca más se emplearan, independientemente de sus opiniones sobre la legalidad de dichas armas, así como a emprender y celebrar negociaciones de inmediato para prohibir el uso y eliminar por completo las armas nucleares mediante un acuerdo internacional jurídicamente vinculante. Este llamamiento se basó en la experiencia directa del CICR y de la Cruz Roja Japonesa en su respuesta y asistencia a los sobrevivientes de los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki. Como muchos Estados y organizaciones, el CICR y el Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en general consideran que prevenir el uso de las armas nucleares, en particular mediante la celebración de un tratado jurídicamente vinculante para prohibir y eliminar dichas armas, es el único camino posible.

Durante décadas, el discurso acerca de las armas nucleares se centró en sus aspectos militares y de seguridad, así como en las preocupaciones sobre su proliferación. Cada vez más, sin embargo, los Estados extienden el debate para incluir las catastróficas consecuencias humanitarias de estas armas y sus implicaciones en términos del derecho internacional humanitario. Al mismo tiempo, muchos Estados y organizaciones recalcan o reiteran sus exhortaciones a concluir un tratado para prohibir y eliminar las armas nucleares.  


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© Reuters