El CICR en Pakistán
01-10-2012 Introducción
El CICR realiza actividades en Pakistán desde 1947, cuando ayudó a instalar campamentos de refugiados para millones de personas que debieron desplazarse a causa de la división de India. Las actividades continuaron durante los conflictos con India, la guerra de separación de Bangladesh, en 1971, y en relación con la violencia armada, los terremotos y las inundaciones. Tras el asesinato de uno de sus colaboradores en abril de 2012, el CICR ha tenido que reducir sus actividades a fin de proteger a su personal.
Antecedentes
A lo largo de los últimos diez años, el CICR ha realizado una amplia gama de actividades en favor de las víctimas de la violencia o de desastres naturales, sobre todo los heridos, los enfermos y los discapacitados. La Institución ha sensibilizado sobre el peligro de las minas y los dispositivos sin estallar, ha transmitido noticias de los pakistaníes detenidos en el exterior a sus familiares, ha visitado detenidos y ha difundido los principios básicos del derecho internacional humanitario.
Además de ayudar a la Media Luna Roja de Pakistán a prepararse para casos de desastre, ha trabajado junto con la Sociedad Nacional para prestar atención médica básica, restablecer el contacto entre familiares separados y promover los principios humanitarios.
El CICR reduce sus actividades a raíz del asesinato de uno de sus colaboradores
En enero de 2012, Khalil Rasjed Dale, responsable del programa de salud del CICR, fue secuestrado en Quetta, Baluchistán. En abril de 2012, fue brutalmente asesinado. El incidente obligó al CICR a suspender sus actividades en Pakistán y a iniciar un proceso de análisis profundo de su presencia en el país, en el que evaluó las consecuencias humanitarias de sus actividades en comparación con los riesgos que afronta su personal.
El 23 de agosto de 2012, tras ese proceso, el CICR informó al Gobierno pakistaní que seguía decidido a continuar su labor, pero que reduciría la magnitud de sus actividades en el país.
Actividades actuales
Por el momento, en Pakistán, el CICR dará prioridad a la atención de las personas heridas a causa de la violencia armada. Además, continuará prestando apoyo a los servicios de rehabilitación física y espera poder reabrir su hospital de cirugía en Peshawar.
Por otro lado, el CICR seguirá prestando apoyo a la Media Luna Roja de Pakistán y ayudará a mantener el contacto entre pakistaníes detenidos en el exterior y sus familiares residentes en el país.
Lamentablemente, el CICR ha tenido que suspender todas las demás actividades en favor de la población de Baluchistán, Jyber Pajtunjwa y las Áreas Tribales bajo Administración Federal. La Institución también ha suspendido las visitas a detenidos.
El CICR mantiene el diálogo en forma regular con el Gobierno con miras a reanudar las actividades que están suspendidas, o al menos algunas de ellas.


