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El CICR en Pakistán

01-06-2011 Introducción

El CICR comenzó a trabajar en Pakistán en 1981 para prestar asistencia a las víctimas del conflicto armado en Afganistán. Actualmente, realiza las siguientes actividades: visitas a detenidos de seguridad; asistencia a víctimas de la violencia armada, tanto residentes como desplazadas; apoyo a la Media Luna Roja de Pakistán; atención a los heridos por armas y los discapacitados; promoción del DIH y apoyo a la acción humanitaria.

El CICR comenzó a trabajar en Pakistán desde la división en 1947. Estuvo activo durante los conflictos con India y durante la guerra por la separación, en 1971, de lo que ahora es Bangladesh. Desde 1981, el CICR tiene una presencia permanente en Pakistán. Al inicio, se concentró en ayudar a las víctimas del conflicto armado en Afganistán. Actualmente, se centra en la asistencia a las víctimas de la violencia armada que afecta el noroeste, Baluchistán y otras zonas. Presta atención médica a los heridos y los discapacitados. También visita a personas detenidas en algunas zonas. El CICR apoya a la Media Luna Roja de Pakistán y promueve el derecho internacional humanitario.

Tras las inundaciones sin precedentes que se produjeron en Pakistán en 2010, algunas áreas de la provincia norteña de Sindh siguen anegadas por el agua, y el CICR continúa prestando apoyo a esas comunidades mientras intentan recuperar sus medios de sustento. El desastre provocó un alto número de víctimas entre la población del país, sobre todo en las comunidades rurales alejadas que ya estaban sufriendo los efectos de la violencia armada.

La violencia armada comenzó en el noroeste de Pakistán a mediados de 2008 y ha tenido efectos trágicos en la situación humanitaria de esa zona y de otras partes del país.  Los enfrentamientos entre las fuerzas armadas pakistaníes y los grupos de oposición armados en Jyber Pajtunjwa que tienen lugar desde 2009 han causado olas sucesivas de desplazamientos, por lo que decenas de miles de residente se han quedado sin acceso a los servicios básicos. Las repercusiones de los enfrentamientos en Jyber Pajtunjwa y las Áreas Tribales bajo Administración Federal han agravado la violencia que afecta a ciudades importantes como Karachi y Lahore. La violencia sectaria y etnopolítica en esas ciudades también ha deteriorado las condiciones de vida de los civiles.

El conflicto armado en Afganistán continúa sintiéndose en la provincia de Baluchistán, al sudoeste de Pakistán, adonde llegan numerosas víctimas que cruzan la frontera en búsqueda de atención médica.

Movimientos de población

El acceso a la población necesitada sigue obstaculizado por los enfrentamientos y las medidas de seguridad que se han tomado al respecto, como la instalación de puestos de control y la imposición de toques de queda, y por frecuentes movimientos de población. Sin embargo, en cooperación con la Media Luna Roja de Pakistán, el CICR mantiene altos niveles de asistencia a los civiles en zonas afectadas por los enfrentamientos  y a las personas internamente desplazadas que han hallado refugio en zonas más seguras, en casa de familias anfitrionas y, en menor medida, en campamentos.

El CICR continúa prestando apoyo médico significativo a los hospitales de distrito en Jyber Pajtunjwa y las Áreas Tribales bajo Administración Federal, incluidos apoyo y capacitación en farmacia e infraestructura. Las unidades de salud de la Media Luna Roja de Pakistán que intervienen en Jyber Pajtunjwa, las Áreas Tribales bajo Administración Federal y Baluchistán también reciben apoyo material del CICR.

Desde comienzos de 2010, el CICR ha prestado socorro de emergencia a más de 200.000 personas internamente desplazadas por mes y ha ayudado a muchas personas a restablecer el contacto con familiares de los que habían quedado separadas a causa de la violencia. El CICR apoya el retorno de las personas desplazadas a sus áreas de origen: les entrega semillas, fertilizantes y herramientas agrícolas básicas para que puedan recuperar sus medios de sustento.

Ayuda a los discapacitados

En Peshawar, el hospital quirúrgico de campaña del CICR atiende a pacientes con heridas causadas por armas. Su programa de rehabilitación física da a los pacientes discapacitados la oportunidad de recuperar una vida activa.

El CICR tiene acceso a algunos detenidos en Sindh, en la parte de Cachemira administrada por Pakistán y en Gilgit-Baltistan. Dirige un programa que ayuda a las familias a mantener el contacto con parientes detenidos en cárceles en Pakistán y en el exterior.

A fin de que se conozca mejor el derecho internacional humanitario y el cometido del CICR, la Institución mantiene contactos con oficiales de alto rango de las fuerzas armadas y de seguridad y con la policía y, en menor medida, con miembros de grupos armados. En particular, insta a que se respete a las personas civiles y al personal de la Cruz Roja y la Media Luna Roja. Dentro del plan de comunicación del CICR, otros interlocutores importantes son los medios de comunicación, líderes religiosos y tribales y académicos.  


Fotos

El CICR distribuye alimentos entre las víctimas de las inundaciones en el distrito de Sibi, Pakistán. Un delegado del CICR muestra el contenido del paquete de asistencia a un niño que acudió a buscar la ración por su cuenta. 

El CICR distribuye alimentos entre las víctimas de las inundaciones en el distrito de Sibi, Pakistán. Un delegado del CICR muestra el contenido del paquete de asistencia a un niño que acudió a buscar la ración por su cuenta.
© CICR / M. Naseer / v-p-pk-e-00976