La doctrina de comunicación externa del CICR

05 septiembre 2016

La comunicación externa – el intercambio de información y mensajes públicos entre la Institución y sus diferentes públicos externos – forma parte de las operaciones y la labor de posicionamiento del CICR. Garantiza que el CICR sea escuchado en un mundo donde múltiples voces compiten por captar la atención.

Al realzar el perfil público del CICR – y, en forma más amplia, el perfil del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja – y gestionar su reputación, la Institución logra movilizar apoyo político y público para sus actividades, influye en las actitudes y los comportamientos, genera confianza y la profundiza, y obtiene recursos humanos y financieros.

La comunicación externa puede afianzar la aceptación y la seguridad del CICR y del Movimiento, y facilitar su acceso a las personas necesitadas. En última instancia, la comunicación externa contribuye a propiciar el respeto por las personas que sufren a raíz de conflictos armados y otras situaciones de violencia.

La doctrina de comunicación externa del CICR, revisada y adoptada en 2015, se basa en los ocho principios rectores que se resumen a continuación:

1. Generar confianza en el CICR para facilitar su acción humanitaria

Comunicar en forma consistente y coherente los aspectos centrales de la identidad del CICR a fin de reforzar la reputación mundial del CICR, reflejando en todo momento los Principios Fundamentales del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja: humanidad, imparcialidad, neutralidad e independencia. En última instancia, nuestra comunicación está determinada por lo que redunde en el mejor interés de las víctimas de conflictos armados y de otras situaciones de violencia.

2. Reforzar el perfil público del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja

Cuando corresponda, posicionar al CICR como parte del Movimiento en operaciones, actividades y temas conjuntos, y asegurar que nuestra comunicación sea congruente con la de nuestros asociados del Movimiento y la complemente. Garantizar que el CICR contribuya activamente a la gestión de la reputación general del Movimiento, sobre todo cuando se plantean cuestiones de integridad. En ámbitos donde tenemos un cometido único, hacer hincapié en la especificidad del CICR dentro del Movimiento.

3. Comunicar para influir en los comportamientos y en las políticas

Utilizar la comunicación como parte de los esfuerzos del CICR para ayudar a informar y definir actitudes, comportamientos y políticas (en relación con las operaciones y con cuestiones de carácter mundial), y complementar el diálogo bilateral y multilateral.

4. Empoderar a las personas afectadas a través de la información

Dialogar con las comunidades acerca de los servicios de ayuda y sus prerrogativas y derechos básicos, a fin de reforzar la resiliencia de las comunidades, ayudándoles a estar mejor informadas y conectadas. Brindar información a las personas afectadas por conflictos armados y otras situaciones de violencia, para que asuman un papel activo en las actividades de preparación, socorro y recuperación. Asegurar la comunicación bidireccional para ayudar a abordar las expectativas e incrementar la responsabilidad respecto de las comunidades afectadas.

5. Focalizarse en las personas afectadas y en las normas que las protegen

Focalizar la comunicación en las personas afectadas por conflictos armados y otras situaciones de violencia, así como en los problemas humanitarios que afrontan, haciendo hincapié en las obligaciones de las autoridades y las partes beligerantes en virtud del derecho internacional humanitario y otros marcos jurídicos pertinentes para proteger a esas personas. En circunstancias excepcionales y de conformidad con la doctrina del CICR, recurrir a la denuncia pública de las violaciones del derecho.

6. Ampliar la base de apoyo público al CICR

Obtener el apoyo más amplio posible para la labor de la Institución y para sus posiciones en contextos operacionales y en países con influencia mundial o regional. Además de dirigirse a actores con influencia directa o indirecta sobre la situación de las personas afectadas por conflictos armados y por otras situaciones de violencia, construir una base de apoyo público para la acción y las posiciones del CICR entre la sociedad civil, el sector privado y el público en general.

7. Incorporar la comunicación en todas las estrategias del CICR

Como parte integral de las operaciones y de la labor de posicionamiento del CICR, garantizar que la comunicación externa apoye nuestros cuatro enfoques, que se superponen: prevención, protección, asistencia y cooperación.

8. Comunicar para lograr un impacto y en forma ética

La comunicación del CICR es oportuna, dinámica y previsible; utiliza cifras y ejemplos específicos convincentes para tener impacto. Es contextualizada y se adapta a las expectativas, las sensibilidades y los intereses de sus diferentes públicos. La comunicación del CICR también es veraz, precisa y respetuosa. Preserva la dignidad de las comunidades afectadas por conflictos armados o por otras situaciones de violencia.

Doctrina de comunicación externa del CICR