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Gaza: “Los palestinos se preguntan si sobrevivirán el invierno”

La directrice des opérations du Comité international de la Croix-Rouge (CICR) Yasmine Praz Dessimoz dans le camp de déplacés de Al-Karmel (Gaza city), nord de la bande de Gaza. CICR, 24 novembre 2025.
La directora de Operaciones del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Yasmine Praz Dessimoz, en el campamento de personas desplazadas de Al-Karmel (ciudad de Gaza), en el norte de la Franja de Gaza. CICR, 24 de noviembre de 2025.

Artículo original publicado en Ouest France

Yasmine Praz Dessimoz, directora de Actividades Operacionales del CICR, acaba de regresar de Gaza y alerta sobre la situación: con una frágil tregua vigente, 2,3 millones de habitantes se preparan para pasar el invierno en condiciones durísimas.

A casi dos meses del inicio de una delicada tregua en la Franja de Gaza, su población de 2,3 millones de personas intenta salir adelante en este estrecho territorio, la mitad del cual está ocupado por el ejército israelí.

Yasmine Praz Dessimoz, directora de Actividades Operacionales del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), acaba de visitar Israel, Cisjordania y Gaza por primera vez desde el 7 de octubre de 2023, el día del ataque de Hamás contra Israel que dejó a la población palestina en guerra. Praz Dessimoz nos cuenta sobre la situación que se vive en Gaza y la necesidad urgente de asistencia humanitaria.

¿Cuál es la situación en la Franja de Gaza?

Hemos visto muchas fotografías de bombardeos y destrucción, pero es otra cosa estar allí y constatar que no queda nada. Han sido arrasadas ciudades enteras.

Los habitantes han podido volver a entrar en Ciudad de Gaza, en algunos casos después de haberse visto desplazados más de una decena de veces. Sus viviendas están destruidas, por lo que viven en tiendas de campaña, en condiciones durísimas.

¿Cuáles son las consecuencias del inicio del invierno y de las precipitaciones de estos últimos días?

Muchas zonas están anegadas, y no hay recolección de residuos ni sistema de alcantarillado. Estos factores se combinan para generar problemas de higiene. La población está en una situación de emergencia desesperante.

Las personas se preguntan si sobrevivirán el invierno y las enfermedades que vienen con él, con un sistema de salud que apenas si funciona. Algunos hospitales siguen en pie, pero les falta de todo. Para que puedan llegar con vida a la primavera, hoy es necesario que ingrese ayuda humanitaria en Gaza, tanto equipos médicos como medicamentos.

Cuando comenzó el cese de hostilidades, a inicios de octubre, la asistencia humanitaria estaba restringida. ¿Cuál es la situación actual?

El 80 % de los camiones que entran en Gaza son vehículos comerciales o que transportan ayuda intergubernamental. Ha habido un leve aumento de la asistencia humanitaria, pero el volumen es magro y dista mucho de ser suficiente. Se puede conseguir alimentos, algunos artículos de primera necesidad y hasta bicicletas eléctricas nuevas, a precios muy altos. Pero las madres lactantes, las personas mayores, los niños y otras personas vulnerables no pueden acceder a nada de eso.

Las huertas comerciales eran habituales como fuente de ingresos, pero han quedado contaminadas por municiones sin estallar, controladas por el ejército israelí, o bien ocupadas por personas desplazadas, de modo que no se pueden usar para cultivar nada. Algunos pescadores siguen disponiendo de sus equipos de pesca, pero, por seguridad, no pueden alejarse más de 100 metros de la costa.

¿Qué necesita la población de Gaza?

De todo. Hornos y leña para preparar pan, alimentos, agua potable, medicamentos, gasolina, diésel y, por supuesto, un sistema de salud que funcione.

En lugar de distribuir alimentos, el CICR busca establecer sistemas de asistencia en efectivo, para que la población pueda comprar lo que necesite en el mercado. La economía se tiene que reactivar.

Gouvernorat d’Alep, Al-Khafsah. La directrice des opérations du Comité international de la Croix-Rouge (CICR), Yasmine Praz Dessimoz, visite la station de pompage d’eau faisant partie d'un réseau qui assure l'approvisionnement d'environ trois millions de personnes. CICR, 7 janvier 2025.

Al-Khafsa, gobernación de Alepo, Siria. Yasmine Praz Dessimoz, directora de Actividades Operacionales del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), visita una estación de bombeo que forma parte de una red de suministro que abastece de agua a alrededor de tres millones de personas. CICR, 7 de enero de 2025.

Si bien es prematuro pensar en la reconstrucción de Gaza, ¿el CICR se está preparando para el futuro?

Tenemos que responder a la emergencia humanitaria inmediata, pero intentamos trabajar en ambos aspectos. La prioridad principal es restablecer el sistema de alcantarillado. Para eso, será necesario quitar toneladas de escombros, con el riesgo que acarrean las municiones sin estallar que están por todas partes en Gaza. Según me dijeron mis colegas del CICR, recién se empiezan a poder distinguir los caminos y rotondas entre Rafah y Ciudad de Gaza, que habían quedado sepultados bajo los cascotes.

Desde que se instauró la tregua, el CICR participa en la búsqueda de los cuerpos de los rehenes. Dos de ellos todavía no han sido hallados ni regresados a Israel. ¿Qué papel tiene la organización en esta operación?

Oficiamos de intermediario neutral, una tarea sumamente compleja cuya finalidad es que la búsqueda se pueda desarrollar con total seguridad. El CICR presencia la actividad, pero no se dedica a excavar en las ruinas. De eso se ocupan las autoridades y las distintas partes.

También es nuestra responsabilidad que los representantes de Hamás tengan acceso a determinadas zonas controladas por el ejército israelí, y que todas las partes en el conflicto armado tengan en claro con qué intención se lleva adelante esta tarea, a fin de recuperar esos restos. Cuando se encuentra un cuerpo, el CICR lo transfiere a las autoridades israelíes, que se encargan de su identificación. Se procede del mismo modo con los cuerpos de palestinos que entrega Israel.

¿Qué hay de los palestinos desaparecidos bajo las ruinas?

Siempre que se quitan escombros, se hallan cuerpos, en general irreconocibles. El CICR, en colaboración con las autoridades locales, recoge prendas de vestir y objetos en las inmediaciones, y los cataloga para contribuir a las tareas de identificación. Algunas familias han podido identificar a sus seres queridos desaparecidos. La incertidumbre afecta también a los familiares de prisioneros palestinos con los que no han tenido contacto desde el 7 de octubre 2023. El CICR trabaja con las distintas partes en el conflicto para que eso cambie.

Durante estos dos años de guerra, los trabajadores humanitarios han expresado una y otra vez su pesar por esta situación. ¿Cuál es su estado de ánimo actual?

Tenemos alrededor de 400 empleados en Gaza. Es extraordinario ver a nuestro personal local e internacional levantarse todas las mañanas y salir a ayudar a la población. Nuestros empleados locales son palestinos que viven en tiendas de campaña tras haberse visto desplazados varias veces.

Cuando una se detiene a preguntarles cómo están, comprueba que padecen los mismos miedos que el resto de los habitantes. Y perdimos a varios colegas en estos dos años de guerra. Eso también es muy doloroso.

¿Percibió esperanza durante su estadía en Gaza?

Los palestinos siguen en pie. Atravesaron una pesadilla que aún no termina, aunque se ha aligerado apenas. Todos están traumatizados y tendrán que sobreponerse de alguna manera, pero albergan esperanzas. Quieren reconstruir su lugar, estar allí, vivir allí. Es su hogar. A pesar de todo, las cicatrices son profundas y allí quedarán. Y todos se preguntan qué aspecto tendrá Gaza el día de mañana.