Comunicado de prensa

Cisjordania: el CICR llama a la protección urgente de la población civil

ICRC vest with logo

Jerusalén / Tel Aviv – La escalada de la violencia, el aumento de las restricciones a la circulación y la acelerada expansión de los asentamientos están causando graves perjuicios a la población civil en Cisjordania, lo que vuelve insostenible la vida cotidiana.

En lo que va del año, docenas de palestinos han perdido la vida, cientos fueron heridos y muchos más desplazados. Los hogares y viviendas han sido dañados o destruidos, por lo que muchos han quedado sin resguardo ni medios de subsistencia.

"Los graves y frecuentes hechos de violencia deben llegar a su fin" afirmó Julien Lerisson, jefe de la delegación del CICR para Israel y los territorios ocupados.

"Las autoridades tienen la responsabilidad de proteger a la población de la violencia, incluso cuando la causan los colonos. Debe respetarse lo que establece el derecho internacional humanitario respecto de la protección de la propiedad privada y pública, y del acceso de la población a los servicios esenciales", afirmó.

El impacto humanitario de la violencia, como la pérdida trágica de vidas y las heridas graves, es abrumador. Las restricciones a la circulación implican que los pacientes no pueden acceder a la atención de salud, los niños no pueden ir a la escuela, las personas se ven privadas de sus hogares y medios de subsistencia, y las familias y comunidades enteras padecen condiciones de vida intolerables.

A veces, las ambulancias son retenidas por horas en puestos de control y cortes de carreteras, o se ven obligadas a agregar horas de viaje para evitar los cierres de caminos y la violencia. Todo esto vuelve más difícil el trabajo del personal de primera respuesta y pone en peligro la vida de quienes buscan ayuda.

Israel tiene derecho a tomar medidas para procurar su propia seguridad. Sin embargo, como potencia ocupante en Cisjordania también es responsable de la población palestina, protegida en virtud del derecho internacional humanitario. La potencia ocupante tiene la obligación de tratar a las personas protegidas de manera humana en todo momento, protegerlas de todos los actos o amenazas de violencia, y debe hacer todos los esfuerzos para restablecer y mantener el orden público y la vida civil.

"El respeto del derecho internacional humanitario y de las obligaciones en virtud del derecho de la ocupación son medidas necesarias para restablecer la seguridad y la dignidad de la población, lo que implica proteger a la población civil de la violencia y detener la expansión de los asentamientos civiles", expresó Lerisson.

Nota a los editores:

La posición jurídica que mantiene desde hace mucho tiempo el CICR es que el establecimiento y la expansión de asentamientos civiles por parte de Israel en cualquier lugar de Cisjordania es incompatible con la obligación que compete a Israel conforme al artículo 49(6) del IV Convenio de Ginebra de 1949, que prohíbe a la Potencia ocupante efectuar el traslado de una parte de su propia población civil al territorio que ocupa.

Acerca del CICR:

Desde 1863, el Comité Internacional de la Cruz Roja trabaja para aliviar el sufrimiento y preservar la dignidad humana en contextos de guerra y violencia armada. Junto con nuestros socios de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja brindamos asistencia vital a ambos lados de las líneas del frente y nos esforzamos para reunir a familiares separados y buscar a las personas desaparecidas.

Entablamos diálogo, a menudo confidencial, con las autoridades y los actores armados de todos los bandos a fin de promover el trato humano de las personas detenidas e instar al cumplimiento de la obligación que impone el derecho internacional humanitario de proteger a la población civil, incluso de los peligros en el ámbito digital.

Para más información:

Pat Griffiths, CICR Jerusalén: +972 52 601 9150,  pgriffiths@icrc.org.

Mohammad Abdullah, CICR Ramala: +970 593 010 067, mohaabdallah@icrc.org. 

Gilad Grossman, CICR Tel Aviv: +972 52 601 9123, ggrossman@icrc.org.