Haití: la escalada de la violencia armada en Puerto Príncipe impide a la población acceder a servicios vitales
La violencia armada en las zonas urbanas de Puerto Príncipe causa graves daños a la población atrapada en el fuego cruzado, provocando un elevado número de muertos y heridos, desplazamientos masivos, la interrupción del acceso a los servicios esenciales y traumas psicológicos duraderos.
Durante los últimos meses, los enfrentamientos entre la coalición de grupos armados "Viv Ansamn" y las fuerzas gubernamentales se han intensificado, causando nuevas oleadas de desplazamientos en toda la capital de Haití. Al estar densamente pobladas y obstaculizadas por decenas de "puestos de control" no oficiales, muchas partes de la ciudad se han convertido en trampas mortales de las que es casi imposible escapar, sobre todo durante las hostilidades activas.
En los barrios más afectados, la vida diaria se ha vuelto cada vez más peligrosa. Al realizar sus actividades habituales, como ir al mercado, al trabajo o a la escuela, las personas corren riesgo de caer víctimas de balas perdidas, reclutamiento forzado, violencia sexual o desaparición.
"Cada movimiento puede resultar peligroso: ir a buscar asistencia médica, alimentos o agua, o incluso enviar a los niños a la escuela. Todas estas rutinas cotidianas se han transformado en una lucha", dijo Marisela Silva Chau, jefa de la delegación del CICR en Haití.
Muchas zonas de Puerto Príncipe, especialmente Cité Soleil, carecen de electricidad o de saneamiento adecuado desde hace años. Debido a la falta de acceso y al deterioro de la situación de seguridad, resulta difícil reconstruir la infraestructura esencial dañada o destruida durante los enfrentamientos armados. La violencia armada también impide que las instituciones presten los servicios básicos y restringe todo tipo de movimientos, incluso el traslado de pacientes a los pocos centros de salud que todavía funcionan en la capital.
Cuando se dañan los hospitales y los sistemas de abastecimiento de agua, las consecuencias afectan a comunidades enteras. Los daños a la infraestructura esencial no solamente agravan los sufrimientos de la población, sino que también plantean desafíos considerables para las organizaciones humanitarias que intentan prestar ayuda.
El creciente uso de drones armados genera riesgos adicionales. En las estrechas y abarrotadas calles de Puerto Príncipe, su uso aumenta las probabilidades de que la población sufra daños directos. El ruido y la presencia constante de los drones causan miedo, estrés y ansiedad, lo que restringe aún más la libertad de movimiento de las personas. A esto se suman los repetidos e impredecibles enfrentamientos armados entre los grupos armados y las fuerzas de seguridad, lo que deja a los residentes sin ningún lugar seguro donde refugiarse.
Para los tres millones de habitantes de Puerto Príncipe, la lucha por sobrevivir es una realidad cotidiana que de la que no pueden escapar. . "La violencia armada no solo mata. Destruye sistemáticamente los mecanismos de supervivencia de las comunidades locales. La vida simplemente se desmorona", dijo Marisela Silva Chau.
Frente a estos desafíos, la ayuda humanitaria por sí sola, o incluso los esfuerzos por mejorar la seguridad en Puerto Príncipe, no bastarán para lograr un cambio significativo en las condiciones de vida extremadamente difíciles de la población
"Todos los actores, incluidos los portadores de armas, deben asegurarse de no exacerbar los sufrimientos de los habitantes, muchos de los cuales ya se han visto desplazados y aislados de los hospitales, mercados y escuelas", dijo Marisela Silva Chau.
Respuesta del CICR
En Haití, nuestras prioridades son proseguir el diálogo humanitario confidencial y bilateral con todos los actores interesados, incluidos los grupos armados, centrado en su obligación de respetar la vida y la dignidad de las personas más afectadas por la violencia armada, y garantizar el acceso humanitario sin trabas que facilite la provisión de bienes y servicios esenciales, así como la protección de la infraestructura crítica. Promovemos la prestación y la continuidad de los servicios de asistencia médica de urgencia, así como el acceso al agua potable y mejores condiciones de vida para las personas más afectadas por la violencia armada.
En 2025, nuestra ayuda humanitaria llegó a más de 17.000 personas en Haití.
Nuestra respuesta humanitaria de enero a diciembre de 2025
Acceso a los servicios de salud y de emergencia
Protección de las poblaciones vulnerables y restablecimiento del contacto entre familiares