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Burundi: Amplia operación de lucha contra la malnutrición

26-04-2001 Comunicado de prensa 01/16

El CICR, con el apoyo de la Cruz Roja de Burundi, emprendió el 17 de abril una amplia operación de asistencia en las provincias de Ngozi y Kayanza, en el nordeste del país. Más de 60.000 hogares (unas 300.000 personas), residentes y desplazados, recibirán raciones alimentarias a base de maíz, judías, aceite y sal, que deberían permitirles hacer frente a la penuria alimentaria hasta junio, fecha de la próxima cosecha. Las distribuciones representan unas 3.000 toneladas al mes. Esta acción de emergencia se ha organizado con la colaboración del Programa Mundial de Alimentos (PMA) y con la autorización de las autoridades burundianas.

Preso del conflicto desde hace años, este país se enfrenta actualmente a una crisis nutricional aguda que agrava la situación humanitaria y sanitaria, ya de por sí precaria. ¿A qué se debe este empeoramiento? Las principales causas son la sequía, que lleva varios años causando estragos, las inclemencias del tiempo, el granizo en particular, y el paludismo. A ello hay que añadir las consecuencias directas del conflicto y el embargo impuesto a Burundi hasta 1999 que, entre otras cosas, han dificultado el acceso a las tierras de cultivo y empobrecido a la población, empobrecimiento imputable en parte a la falta de cabezas de familia. También cabe señalar el empobrecimiento del suelo y el desplazamiento de personas.

Los alarmantes informes redactados por varias organizaciones internacionales, en los que se señala un nivel muy elevado de malnutrición –cerca de un millón de personas afectadas–, han movido al CICR a reaccionar rápidamente. Como la ayuda humanitaria y los centros nutricionales no habían logrado acabar con la crisis de forma duradera, el CICR realizó una eval uación a comienzos de año y llegó a la conclusión de que debía llevar a cabo distribuciones generales de víveres en algunas provincias del país.

Mientras tanto, un equipo del CICR sigue evaluando el grado de vulnerabilidad y las necesidades específicas de la población de las provincias de Ngozi y Kayanza. Ulteriormente, están previstas una ayuda alimentaria suplementaria y una asistencia agrícola.

Esta operación de gran envergadura constituye un auténtico desafío operacional para el CICR. En efecto, la prudencia impone el desplazamiento por vía aérea, incluso para las distancias cortas; la situación política y las condiciones de seguridad pueden empeorar rápidamente; las eventuales repercusiones de una operación de esta índole siempre requieren una atención especial.

También supone un desafío logístico dado que, para la delegación, este tipo de operación implica un aumento de recursos, a nivel de personas y de material. Así pues, toda la cadena logística se pudo poner en marcha en un tiempo récord. Asimismo, se formaron equipos de socorro a toda prisa, que están bajo las órdenes de cinco delegados, expresamente movilizados para esta operación. Cabe destacar que, desde el inicio de la operación, la delegación ha intensificado sus contactos con las autoridades burundianas y con los correspondientes interlocutores humanitarios para mantenerlos informados y garantizarles su apoyo.



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