Página archivada:puede contener información desactualizada

República del Congo: el CICR evacua a los heridos y recuerda las normas del derecho internacional humanitario

17-06-2002 Comunicado de prensa 02/35

Ginebra (CICR) - Tras los combates que se libraron el 14 de junio en Brazzaville, capital de la República del Congo, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) coordinó inmediatamente la evacuación de los heridos y de los muertos con la colaboración de los voluntarios de la Cruz Roja Congoleña. Hasta la fecha, 12 personas gravemente heridas, así como 5 enfermos graves y embarazadas han sido evacuados por el CICR a los hospitales de la ciudad. Asimismo, los restos mortales de 19 personas han sido trasladados al depósito de cadáveres municipal.

A fin de apoyar al hospital militar donde se asiste a los heridos, el CICR proporcionó medicamentos y apósitos, así como material para el tratamiento de fracturas. El domingo, 16 de junio, se efectuó una evaluación de las necesidades de las personas desplazadas. Muchas de las numerosas personas desplazadas se refugiaron en casa de familiares o de familias de acogida, otras se reunieron en emplazamientos que carecen de agua y donde son acuciantes las necesidades de higiene. Miembros de familias separadas a causa de los enfrentamientos solicitaron los servicios de la Agencia de Búsquedas del CICR. Se señalaron, en particular, los casos de 8 familias que buscan a 13 niños, así como los casos de otros 5 niños, separados de sus familiares, con cuyo paradero ha dado el CICR.

Por lo demás, el CICR mantuvo estrechos contactos con las autoridades militares y las fuerzas de orden público, a fin de preservar la seguridad de los equipos que trabajan sobre el terreno. Así pues, los delegados del CICR, así como las personas empleadas localmente por la Institución y los voluntarios de la Cruz Roja Congoleña pudieron efectuar su labor humanitaria sin incidentes ni obstáculos.

Por último, de conformidad con su cometido, el CICR recuerda a todas las partes en conflicto que tienen la obligación de respetar los principios y las normas del derecho internacional humanitario aplicables a los conflictos armados sin carácter internacional. Especialmente, las partes deben hacer la distinción, en todas las circunstancias, entre la población civil y los que participan directamente en las hostilidades, así como entre los bienes de carácter civil y los objetivos militares. No deben ser objeto de ataque la población civil como tal ni las personas civiles. Las mujeres deben beneficiarse de un respeto especial y estarán protegidas particularmente contra la violación y cualquier forma de atentado al pudor. Las personas que no participan directamente en las hostilidades, así como las que están fuera de combate, a causa de heridas, detención o enfermedad, deben ser tratadas con humanidad y ha de respetarse su vida en todas las circunstancias.

También gozan de esta protección el personal, los establecimientos y los medios transporte sanitarios. Los jefes velarán por que haya disciplina entre sus hombres, a fin de que el comportamiento de éstos para con la población civil se avenga, en todo momento, con los principios más arriba enunciados. Por último, el CICR pide a las autoridades pertinentes y a cuantos participan en la violencia que prosigan los esfuerzos destinados a facilitar la labor de los voluntarios de la Cruz Roja Congoleña, de los delegados de la Institución y de los de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.