México: comunidades afectadas por la violencia

México: comunidades afectadas por la violencia

Los altos niveles de violencia en México tienen graves consecuencias para la población y afectan de forma directas e indirecta las rutinas de personas, familias y comunidades, como se describe en el editorial de este informe. La acción del CICR en contextos afectados por la violencia se propone fortalecer los mecanismos de resiliencia de las comunidades para prevenir y mitigar sus consecuencias. Trabajamos también para facilitar el acceso a los mservicios esenciales de salud y de educación.
Artículo 22 abril 2020 México

Realizamos cursos de primeros auxilios para responder a las dificultades de acceso a la atención y derivación oportuna de los heridos y enfermos. Asimismo, contribuimos a fortalecer las capacidades de los profesionales de salud mediante la organización de cursos de trauma en salas de emergencias para garantizar la continuidad de la atención y para que esta sea segura, humana y efectiva.

En el ámbito educativo, trabajamos con una red de socios y contrapartes en los planos local, estatal y nacional para fortalecer el acceso a la educación de los niños en comunidades y hacer de las escuelas espacios más seguros. Colaboramos con las autoridades educativas, la Cruz Roja Mexicana, el Instituto Nacional Electoral (INE) y con escuelas de Tamaulipas y Chihuahua.

En diversas zonas afectadas por la violencia en el mundo, aproximadamente un 22% de la población requiere de servicios de salud mental, según cifras de la Organización Mundial de la Salud. En México, la población que sufre a causa de la violencia busca apoyo en los servicios de salud y en otros espacios comunitarios de confianza; sin embargo, no siempre recibe una respuesta adecuada. Por eso, trabajamos para fortalecer la capacidad de respuesta de los equipos de salud y salud mental, así como de otro personal de confianza en las zonas afectadas por la violencia, para que respondan con calidad a las necesidades psicológicas y psicosociales de la población.

Roberto es un estudiante de Matamoros, Tamaulipas, que relata la angustia de un niño de doce años en una escuela.

Hay muchas balaceras. Uno puede estar en clases y, si empieza todo eso, puede salir una bala perdida y ocasionar una muerte.

Datos

11.100 estudiantes y 200 docentes en 70 escuelas
participaron en programas de educación implementados por el CICR y la Cruz Roja Mexicana
846 profesionales de la salud, profesores y padres de estudiantes
participaron en 17 cursos básicos de primeros auxilios y 2 cursos de trauma en sala de emergencias en las zonas de Matamoros, Puerto de Veracruz y Acapulco.
47 personas afectadas por la violencia
recibieron asistencia psicológica directa por personal de salud mental formado por el CICR.
39 líderes comunitarios y personal de salud
participaron en el programa de apoyo a cuidadores en zonas afectadas; además, fueron entrenados para brindar apoyo psicosocial básico a víctimas.
1.233 alumnos de 7 escuelas
en los ejidos del Ebanito y Control (Matamoros) y en el Valle de Juárez (Chihuahua), se beneficiaron de apoyo en infraestructura consistentes en construcción de bardas, canchas deportivas y baños.
400 personas participaron
en el primer Foro Internacional Huellas de la Violencia: salud mental y psicosocial en la frontera noroeste en Matamoros, en colaboración con universidades y otros organismos competentes en salud mental, para reflexionar sobre los efectos de la violencia.
360 integrantes de la comunidad y servidores públicos
participaron en 7 actividades de sensibilización sobre las consecuencias en salud mental y psicosocial de la violencia.
2 mesas de trabajo
con los servicios estatales de salud fueron organizadas en el estado de Guerrero, con la finalidad de abordar el tema de respeto a los servicios de salud.
91 prestadores de servicios de salud mental
de los estados de Chihuahua y Tamaulipas participaron en procesos de formación para mejorar la respuesta psicológica a la violencia.