Cooperación coordenada

Cooperación coordenada

Informe 09 febrero 2022 Chile Argentina Paraguay Uruguay
Balance Humanitario 2021

En 2021, gracias a la flexibilidad del área de Cooperación con las Sociedades Nacionales, el CICR pudo ampliar la capacidad de respuesta de las Sociedades de la Cruz Roja de la región frente a la acumulación de vulnerabilidades generada por la pandemia de COVID-19

La escucha atenta a las comunidades, sumada a una rápida respuesta, marcó un antes y un después en el área de Cooperación de la delegación regional del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) para Brasil, Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay del en 2021. La Cooperación con las Sociedades Nacionales es uno de los cuatro pilares de la acción del CICR, y el sector a cargo actuó de forma precisa frente a contextos que se modificaban sin previo aviso. Debido a la pandemia de COVID-19, las condiciones cambiaban rápidamente, inclusive durante su segundo año, cuando afectó fuertemente a los países de la región.

"El año estuvo muy marcado por el aprendizaje mutuo. Y el contexto de la pandemia de COVID nos exigió flexibilidad para seguir de cerca las necesidades reales de las Sociedades Nacionales. Frente a este desafío, tuvimos que reinventar nuestras líneas de cooperación y, a partir de esa cercanía que tuvimos con las Sociedades Nacionales, pudimos acompañar el proceso de cada una de ellas, desde sus necesidades específicas, porque las necesidades de un país son diferentes de las de los demás", explica la coordinadora de Cooperación de la delegación regional, Ximena Pardo.

En Brasil, por ejemplo, el CICR y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) prestaron apoyo, mediante un plan conjunto, a la Cruz Roja Brasileña (CRB) en lo relacionado con la respuesta a la pandemia centrada en la vacunación.

"En pocos meses, nuestro Movimiento ayudó a vacunar a miles de brasileños. Este resultado solo fue posible gracias a la cooperación entre las diferentes instituciones vinculadas al Movimiento Internacional de la Cruz Roja", explica Jamile Chequer, coordinadora de Cooperación para Brasil del CICR.

Donaciones

En el caso específico de la vacunación contra la COVID-19, el CICR se encargó de la tarea de afianzar la seguridad de los voluntarios, que trabajaron durante varios meses seguidos en la vacunación. ¿De qué forma? A través de la donación de 13 860 equipos de protección individual (EPI) y otros elementos esenciales para enfrentar al nuevo coronavirus para el equipo de la Cruz Roja Brasileña, para otros socios y para las comunidades necesitadas.

Además, la delegación prestó apoyo para la creación de un Centro de Formación en Primeros Auxilios de la Cruz Roja Brasileña. Inaugurado en 2021, el centro posibilita la prestación de servicios por parte de voluntarios y la capacitación de personas de las propias comunidades. Las capacitaciones también pueden ser una fuente de ingresos para la Cruz Roja Brasileña, ya que los cursos son pagos.

La Cruz Roja Brasileña invirtió en campañas públicas de apoyo a la vacunación en el país, además de haber cedido dos autobuses que se trasladaron hasta las comunidades donde las personas eran muy reticentes a la vacuna o tenían dificultades para movilizarse.

Región Integrada


Entrega de donaciones en Roraima con el apoyo de la CVB

La promoción de la cooperación y del intercambio de experiencias entre los componentes del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (ver cuadro) es una tarea muy importante de la delegación regional del CICR para Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay.

"Siempre tuvimos una buena coordinación, pero este año logramos mejorar los mecanismos. Con una mejor coordinación y planificación conjunta, el impacto humanitario que logra nuestro Movimiento es mayor: es decir, más personas atendidas, más desarrollo de atención de calidad", agrega Jamile.

El trabajo de cooperación en los cinco países de la delegación se concreta mediante orientación técnica y financiera, coordinación y colaboración respecto de la labor de las Sociedades Nacionales.
"El equipo de coordinación se encarga de colaborar, junto con la Federación Internacional, para que las Sociedades Nacionales se autogestionen, establezcan alianzas entre ellas y aprendan unas de otras. Se organizan encuentros regionales para favorecer este tipo de intercambio", explica Ximena Pardo.

El CICR actúa a partir de las necesidades, explica la coordinadora. "La Sociedad Nacional dice en qué necesita apoyo, porque hay determinada demanda, y nosotros actuamos. No formamos instructores, por ejemplo, pero pedimos a alguna Sociedad Nacional que apoye a la que lo está requiriendo y financiamos esa formación, en colaboración con la Federación".

En 2021, por ejemplo, se realizó una formación en protección, género e inclusión en la Cruz Roja Argentina, con el apoyo de la delegación regional.

De acuerdo con la coordinadora, la Cruz Roja Argentina tiene un gran desarrollo de políticas relacionadas con las temáticas de protección, género e inclusión y avances estructurales; y la información sobre estos temas se comparte con otras Sociedades Nacionales. La Cruz Roja Chilena, por su parte, fue desarrollándose en contextos de violencia y manifestaciones.

La Cruz Roja Paraguaya también fue acompañada de cerca por el equipo de la delegación en 2021. "Estuvimos acompañando los cambios de autoridades, para que los conocimientos adquiridos no se perdieran, es decir, para que haya una fidelización de todos los saberes y conocimientos", comenta Pardo. Según la coordinadora, el CICR se hace presente para prestar apoyo en las reformulaciones de los estatutos, a fin de que estén cada vez más actualizados.

Otra acción integrada se dio en una capacitación sobre primeros auxilios impartida por la Cruz Roja Paraguaya. "El CICR prestó apoyo para realizar esa actividad, en la que participaron las Sociedades de la Cruz Roja de Argentina, Uruguay y Paraguay. Siempre hay un intercambio entre las Sociedades Nacionales para aprovechar la riqueza de la experiencia de las demás", agrega la coordinadora.

De forma integrada, también se ofreció apoyo a las personas migrantes. Por ejemplo, en Manaos, el CICR apoyó a la Cruz Roja Brasileña, que ofreció servicios de primeros auxilios y de restablecimiento del contacto entre familiares. La Cruz Roja Argentina y la Cruz Roja Uruguaya también ofrecieron servicios de RCF y apoyo en salud mental.


 

Profesionalización

Ximena presidió la Cruz Roja Uruguaya antes de asumir el cargo en el CICR, y cuenta un poco de su experiencia: "Yo digo que el CICR fue un factor importante para el desarrollo de la Cruz Roja Uruguaya, no solo en términos financieros. El CICR apoya las capacidades de las Sociedades Nacionales, por ejemplo, en el desarrollo de filiales, que también dan respuestas en el terreno", afirma Ximena Pardo.

Para el director nacional de Movilización y Desarrollo de Recursos de la Cruz Roja Uruguaya, Rodrigo Mate, la cooperación con el CICR fue fundamental para la profesionalización de la gestión y de la labor de la institución, que llegó a estar intervenida por el gobierno el año pasado.

"Hoy, puedo decir que somos una referencia para otras Sociedades Nacionales, que notan nuestro crecimiento y la profesionalización de nuestra labor. En 2022, por ejemplo, vamos a formar una nueva cohorte de instructores y pediremos a cada uno de ellos que elabore un plan de acción anual. Teniendo en cuenta que el CICR nos presta apoyo, tenemos que responder a esa cooperación con el cumplimiento de esos planes", explica Mate.
Cabe destacar que, en 2021, la Cruz Roja Uruguaya capacitó a cerca de 900 personas en primeros auxilios infantiles, a pesar de las limitaciones impuestas por la pandemia de COVID-19. La idea para este año es hacer llegar esa capacitación a cerca de 2 500 personas.

"Las filiales —después de la labor de cooperación con el CICR realizada el año pasado —observaron que esos cursos de formación en primeros auxilios no solo dan visibilidad al Movimiento y lo hacen llegar a las comunidades, sino que también proporcionan recursos para la sustentabilidad de la institución", agrega el director.

También en Uruguay, la delegación del CICR prestó apoyo, con fondos para alimentación y traslado, a voluntarios que trabajaron en la vacunación a lo largo de 2021. Estos recursos hicieron posible la labor de 350 voluntarios, que llevaron primeros auxilios a 34 600 personas en ese país.


 

Respuesta rápida

"Trabajar en estrecha colaboración con las Sociedades Nacionales exige una enorme coordinación, y es natural, pues el CICR no siempre realiza un trabajo directo en el terreno; muchas veces lo realizan las propias Sociedades Nacionales", explica la coordinadora de Cooperación de la delegación para Brasil, Jamile Chequer. Esta relación fue justamente la que ayudó al Movimiento Internacional de la Cruz Roja a dar una respuesta rápida a la pandemia de COVID-19. "No es casual que haya existido una respuesta coordinada durante la pandemia. Se trata de una labor de mucho tiempo que permitió que, naturalmente, todos se sentaran para evaluar qué era lo mejor para hacer. Nos vimos frente a una emergencia y tuvimos que pensar cómo fortalecer todavía más a la Sociedad Nacional, para que diera respuesta a los retos humanitarios", explica la coordinadora de Cooperación para Brasil. De acuerdo con Jamile Chequer, la proximidad con las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja hace posible una profunda conexión del Comité Internacional con las demandas de la sociedad en su conjunto. "La Sociedad Nacional tiene capilaridad en las comunidades de donde provienen sus voluntarios. Entonces, para que una acción de cooperación tenga efectos y gran alcance es importante actuar en conjunto", afirma. "En 2021, aprendimos mucho con ellos. El CICR creció con la experiencia intensa de la labor en conjunto y con el ejemplo del voluntariado, especialmente para enfrentar la pandemia", analiza Jamile. "La pandemia profundizó las vulnerabilidades. Cuanto más profundas y graves sean, más difícil será salir de ese lugar. Para los propios Estados es difícil salir de una situación de emergencia. En este momento, hay una crisis mundial", explica Ximena. En el caso brasileño, también se acentuó la complejidad por la extensión del territorio. "Las comunidades, de manera general, ya se veían afectadas y estaban sufriendo un impacto más, además de contraer el virus. Se trata de las consecuencias sociales y económicas derivadas de la pandemia. Entonces, hubo un incremento del trabajo en este sentido", agrega Jamile.


 

Nuevos retos

La coordinadora de Cooperación del CICR para Brasil destaca que las vulnerabilidades y las necesidades humanitarias se mantendrán después de la pandemia: "Necesitamos pensar la cooperación a mediano y largo plazo. ¿Cómo prestar apoyo a las Sociedades Nacionales para que implementen acciones sostenibles en el tiempo? La pandemia mostró eso: lo que era una emergencia se transformó en una labor de dos años. A partir de ahora, podemos comenzar a pensar una situación de pospandemia, pero las vulnerabilidades se fueron sumando, y eso generó consecuencias para las personas y para las Sociedades Nacionales. Entonces, nuestro reto es pensar la posemergencia, pero continuar con lo operativo en un ritmo distinto del normal, para atender todas las consecuencias, todas las vulnerabilidades exacerbadas por la COVID-19. Según el CICR, sus acciones fueron y serán intensificadas como una respuesta al aumento de las vulnerabilidades provocadas por la pandemia, incluido el aspecto psicosocial. El CICR recuerda también que el departamento de Cooperación actúa en ámbitos que van más allá de las emergencias de un contexto específico. "Las Sociedades Nacionales nunca dejaron su acción humanitaria al margen, inclusive durante la pandemia", destaca Ximena Pardo. De hecho, en 2021, además de prestar apoyo para enfrentar al nuevo coronavirus, el CICR reforzó la atención de las necesidades de las personas migrantes en el norte de Brasil y apoyó a las Sociedades Nacionales de Argentina y Chile. Cabe destacar que, en todos los países que la delegación regional abarca, se presta fundamentalmente ese apoyo en colaboración con las Sociedades Nacionales.

Cuatro formas de cooperación del CICR

1. Cooperación operacional — El CICR y la Sociedad Nacional del país aúnan sus recursos operacionales. Además de responder a emergencias, la finalidad de esta alianza es permitir que la Sociedad Nacional puede atender mejor las necesidades de las personas más vulnerables.

2. Coordinación de los componentes del Movimiento — El CICR procura trabajar de forma complementaria con la Federación Internacional y las Sociedades Nacionales, coordinando la respuesta humanitaria en conflictos armados y en otras situaciones de violencia para atender mejor las necesidades de las poblaciones afectadas.

3. Capacitación de la Sociedad Nacional —Es otra forma que adopta la Cooperación: en función de la capacidad operacional, el CICR puede transmitir sus competencias a las Sociedades Nacionales en temas como derecho internacional humanitario.

4. Cooperación para elaborar las políticas del Movimiento — Como uno de los órganos fundadores del Movimiento, el CICR desempeña un papel activo en la elaboración e implementación de las políticas del Movimiento que se adoptan en reuniones estatutarias, como el Consejo de Delegados y la Conferencia Internacional del Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.

13.860 Equipos de protección personal (EPP)
Distribuido para garantizar la seguridad del personal y los voluntarios.
31.240 elementos para controlar la propagación del nuevo coronavirus
Distribuidos para garantizar la seguridad del personal y los voluntarios.

Movimiento mundial

El Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja es la mayor red humanitaria mundial formada por 80 millones de personas que ayudan a quienes enfrentan desastres, conflictos armados y problemas sociales y de salud. Está integrado por las siguientes organizaciones:

● Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), con sede en Ginebra y presencia en cerca de 100 países;
● Federación Internacional de Sociedades la Cruz Roja y de la Media Luna Roja; y
● 191 Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.

Gracias a la labor de cooperación de esta red humanitaria mundial, nuestro Movimiento logra dar una respuesta coordinada y eficiente en contextos que van desde la pandemia mundial a conflictos armados y otras situaciones de violencia.


 

"La cooperación del CICR con la Cruz Roja Uruguaya es de suma importancia porque permite dar continuidad a los trabajos y fortalecer la capacidad de la Sociedad Nacional. A pesar de la pandemia, logramos capacitar a cerca de 900 personas de manera presencial en nuestro país [en cursos de primeros auxilios]. Todo esto se logró gracias a la cooperación del CICR."

Rodrigo Mate, director nacional de Movilización y Desarrollo de Recursos de la Cruz Roja Uruguaya

"Es sumamente importante el apoyo que recibimos del CICR, porque estamos en una época de pandemia, y llegar a tantas personas y empresas era algo que parecía imposible. Pero con el apoyo del CICR y del equipo de la Cruz Roja, lo logramos. Además, el CICR nos ayudó a capacitar a nuestro actual grupo de instructores [hace casi 3 años] y esto permitió que siguiéramos realizando la labor que hoy realizamos. Profesionalizamos la labor en gran parte gracias a la cooperación del CICR."

Yaña Silveira, coordinadora nacional de cursos de la Cruz Roja Uruguaya

R$ 1,425 millón
Invertido en donaciones para la lucha contra la pandemia
50 cestas básicas donadas
4.325 bolsas mortuorias
Garantizar los protocolos de seguridad necesarios en caso de muerte por Covid-19