Raqqa y Mosul: la humanidad bajo fuego

23 junio 2017

Declaración de Robert Mardini, director regional para Oriente Próximo y Oriente Medio del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR)

El costo humano que tiene la intensificación de los enfrentamientos en Raqqa (Siria) y en Mosul (Irak) es abrumador. Estamos profundamente preocupados por la situación de decenas de miles de civiles atrapados en estas ciudades, que están traumatizados por el temor constante a sufrir una muerte violenta y carecen de acceso a los bienes más básicos para sobrevivir. Los habitantes de Raqqa y de Mosul están entre la espada y la pared, en una lucha desesperada por mantenerse con vida bajo una lluvia de bombardeos aéreos, disparos de francotiradores, fuego de artillería y bombas. No tienen ningún lugar seguro donde refugiarse. Las noticias que llegan desde Raqqa son desgarradoras. Se habla de víctimas civiles, de casas, hospitales y escuelas que siguen siendo objeto de ataques, del hambre que padece la población, y de enfermos y heridos que siguen sin recibir atención sanitaria.

En Mosul, nuestros médicos que trabajan en el hospital general de esa ciudad, junto a la frontera, atienden a cientos de pacientes, entre ellos niños, con lesiones gravísimas. Y muchos mueren al llegar. Cuando vemos a un padre irrumpir desesperadamente en el hospital trayendo a su hijo de dos años en brazos con un disparo en la cabeza, nos damos cuenta de que que lo que está bajo fuego es nuestra humanidad común.

Instamos a todas las partes a proteger a la población civil y a respetar las normas de la guerra. Los civiles que aún quedan en Raqqa y Mosul deben recibir protección contra los ataques, y se les debe permitir el paso sin trabas si desean abandonar la ciudad. Quienes huyeron deben recibir la asistencia que necesitan y un trato digno.

En el corto plazo, estas medidas son de vital importancia para salvar vidas y reducir el sufrimiento. Y, en el largo plazo, ayudarán a sentar las bases para un mundo mejor.

Es mucho más fácil reconstruir, reconciliar y reconstituir si la guerra se mantiene dentro de sus límites, respetando las consideraciones humanitarias.

De no ser así, una nueva generación crecerá en un semillero de conflictos, y el círculo vicioso de la violencia continuará girando.

Más información:
Iolanda Jaquemet, CICR Ginebra, + 41 79 447 37 26
Saleh Dabbakeh, CICR Bagdad, + 964 780 928 4021
Ingy Sedky, CICR Damasco, +963 930 336718

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