Acuerdo histórico sobre armas nucleares: “Una victoria para la humanidad que nos une”

07 julio 2017

Ginebra (CICR) – Más de 120 países adoptaron hoy un tratado histórico que prohíbe las armas nucleares. El acuerdo llega en un momento en que el mundo ha recordado, una vez más, la amenaza de las armas nucleares.

"Hoy el mundo ha dado un paso histórico para deslegitimizar el uso de esas armas indiscriminadas e inhumanas, lo que es crucial para su futura eliminación", dijo el presidente del CICR, Peter Maurer, en Ginebra. "El acuerdo es una importante victoria para la humanidad que nos une."

"Durante demasiado tiempo, las armas nucleares han sido la única arma de destrucción masiva que no estaba explícitamente prohibida por el derecho internacional. El tratado adoptado hoy salda esa brecha", añadió.

El CICR ha participado activamente en las negociaciones celebradas en las Naciones Unidas, en Nueva York, en cuyo marco se adoptó el tratado. Insistió para que el tratado reconociera las consecuencias humanitarias catastróficas de las armas nucleares, así como para que se basara en el derecho internacional humanitario y contuviera una prohibición clara y categórica.

El tratado adoptado hoy reúne estas características. Proporciona una base sólida para contener la proliferación de armas nucleares y abre un camino hacia su potencial eliminación. Entrará en vigor cuando 50 Estados lo hayan ratificado, esfuerzo que apoyarán el CICR y las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja de todo el mundo.

Durante las negociaciones, la jefa de la Unidad de Armas del CICR, Kathleen Lawand, felicitó a los Estados por llegar al acuerdo. Y afirmó: "El tratado fortalecerá el estigma contra el uso de armas nucleares. Sabemos, sin embargo, que la adopción de este tratado no logrará por sí sola que las armas nucleares desaparezcan de un día para el otro. Nuestra labor colectiva está lejos de haber terminado."

El CICR, junto con el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, ha instado durante largo tiempo a que se prohíban y eliminen las armas nucleares. En 1945, los médicos del CICR fueron de los primeros en responder a la devastación provocada por el uso de bombas atómicas en Japón. Las consecuencias humanitarias fueron evidentes en ese entonces, y el sufrimiento continúa hoy día.

"Las armas nucleares son de las más terroríficas que jamás se hayan inventado. Causan un sufrimiento humano indecible y daños ambientales irreversibles. Además, son una amenaza contra la mera supervivencia de la humanidad", dijo el presidente Maurer.

Para más información:
Matt Clancy, CICR, Ginebra, tel.: +41 79 574 15 54 (inglés)

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