Armas explosivas en zonas pobladas

29 septiembre 2015

Las ciudades nunca han sido inmunes a la guerra, pero en este siglo los conflictos armados se libran de manera creciente en los centros poblados, exponiendo a los civiles a un mayor riesgo de muerte, lesiones y desplazamientos. Es probable que esta tendencia continúe con el aumento de la urbanización. La situación se agrava porque los beligerantes, y los grupos armados no estatales en particular, a menudo evitan enfrentar a su enemigo en campo abierto, mezclándose más bien con la población civil.

Sin embargo, los conflictos armados con frecuencia siguen librándose con armamento originalmente diseñado para su uso en campos de batalla abiertos. En general, no hay motivo de preocupación cuando ese tipo de armas se emplean en campos abiertos, pero cuando se utilizan contra objetivos militares ubicados en zonas pobladas, sus efectos son a menudo indiscriminados y devastadores para los civiles. En 2011 el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) declaró que debería evitarse el empleo de armas explosivas con una amplia área de impacto en zonas densamente pobladas debido a la gran probabilidad de que tipos específicos de armas causen efectos indiscriminados y a pesar de la ausencia de una prohibición jurídica expresa.

Los días 24 y 25 de febrero de 2015 el CICR organizó una reunión de expertos titulada Armas explosivas en zonas pobladas: Aspectos humanitarios, jurídicos, técnicos y militares. En la reunión participaron expertos gubernamentales de 17 Estados2 y 11 expertos a título individual, incluidos expertos en armas y representantes de organismos de las Naciones Unidas3 y de organizaciones no gubernamentales (ONG).

El presente informe, elaborado por el CICR bajo su exclusiva responsabilidad, resume la reunión de expertos.

Armas explosivas en zonas pobladas. Aspectos humanitarios, jurídicos, técnicos y militares