Personas huyen de Ucrania en la frontera entre Hungría y Ucrania - 24 de febrero, 2022. REUTERS/Bernadett Szabo

Declaración del presidente del CICR, Peter Maurer, sobre el conflicto en Ucrania

Declaración del presidente del CICR, Peter Maurer, sobre la situación en Ucrania
Declaración 24 febrero 2022 Ucrania

Esta nueva etapa de los enfrentamientos en Ucrania me ha dado un espantoso escalofrío. La intensificación y la propagación del conflicto pueden causar muertes y destrucción de una magnitud aterradora, dada la enormidad de las capacidades militares implicadas.

Ya hemos visto las consecuencias inmediatas que han sufrido las personas civiles: la intensificación de las hostilidades que tuvo lugar recientemente causó nuevos desplazamientos de población. Los residentes de Donbás y de otros lugares también ya han soportado ocho años de conflicto. Ahora me temo que su sufrimiento se agravará, dada la posibilidad de que haya elevados números de víctimas y destrucción generalizada de bienes de carácter civil, como plantas de abastecimiento de agua y electricidad, así como desplazamientos de población, traumas, separación de familiares y desaparición de personas.

El CICR sabe, por su larga experiencia, que los errores de cálculo, la falta de comprensión del contexto y los supuestos equivocados a la hora de medir los posibles efectos de las operaciones de combate en la población civil pueden tener consecuencias terribles.

Pedimos a todos los que participan en los enfrentamientos que tomen en cuenta lo siguiente:

  • Las partes en conflicto en Ucrania deben respetar el derecho internacional humanitario, en particular, los cuatro Convenios de Ginebra de 1949 y su Protocolo adicional I, de 1977, así como garantizar la protección de la población civil y de las personas detenidas. Deben abstenerse de cometer ataques que infrinjan las normas sobre la conducción de las hostilidades o las prohibiciones sobre los métodos y medios de guerra. El uso de armas que pueden tener efectos en zonas extensas debe evitarse en los lugares poblados.
  • No deben dirigirse ataques contra bienes de carácter civil. Se debe preservar la infraestructura esencial, como los sistemas de abastecimiento de agua, gas y electricidad, que abastecen de estos insumos vitales a los hogares, las escuelas y las instalaciones médicas, por ejemplo. Los ataques que empleen nuevas tecnologías y medios cibernéticos deben también respetar el derecho internacional humanitario.
  • Debe protegerse el espacio para desplegar una acción humanitaria neutral, imparcial e independiente, para que los organismos de ayuda, como la Cruz Roja de Ucrania, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en su conjunto, puedan mantener el acceso a las personas civiles.

La prioridad del CICR es prestar asistencia a las personas necesitadas. Esta semana, entregamos 3.000 litros de agua potable al hospital de Dokuchaevsk y enviamos 7.000 litros a la municipalidad de Donetsk. Además, hemos visitado lugares de detención para ayudar a mejorar la higiene y la nutrición. Si las condiciones de seguridad lo permiten, nuestros equipos que están ahora en Ucrania seguirán trabajando en la reparación de infraestructura vital, el apoyo a instalaciones de salud, a las que entregarán medicamentos y material, y la provisión de alimentos y artículos de aseo personal a las familias. También seguiremos dialogando en forma bilateral y confidencial con las partes en el conflicto para proteger a las personas afectadas por los enfrentamientos.

Instamos a todos los Estados a que hagan todo lo que esté en su poder y esfera de influencia para evitar la escalada de un conflicto cuyos costos y consecuencias para las personas civiles superan la capacidad de prestarles protección y asistencia.

En los últimos años, el CICR ha visto el estallido y la intensificación de muchos conflictos, pero la finalización de muy pocos. En todos ellos, las personas civiles son quienes sufren las consecuencias. 


Nota para los editores:

Pronto estará disponible una declaración en video del presidente del CICR, Peter Maurer, en nuestra sala de noticias y en los canales digitales institucionales.

Establecido en 1863, el CICR despliega actividades en todo el mundo para ayudar a las personas afectadas por conflictos y por violencia armada, así como para promover el derecho que protege a las víctimas de las guerras. Es una organización neutral, imparcial e independiente, cuyo cometido le fue asignado en los Convenios de Ginebra de 1949. Tiene su sede en Ginebra, Suiza, y trabaja en más de cien países.

 

Para más información:
Florian Seriex, CICR, Ginebra (inglés, francés), +41 79 574 06 36 fseriex@icrc.org

Daisy Baldwin, CICR, Londres (inglés), +44 7492 704145 dbaldwin@icrc.org