El desafío de migrar dignamente

El desafío de migrar dignamente

Los migrantes que entran a Colombia se suman a la población vulnerable ante el conflicto y la violencia.
Artículo 23 enero 2019 Colombia

 

Las dinámicas del conflicto y de la violencia que se viven en las zonas fronterizas o en la ruta migratoria suponen peligros adicionales para quienes llegan al país en busca de una vida mejor o de protección internacional. Migrar no debería poner en peligro la vida ni la dignidad de nadie. 

Las necesidades de los migrantes son urgentes, en especial el acceso a la salud, a la higiene y al agua. A lo largo de la ruta, también se ven expuestos a múltiples riesgos como la extorsión, la explotación laboral o sexual, los abusos y las amenazas físicas y psicológicas, así como a la presencia de grupos armados. Algunas personas han perdido el contacto con sus familiares, otras quedan separadas en el camino.

Conoce los puntos de llamadas y wifi para migrantes en Colombia.

El Estado es responsable de atender las necesidades de los migrantes, de los colombianos retornados y de las comunidades receptoras.

La atención de esta población es particularmente necesaria en zonas afectadas por el conflicto o por la violencia armada.

En el terreno presenciamos la lucha de familias enteras, de personas solas, de personas con discapacidad e incluso de menores de edad sin compañía que emprenden largos y extenuantes caminos.

El hecho de que muchos migrantes no tengan documentos conlleva un aumento de su vulnerabilidad (especialmente si son menores de edad) y mayores dificultades para su protección y para el acceso a derechos y servicios básicos, como la educación o la salud. 

Conoce más sobre nuestro trabajo por los migrantes en Colombia.

El refugio construido por migrantes

Colombia está haciendo un importante esfuerzo, pero no es una tarea fácil debido a la magnitud y a la complejidad del fenómeno.

Por ello se requiere del apoyo de la comunidad internacional, así como de una estrecha cooperación entre todos los países receptores y entre las organizaciones con experiencia en esta problemática, a fin de asegurar una migración ordenada, segura y garante de la protección de los derechos de estas personas.

Pepe, el migrante que recorre Suramérica con una prótesis