Guatemala: en El Ceibo ahora se ofrecen llamadas gratuitas a migrantes

12 julio 2017
Guatemala: en El Ceibo ahora se ofrecen llamadas gratuitas a migrantes
Personal de la Misión del CICR en Guatemala, llega de visita a la tienda de Andrés, voluntario que ofrece asistencia a migrantes en tránsito en la frontera de El Ceibo. CC BY-NC-ND /CICR/F. Panetta

Cada año miles de personas, en su mayoría centroamericanas, emprenden un viaje extenuante rumbo al norte del continente americano, en busca de un futuro mejor para ellas y sus familias. A lo largo del camino, las personas migrantes se enfrentan a infinidad de dificultades que afectan su integridad física y psicológica, al igual que a su dignidad. Además, padecen la falta de acceso a servicios básicos y afectaciones derivadas de diferentes formas de violencia que se ejerce contra ellas, incluida la violencia sexual y, en muchos casos, la desaparición a lo largo de la ruta.

El CICR, en coordinación con la Cruz Roja Guatemalteca, instituciones locales e internacionales, ofrece a las personas migrantes en tránsito diversos servicios, entre ellos el de llamadas gratuitas. Dicho servicio forma parte del programa de Restablecimiento del Contacto entre Familiares (RCF), que tiene como uno de sus objetivos principales el de prevenir la desaparición y reducir el dolor derivado de la incertidumbre de los familiares sobre la suerte de sus seres queridos a lo largo de la ruta migratoria. Lo anterior gracias a que, por medio de una llamada telefónica gratuita, se da la posibilidad a las personas migrantes de avisar a sus familiares de cómo y dónde se encuentran, así como de informarles acerca de sus planes de ruta inmediatos.

Más allá del trabajo de las organizaciones humanitarias presentes en la zona hay personas que, desde hace años, ofrecen de manera voluntaria su tiempo para aliviar el sufrimiento que experimentan las miles de personas migrantes que transitan por la zona. Uno de ellos es Andrés, quien, antes de empezar a recibir apoyo institucional por parte de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y de la Pastoral de Movilidad Humana (PMH), llevaba siete años proporcionando a las personas migrantes en tránsito agua potable y alojamiento en su propia casa, una humilde estructura construida al lado de su tienda de víveres en El Ceibo, un pequeño pueblo ubicado en la frontera con México.

El CICR quiso contribuir a sus esfuerzos entregándole a Andrés un teléfono móvil para que pudiera ofrecer a las personas migrantes la posibilidad de contactar a sus seres queridos de manera gratuita. De igual manera, en el lugar donde recibe a las personas migrantes, Andrés tendrá un póster y folletos de mensajes de autocuidado, que ilustran las precauciones que deben tener estas personas migrantes y un mapa con los puntos de asistencia gratuita a migrantes, a lo largo de la ruta. También podrá responder a los innumerables casos de deshidratación que afectan a las personas migrantes que acuden a su casa utilizando eco-filtros para purificar agua.

No hay nada más esperanzador para el trabajo humanitario del CICR que la existencia de personas que, al igual que Andrés, dedican su vida a ayudar los más necesitados.

Andrés muestra al personal del CICR el camino por el que las personas migrantes que llegan a El Ceibo cruzan la frontera. CC BY-NC-ND /CICR/F. Panetta

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