Las cicatrices de la guerra: personas con discapacidad en Yemen

  • Iman, una joven y hermosa novia de Aden, perdió ambas piernas tras una explosión en la región de Al Basateen en Aden. Su esposo, que se encontraba con ella en ese momento, murió en el acto. "Intentamos huir, pero fue demasiado tarde. Nuestras vidas cambiaron para siempre en una milésima de segundo."
  • Esta niña se llama Hayat. Significa "vida" en árabe, pero a los tres años de edad, la pequeña Hayat ya sufrió más penas que la mayoría de los adultos. En octubre de 2015, su hogar en la región de Al Qafla en la gobernación de Amran fue destruido en un ataque aéreo. Dunia, su querida hermana menor, murió en ese ataque. Hayat también sufrió heridas severas de metralla, y el pie derecho le quedó tan tan lastimado que fue necesario amputarlo.
  • En agosto de 2015, Ali Abduh Hizam, un profesor de matemáticas de 54 años de edad, perdió ambas piernas en una gran explosión. En ese momento, él y su hermano caminaban por su barrio en la región de Al Kamb en la ciudad de Taiz. Ali incluso sonríe cuando relata su sufrimiento y lo que le sucedió. Su sonrisa refleja la esperanza de poder llevar una vida normal, cuando reciba una prótesis apropiada. "Quiero seguir enseñando a nuevas generaciones de estudiantes."
  • Ella es Kholoud Ali, una niña de diez años de edad. En noviembre de 2015, perdió la pierna izquierda en una explosión que destruyó su casa. Su padre y sus dos hermanas murieron en el acto. Con la ayuda de una prótesis, Kholoud ahora puede caminar nuevamente. "Quiero ir a la escuela y jugar con los niños de mi pueblo."
  • "Estaba en casa con mi suegra, mi esposo y mis seis hijos cuando nuestra casa fue alcanzada por un proyectil." Su suegra murió en la explosión, y su esposo y sus seis hijos fueron heridos. Salima perdió la mano derecha y ahora está aprendiendo a realizar todos los quehaceres diarios con la mano izquierda.
  • Thabet no tenía idea del peligro que corría el día que atravesó a pie un campo abierto en la zona de Karesh de Lahj. Lamentablemente, pisó una mina terrestre y, al llegar al hospital, tuvieron que amputarle la pierna derecha de inmediato. Thabet recibirá una prótesis pronto. Por el momento, camina con la ayuda de muletas.
23 mayo 2016

En Yemen, miles de personas han quedado amputadas desde el inicio del conflicto en 2015. De hecho, diversos informes indican que alrededor de 6.000 personas quedaron discapacitadas; la mayoría de ellas como resultado de una explosión, una mina o por haber recibido un disparo.

Lamentablemente, este tipo de heridas se está volviendo cada vez más habitual en tiempo de guerra.

Conozca a seis hombres, mujeres y niños de Yemen que resultaron heridos en el conflicto. A pesar de su mala fortuna y del dolor, todos están decididos a llevar una vida normal y tienen la esperanza de un futuro mejor, para ellos y para su país.

Rehabilitación física

El CICR ayuda a las personas con discapacidad en Yemen por medio del apoyo a cuatro centros de rehabilitación física en Saná, Aden, Mukalla y Taiz.

En 2016, más de 25.400 personas con discapacidad se beneficiaron con nuestro apoyo a estos centros; aproximadamente 12.800 pacientes recibieron tratamiento de fisioterapia. Asimismo, se produjeron más de 394 prótesis y unas 5.900 órtesis.

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