Familiar de 32 víctimas del conflicto armado rinde homenaje a sus seres queridos en Guatemala

13 abril 2018
Familiar de 32 víctimas del conflicto armado rinde homenaje a sus seres queridos en Guatemala
Lucía prepara un altar con 32 velas en honor a sus familiares que murieron o desaparecieron en el conflicto armado. CC BY-NC-ND /CICR/F. Panetta

Hace 37 años, durante el periodo más violento del conflicto armado en Guatemala, Lucía perdió a 32 familiares. 19 de ellos fueron desaparecidos, 15 eran niños. Por esta razón, recibe acompañamiento de la Liga Guatemalteca de Higiene Mental, una organización especializada en la búsqueda de niños desaparecidos durante la guerra y atención a los familiares que, hasta la fecha, ha logrado reunir a 470 familias.

Lucía es una de las personas que más puede hablar del sufrimiento que el conflicto armado causó y de lo abiertas que siguen las heridas después de tantos años. A pesar de eso, Lucía es una mujer de una fuerza impresionante. En la visita del CICR a Xalbal, su aldea de origen, nos recibe con abrazos y sonrisas.

Ella manifiesta la emoción de poder, finalmente, llegar al lugar de la desaparición de sus seres queridos, y realizar una ceremonia para recordarlos, acompañada por la comunidad, los sobrevivientes y los familiares que habían huido a otras regiones del país y a México.

La ceremonia se lleva a cabo en una zona recóndita de la región del Ixcán, en el medio de la selva, entre oraciones, un altar con velas y recuerdos. Lucía y su familia vivieron en ese lugar hasta que la guerra les llevó muerte y sufrimiento, y obligó a los que sobrevivieron a dejarlo todo y huir.

"Vivíamos muy felices con todo, había mucha siembra. Aquí vivíamos todos con mis sobrinos, mis cuñadas y cuñados, mis hermanos y hermanas y mis papás", cuenta Lucía.

Altar hecho por familiares de desaparecidos en Guatemala

Colocado en medio de la selva, el altar elaborado por la comunidad lleva los nombres de las 32 personas que murieron o desaparecieron 37 años atrás. CC BY-NC-ND /CICR/F. Panetta

A pocos metros del altar, los comunitarios declararon conocer el lugar de entierro de familiares y conocidos fallecidos durante la guerra. Ante esta situación, el equipo del CICR ofreció promover y apoyar el proceso de exhumación en los próximos meses.

El caso de Lucía llama la atención porque se trata de un solo núcleo familiar al que le fueron arrebatados varios miembros, de acuerdo con Carlos Amézquita, de la Misión del CICR en Guatemala.

"Hay un efecto reparador en todo reconocimiento, porque lo que se daña en un conflicto armado son las relaciones sociales. Este caso rompe estructuras sociales para varias generaciones. Es importante que se conozca la propia historia de la familia. Hacer un acto público de reconocimiento como la ceremonia y la posterior inhumación, no va a devolver lo perdido, pero sí repara lo roto", añadió Amézquita.

Familiar de desaparecidos Guatemala 2

Lucía y sus familiares viajaron desde el noroeste de Guatemala y Chiapas, México, para conmemorar a sus seres queridos en su lugar de origen. CC BY-NC-ND /CICR/F. Panetta

Se han dado más de 900 casos exitosos de búsqueda de niños desaparecidos en el conflicto, llevados por organizaciones de la sociedad civil, como Liga Guatemalteca de Higiene Mental. Buena parte de ellas recibe apoyo económico y técnico del CICR.

Motivadas por los casos resueltos, las organizaciones han continuado con su importante labor. Solo en 2017, 44 personas fueron encontradas en Guatemala y en otros lados del mundo, y reunidas con sus familias.

La fuerza y el coraje de Lucía para seguir buscando y recordando a sus seres amados, animan al CICR a seguir trabajando para que las familias de las 45.000 personas desaparecidas durante los 36 años de conflicto armado en Guatemala sigan recibiendo acompañamiento y respuestas sobre el paradero de sus seres queridos, y para que la sociedad guatemalteca reconozca el inmenso dolor con el que conviven a diario.