El conflicto en Yemen

Dos años de conflicto armado han llevado Yemen a convertirse en una de las crisis humanitarias de mayor envergadura en el mundo. Millones de yemenitas carecen de acceso al agua potable y a los servicios de salud, padecen hambre y son blanco de ataques de las partes en conflicto.

Ali, de 13 años, observa los edificios destruidos en su vecindario. CC BY-NC-ND / CICR / Yehia Arhab

Saná. Yemen. Ali, de 13 años, observa los edificios destruidos en su vecindario. CC BY-NC-ND / CICR / Yehia Arhab

La guerra en Yemen lleva ya dos años de violencia incesante. Hoy, el país enfrenta una de las crisis humanitarias de mayor envergadura en el mundo. Cerca de tres millones de personas – diez por ciento de la población – se han desplazado, y diez millones tienen incertidumbre sobre cómo podrán conseguir alimentos.

Millones de yemenitas carecen de acceso al agua potable y a los servicios de salud, lo que ha provocado el surgimiento de brotes de enfermedades infecciosas como cólera, malaria y difteria, que han dejado un saldo de miles de muertos a pesar de ser cuadros tratables. Enfermedades crónicas habituales como la diabetes o la insuficiencia renal también se convierten en cuadros agudos, algunos de los cuales culminan con la muerte, ante la falta de insumos para el adecuado tratamiento. 

Las fronteras terrestres de Yemen, así como los principales puertos marítimos y los aeropuertos, se cerraron el 6 de noviembre. A pesar de que poco antes se habían reabierto el puerto y el aeropuerto de Adén, los envíos humanitarios  dejaron de llegar a la mayoría de los centros urbanos importantes, como Saná y Taiz. Yemen, un país de 27 millones de habitantes, depende de las importaciones para el 90% de sus necesidades, tales como alimentos, medicamentos y combustible. con provisiones de insulina para el tratamiento de la diabetes o pastillas de cloro para potabilizar el agua.

"La insulina no puede esperar en una frontera cerrada, ya que debe mantenerse refrigerada. Sin una solución rápida al cierre, las consecuencias humanitarias serán terribles."

Robert Mardini, director regional para Oriente Próximo y Oriente Medio del CICR.

7 de noviembre de 2017

Algunas ciudades como Taíz y Sadá fueron blanco de bombardeos en 2017, con elevadas cifras de muertos civiles. En un caso, nueve miembros de una familia resultaron muertos y tres sufrieron heridas de gravedad. La edad de las víctimas iba de tres a 80 años. Además de causar víctimas humanas y destrucción de casas y edificios, los bombardeos y enfrentamientos violentos diezmaron el sistema de salud, la provisión de agua y saneamiento y el suministro eléctrico en numerosas ciudades del país.

Hisham, de 14 años, y Yazan, de 8, estudian en una habitación de su casa. Al igual que todos los yemeníes, se ven afectados por los cortes de energía reiterados en Saná. Con la ayuda de la tenue luz de una linterna, se esfuerzan para no atrasarse en sus estudios. Hoy en día, cerca de 90% de los yemeníes tiene escaso acceso a la electricidad en sus hogares. CC BY-NC-ND / CICR / Yehia Arhab

Hisham, de 14 años, y Yazan, de 8, estudian en una habitación de su casa. Al igual que todos los yemeníes, se ven afectados por los cortes de energía reiterados en Saná. Con la ayuda de la tenue luz de una linterna, se esfuerzan para no atrasarse en sus estudios. Hoy en día, cerca de 90% de los yemeníes tiene escaso acceso a la electricidad en sus hogares. CC BY-NC-ND / CICR / Yehia Arhab

En febrero de 2018, una escalada de enfrentamientos cerca de la ciudad de Zabid, sitio del Patrimonio Mundial que tiene la mayor concentración de mezquitas en Yemen, obligó al CICR a recordar  las partes intervinientes en el conflicto que el derecho internacional humanitario protege los bienes culturales como los que se encuentran en Zabid. "Los enfrentamientos en la gobernación de Hodeida están a un paso de la histórica ciudad de Zabid, lo cual nos hace temer por la suerte que pueda correr su patrimonio cultural", afirmó entonces Alexandre Faite, jefe de la delegación del CICR en Yemen.

La acción del CICR en Yemen

El CICR trabaja día y noche para prestar asistencia a la población de todas las formas posibles. En 2017, ayudamos a 338.000 personas a acceder al agua potable y a un mejor saneamiento – servicios esenciales en un entorno de tantas dificultades. Además, prestamos diversas formas de asistencia para cerca de 879.000 personas desplazadas.

La asistencia brindada incluyó actividades en materia de agua y saneamiento, apoyo mensual a 20 centros de atención primaria de salud en todo el país, apoyo a centros de rehabilitación física, distribución de raciones alimentarias, apoyo en la recolección de residuos, visitas a lugares de detención para supervisar las condiciones de vida de miles de detenidos, y aprovisionamiento de bolsas mortuorias y equipos de recuperación de cuerpos.

Una beneficiaria recibe alimentos y artículos de primera necesidad en uno de nuestros puntos de distribución en Taíz, Yemen. CICR / Fareed Al-Homaid

Una beneficiaria recibe alimentos y artículos de primera necesidad en uno de nuestros puntos de distribución en Taíz, Yemen.
CICR / Fareed Al-Homaid