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Información dañina: preguntas y respuestas

En tiempo de conflicto armado y de violencia, el acceso a información confiable y oportuna puede salvar vidas. La información confiable ayuda a asegurar que las comunidades comprendan dónde están los peligros, dónde encontrar asistencia y cómo protegerse. Sin embargo, las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones digitales han cambiado la escala, la rapidez y el alcance de la información dañina, distorsionando los hechos y aumentando los riesgos para quienes ya se encuentran en situación de vulnerabilidad. El CICR es consciente de las graves consecuencias humanitarias de la informació

¿Qué es la información dañina?

El CICR usa la expresión "información dañina" como término genérico para referirse a la desinformación, la información errónea, la información maliciosa, los discursos de odio, o la información engañosa, manipulada o distorsionada; en pocas palabras, cualquier tipo de información que, al difundirse, puede desencadenar o causar daños a las personas afectadas por un conflicto armado. Por lo general, el CICR no se centra en la veracidad o falsedad de la información; lo que importa es el efecto negativo que puede ocasionar en la vida, la seguridad y la dignidad de las personas, o en la capacidad operacional, la seguridad y el acceso del CICR. 

Tipos de información dañina:

  • Información errónea: información falsa difundida por personas que creen que esa información es verdadera.
  • Desinformación: información falsa difundida de manera intencional para obtener un beneficio específico, por ejemplo, un beneficio económico.
  • Información maliciosa: información verdadera difundida con mala intención para provocar distintos efectos, entre otros, causar daño.
  • Discursos de odio: todas las formas de expresión (texto, imágenes, audio, video) que difunden, incitan, promueven o justifican el odio y la violencia basados en la intolerancia, y que por lo general se dirigen contra rasgos identitarios: género, religión, etnia, orientación sexual, etc.
  • Información cuya difusión mina la capacidad de un beligerante de respetar las normas relevantes del DIH o del derecho internacional de los derechos humanos (DIDH). 
  • Información y narrativas difundidas en violación del DIH, incluso si no constituyen información errónea, desinformación o información maliciosa.

La información dañina puede desencadenar situaciones de violencia, desplazamiento y trauma, que a veces dan lugar a violaciones del derecho internacional humanitario. En las zonas de conflicto, el acceso oportuno a información veraz puede significar la diferencia entre la vida y la muerte. La información dañina también puede socavar la confianza en las organizaciones humanitarias, lo que pone en riesgo al personal y los voluntarios y genera trastornos en las operaciones que salvan vidas. 

Las críticas a las organizaciones humanitarias no necesariamente son dañinas y pueden estar justificadas. Sin embargo, la crítica auténtica a veces puede dar lugar a información dañina.  Si bien el CICR está abierto a las críticas, las distinguimos de las narrativas que manipulan los hechos y socavan los principios humanitarios y el cometido humanitario de la organización. Al CICR le preocupa que las narrativas de ese tipo desvíen a las personas de los servicios, dañen la confianza de las comunidades que apoyamos y el acceso a estas, y aumenten los riesgos para el personal humanitario.

Más información sobre por qué al CICR le preocupa la información dañina en los conflictos armados en este blog

Preguntas y respuestas

  • En tiempo de conflicto, la información dañina puede perjudicar la protección de las personas vulnerables al fomentar la deshumanización o los estigmas. También puede poner en peligro la seguridad y la dignidad de las personas civiles y su acceso a los servicios esenciales. Algunos ejemplos de esas consecuencias son los siguientes:

    • Los llamamientos en línea que promueven la violencia contra las minorías pueden dar lugar a hostigamiento, intimidación o ataques físicos.
    • La información engañosa e inexacta acerca de lo que sucedió a las personas desaparecidas puede obstaculizar los esfuerzos de búsqueda y las respuestas a los familiares, causando nuevos sufrimientos a las familias y las comunidades.
    • Las falsas alertas que anuncian ataques pueden desviar a las personas de los lugares seguros y exponerlas a daños.
    • La información engañosa acerca de la asistencia humanitaria puede disuadir a las personas de acudir a servicios esenciales, como la asistencia de salud, o socavar la confianza en los trabajadores humanitarios, lo que dificulta la provisión de asistencia. 
    • La información dañina sobre las organizaciones humanitarias puede poner en peligro al personal y a los voluntarios, limitar su capacidad de operar en condiciones seguras y, por lo tanto, impedir que las personas se beneficien de su presencia o de sus servicios.
    • Las campañas organizadas, coordinadas y pagadas por los Estados, los grupos armados no estatales u otras partes con el propósito de influir en las creencias y comportamientos de las poblaciones pueden socavar la confianza, alimentar la polarización, incitar ataques y estimular el odio, la discriminación, la deshumanización o la estigmatización. 

    En el CICR, la confianza es nuestra divisa. Si bien el DIH constituye la base jurídica de nuestra labor, solo podemos llegar a las personas más necesitadas, protegerlas y asistirlas cuando las partes y las comunidades depositan su confianza en el CICR. En contextos de mucha tensión, la confianza puede erosionarse con gran rapidez, y el daño causado a la percepción del CICR afecta su capacidad de prestar servicios a las personas que más lo necesitan. 

  • El derecho internacional humanitario reglamenta la difusión de información. Algunos ejemplos de esas normas son los siguientes:

    • Está prohibido que las partes en un conflicto incentiven las violaciones del derecho internacional humanitario, ya sea en línea o no. 
    • Es ilegal utilizar propaganda con el fin de reclutar a niños o a personas protegidas en territorios ocupados para que se unan a las fuerzas armadas.
    • Se prohíbe que las partes inciten a la violencia contra el personal humanitario o difundan información con el propósito de interferir indebidamente con su labor.
    • Las amenazas de violencia destinadas a aterrorizar a las poblaciones civiles violan el derecho internacional humanitario.
    • Las partes en conflicto deben garantizar que los prisioneros de guerra y los internados civiles no sean expuestos a la curiosidad pública, lo que incluye impedir que se compartan en línea fotos o videos de ellos en detención.

    Para acceder a más información sobre las disposiciones de las leyes de la guerra relativas a la información dañina, lea este artículo: Foghorns of war: IHL and information operations during armed conflict.

  • Nos tomamos muy en serio la difusión de información dañina durante los conflictos armados y estamos decididos a encontrar formas eficaces de combatir este problema y sus consecuencias. Un enfoque sensible a los conflictos para abordar la información dañina es aquel que no limita los derechos fundamentales ni el acceso de las personas a la información, y que no provoca daños adicionales.

    Para abordar el problema de la información dañina, entre otras medidas, creamos y propiciamos las relaciones con las comunidades y los dirigentes comunitarios, sensibilizamos acerca de las consecuencias de la información dañina, explicamos las obligaciones de las partes conforme al DIH y la función y el cometido del CICR mediante el diálogo confidencial con las partes acerca de esta cuestión, y desarrollamos otras líneas de trabajo.   

    Continuamos fomentando el diálogo con las partes en conflictos armados que difunden información dañina y creamos conciencia acerca de los límites jurídicos y las consecuencias humanitarias de esas acciones.

    El CICR sigue invirtiendo en organizaciones humanitarias y académicas y colaborando con ellas para elaborar respuestas a la información dañina que afecta a las poblaciones, y continúa ayudando a las personas a fortalecer su autoprotección y resiliencia.

  • La Federación Internacional, las Sociedades Nacionales y el CICR son los componentes del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, la red humanitaria más grande del mundo. A lo largo del año pasado, en el contexto de la resolución sobre las TIC adoptada en la XXXIV Conferencia Internacional, los socios del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja han aunado esfuerzos en torno de una iniciativa destinada a encarar la información dañina.   La iniciativa apunta a establecer un enfoque unificado para abordar la información dañina, como se explica en el marco del CICR para encarar la información dañina (en inglés), mejorando la capacidad del Movimiento para detectar, evaluar y responder a ese tipo de información. Procura aprovechar los conocimientos de sus socios, fortalecer las capacidades y promover la investigación. Al abordar la información dañina, la iniciativa contribuye a garantizar que los esfuerzos humanitarios sigan siendo dignos de confianza en tiempos de crisis.

  • La información dañina dirigida contra cualquier componente del Movimiento puede minar la confianza y la credibilidad de todos los componentes, amenazar la seguridad y la protección del personal y los voluntarios, obstaculizar nuestro acceso a las poblaciones vulnerables y reducir nuestra capacidad de operar. La comunidad internacional sostiene desde hace tiempo el consenso sobre la obligación de respetar y proteger a los actores humanitarios imparciales y su personal, y esto incluye los riesgos que plantea la información dañina.  En un mundo donde la información influye profundamente en los conflictos, la defensa de estos principios es fundamental. 

    A medida que evolucionan las amenazas digitales en el contexto de la guerra, instamos a los Estados, a las empresas de medios de comunicación y de tecnología y a otras partes interesadas a salvaguardar y apoyar a las organizaciones humanitarias imparciales, neutrales e independientes. Prevenir la difusión de información dañina es una responsabilidad compartida.  Exhortamos a actuar con prudencia al compartir información y a ayudar a poner fin a la difusión de información dañina.  Hemos asumido el compromiso de colaborar con nuestros socios para encarar las causas profundas de la información dañina y así promover un mundo mejor informado y más pacífico.