El dolor de la separación y la desaparición trasciende fronteras y generaciones
CICR (Amán, Seúl) "Esto no se trata solo de nosotros, aquí en Siria... El mundo entero sufre el dolor de las desapariciones".
Mientras el mundo conmemora esta semana el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, un nuevo documental del CICR reúne las historias de tres mujeres de países distintos, cada uno afectado por un conflicto diferente. Sus historias revelan una verdad: el dolor de no saber es universal, como lo son la fuerza y la resiliencia de los familiares de las personas desaparecidas y de los que sufren la separación de sus seres queridos.
Este documental de 16 minutos, titulado "Desaparecidos en Siria, separados en Corea", narra las historias de Nawra y Alida, de Siria, y de Lee Yeon-bin, de Corea del Norte.
Lo que une a estas tres mujeres es la misma pregunta sin respuesta: "¿Dónde están mis familiares?"
Los dos hijos de Nawra, Ahmad y Munaf, desaparecieron en Siria en 2012. Hisham, el hijo de Alida, desapareció en 2015. Por su parte, Lee Yeon-bin se separó de sus hermanos cuando ella y sus padres los dejaron atrás al huir a Corea del Sur, en los años previos a la guerra de Corea (1950-1953).
Pese a sus diferentes orígenes geográficos e históricos, es notable que compartan el dolor de no saber qué sucedió con sus seres queridos.
"Cuando falleció mi marido, [lo aceptamos como] la voluntad de Dios", dice Nawra. "Pero cuando se pierde a un ser querido de manera ambigua, es diferente", añade, refiriéndose a sus dos hijos.
"No tienen idea de cuánto mis padres extrañaban a sus hijos. Todas las noches, ponían un cuenco con agua y rezaban por ellos", recuerda Lee sobre aquella angustia constante.
A raíz del conflicto armado en Siria, el CICR y las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja han registrado alrededor de 38.000 casos de personas desaparecidas, pero se estima que la cifra real es considerablemente mayor. Por su parte, la guerra de Corea también dejó cientos de miles de familias separadas. Hoy, unas 30.000 personas siguen esperando reencontrarse con sus seres queridos o, al menos, averiguar lo que les sucedió.
¿Cómo se puede ayudar a alguien como yo, a alguien con el corazón hecho pedazos?
El proceso de recuperación y creación de resiliencia también es llamativamente similar.
"Cuando pierdes a alguien, la vida no se acaba. Uno no puede quedarse ahí sentado con la cabeza entre las manos", dijo Nawra. Alida coincide: "[Debemos] aceptar la nueva realidad. Mi pena no cambiará nada. Debo vivir con ella y ayudar a quienes aún no pueden aceptar la desaparición de sus seres queridos".
Ambas participaron en el programa de Salud mental y apoyo psicosocial (SMAPS) del CICR. Nawra y Alida son acompañantes capacitadas por el CICR para prestar apoyo entre pares a otros familiares de personas desaparecidas.
A través de su Programa sobre conflicto y fragilidad (CFP), la Agencia de cooperación internacional de Corea (KOICA) viene trabajando con el CICR para apoyar a familiares de personas desaparecidas en Siria, Jordania y Líbano.
Sentía como si estuviera cubierta de polvo y como si ese polvo se fuera quitando poco a poco.
Con los más de 130 conflictos armados en curso en todo el mundo –más del doble que hace quince años–, los problemas de las personas desaparecidas y de la separación familiar no cesan de agravarse. Según los datos correspondientes a 2024, el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja registró los casos de alrededor de 284.000 personas desaparecidas, lo que representa un aumento de aproximadamente 70 por ciento en el período de cinco años comprendido entre 2019 y 2024.
Incluso después del cese de las hostilidades, facilitar la reunificación familiar y garantizar el derecho de los familiares a saber lo que ha sucedido con sus seres queridos deben seguir siendo prioridades humanitarias fundamentales. Responder a esas necesidades no solo ayuda a los familiares a recuperarse, sino que contribuye a sanar comunidades enteras, sentando las bases para una paz duradera en la región.
El documental fue producido por el CICR como parte del Programa sobre conflicto y fragilidad (CFP) de KOICA y dirigido por el videoperiodista Lee Hwa-won, junto con Park Sung-hoon, ganador del Premio Sony al Futuro Cineasta, entre otros galardones.
Más recursos
- Para más información sobre el apoyo del CICR a los familiares sirios de personas desaparecidas: Supporting Syrian Families of the Missing | International Committee of the Red Cross
- Para más información sobre las actividades del CICR en Jordania: Jordania | Comité Internacional de la Cruz Roja
- Para más información sobre las actividades del CICR en la República de Corea: República de Corea | Comité Internacional de la Cruz Roja
- Para más información sobre las actividades del CICR durante la guerra de Corea: ICRC action during the Korean War - ICRC Archives & Library | Cross-Files | ICRC Archives, audiovisual and library