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Venezuela: preguntas frecuentes sobre nuestra labor en detención

Un vehículo del CICR avanza por una carretera rodeada de montañas
CICR

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), según su mandato internacional, visita a personas privadas de libertad en diferentes lugares de detención alrededor del mundo, incluido en Venezuela. Esto se realiza con previa autorización de las autoridades, para promover el respeto de los derechos fundamentales de las personas privadas de libertad según estándares internacionales y normas nacionales, un trato digno y humano, el contacto con sus familiares, el respeto de su integridad física y moral, así como valorar las condiciones de detención en línea con los estándares internacionales.

Las visitas del CICR no implican ningún tipo de posicionamiento sobre el trabajo de las autoridades penitenciarias, el respeto a los estándares internacionales o las condiciones de vida en los centros de detención. Nuestras observaciones son compartidas de manera bilateral y confidencial con las autoridades pertinentes, con el objetivo de mejorar el trato y las condiciones de vida de las personas privadas de libertad.

  • El objetivo del CICR es puramente humanitario. Todas nuestras visitas a centros de detención alrededor del mundo se realizan bajo los principios de neutralidad, imparcialidad e independencia, en línea con la misión del Movimiento de la Cruz Roja. Estas visitas buscan promover que las personas privadas de libertad reciban un trato humano y digno, según estándares internacionales y normas nacionales.

  • Para garantizar la eficacia de sus visitas, el CICR trabaja alrededor del mundo bajo procedimientos específicos que incluyen:

    • Autorización para acceso a todas las personas privadas de libertad, independientemente de su situación o etapa de detención.
    • Acceso a todos los lugares utilizados por y para las personas privadas de libertad, incluyendo las áreas donde se encuentran y los espacios destinados a su alojamiento.
    • Entrevistas privadas con las personas privadas de libertad seleccionadas por el CICR.
    • Seguimiento continuo con la realización de visitas de seguimiento.
    • Acceso a información sobre la identidad, el estado y la ubicación de las personas privadas de libertad, con autorización para registrar estos datos para fines de seguimiento estrictamente humanitario y confidencial.

    El CICR comparte sus observaciones con las autoridades pertinentes de manera bilateral y confidencial, con el objetivo de trabajar en conjunto para mejorar el trato y las condiciones de vida de las personas privadas de libertad.

  • El diálogo confidencial es una herramienta clave en la labor del CICR. Este enfoque permite construir confianza con las personas privadas de libertad, las autoridades y otros actores involucrados. Hablar en privado facilita el acceso a las personas privadas de libertad, ayuda a entender sus necesidades y preocupaciones, y permite trabajar con las autoridades para implementar cambios sostenibles en el trato y las condiciones de detención.

  • Si un miembro de su familia ha sido detenido y no conoce su paradero, puede contactarse con los siguientes canales:

    • Línea nacional para restablecimiento del contacto entre familiares: +58 412 2665945
    • Correo electrónico: familiares.vzla@icrc.org
    • Oficina del CICR más cercana a su domicilio (Puerto Ordaz, San Cristóbal o Caracas)

    Es importante tener en cuenta que estos procesos pueden tomar tiempo, ya que dependen del acceso que las autoridades concedan. Todos los servicios del CICR son gratuitos.

  • La asistencia de salud en los lugares de detención debe ser, como mínimo, equivalente a la que se ofrece en la comunidad externa o a la que recomiendan las autoridades sanitarias nacionales para los establecimientos de salud pública, de conformidad con las normas internacionales. Para poder brindar cuidados preventivos y curativos a las personas detenidas, se necesita: infraestructura, equipamiento y recursos; personal bien capacitado y organización; y mecanismos adecuados para garantizar que todos los reclusos tengan acceso a los servicios de salud cada vez que los necesiten. Para ello, los médicos y enfermeros del CICR brindan asesoramiento especializado a las autoridades detenedoras, a la vez que promueven una mayor participación de los ministerios nacionales de salud en los lugares de detención. 

    Asimismo, trabajan para apoyar al personal sanitario de los establecimientos penitenciarios, fomentando el conocimiento y el respeto de los principios deontológicos, como la confidencialidad médica, la atención basada en necesidades y orientada a los pacientes, y el acceso a servicios de salud sin discriminación ni obstáculos. 

  • El CICR no divulga información sobre los centros de detención que visita ni sobre las personas con las que se reúne, ya que su trabajo se basa en la confidencialidad para garantizar el acceso a personas privadas de libertad. 

  • El CICR no tiene la autoridad para intervenir en procesos judiciales ni para solicitar la liberación de personas detenidas. Su labor se centra en constatar las condiciones de detención, apoyar a que personas privadas de libertad sean tratadas con dignidad y humanidad, y facilitar la comunicación con sus familiares cuando exista la necesidad, incluyendo en situaciones de emergencia.