Los niños, las mujeres embarazadas y las que están amamantando están entre los más afectados.
El incremento ha sido más agudo en Mubi, en el estado de Adamawa, donde los ingresos aumentaron casi un 25 %: de unos 4.600 casos los primeros nueve meses de 2025 a cerca de 5.700 durante el mismo periodo de 2026.
En el Centro de estabilización de Mubi, las madres hacen fila con sus niños pequeños para el control de su situación nutricional. Entre ellas está Zulaihatu Mohammed con una de sus mellizas, Huseina, de seis meses.
"Cuando nacieron, ella era muy pequeña", dice Zulaihatu. "Hoy vine por la ración de rutina de alimento para niños. No se siente bien. Desde que nació, no ha estado bien".
La experiencia de Zulaihatu refleja los desafíos que enfrentan las familias en todo el noreste de Nigeria, donde el conflicto armado, los choques climáticos y las presiones económicas han alterado los medios de subsistencia y han hecho más difícil la llegada de alimento a los hogares.