Declaración

Genera indignación el hecho de que sigan muriendo trabajadores humanitarios en conflictos armados

Joint-ICRC-IFRC-Statement

Ginebra (CICR/Federación Internacional) – Esta declaración puede atribuirse a Kate Forbes, presidenta de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, y a Mirjana Spoljaric, presidenta del Comité Internacional de la Cruz Roja.

Desde que estallaron las hostilidades en Oriente Medio, el personal humanitario y médico está quedando atrapado en la línea de fuego, lo que pone en riesgo la ayuda vital de la que la población civil depende para sobrevivir. Si este patrón continúa, tememos que pronto volveremos a experimentar el dolor de ver a nuestros colegas morir mientras intentan salvar vidas.

En menos de dos semanas, estos temores ya se han vuelto reales. Un paramédico de la Cruz Roja Libanesa falleció tras ser herido de gravedad mientras intentaba ayudar a personas civiles heridas. Otros paramédicos también sufrieron lesiones. En Irán, hubo víctimas entre los empleados y voluntarios de la Sociedad de la Media Luna Roja de Irán mientras ayudaban a la población civil en medio de las hostilidades. 

A pesar de los peligros, el personal y los voluntarios de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, así como los del Magen David Adom de Israel, continúan trabajando en la región, exponiéndose a grandes riesgos personales para ayudar a quienes los necesitan. 

El personal humanitario goza de la protección que le confiere el derecho internacional humanitario. Hace un año, en este mismo mes, ocho paramédicos de la Media Luna Roja Palestina fueron brutalmente asesinados mientras atendían a las víctimas en Gaza, lo que fue motivo de indignación en todo el mundo. No obstante, los trabajadores humanitarios y de la salud continúan siendo víctimas de secuestro, detención, heridas y muerte mientras intentan llegar a las personas que necesitan ayuda en contextos de conflicto armado. 

Este miércoles, una colega de UNICEF perdió la vida en lo que, según se informa, fue un ataque con drones en la República Democrática del Congo. En lo que va del año, miembros del personal y voluntarios de la Cruz Roja y la Media Luna Roja fallecieron en el cumplimiento de su deber no solo en Líbano, sino también en Sudán, Gaza e Irán. 

Hemos hecho un llamamiento antes y lo reiteramos: los Estados y las partes en los conflictos armados deben adoptar medidas concretas para proteger a quienes lo arriesgan todo para salvar vidas. Proteger a los trabajadores humanitarios es proteger nuestra humanidad compartida. La vida de nuestros equipos, y de las personas a quienes ayudan, depende de ello.